El montaje de la instalación fotográfica se desarrolló a lo largo de dos días debido a la naturaleza de los materiales utilizados. La propuesta expositiva integra elementos textiles y soportes delicados que requieren un manejo cuidadoso y un proceso de instalación preciso.
Las obras en tela, junto con las piezas fotográficas en formato análogo montadas sobre acetato y acrílico, demandaron condiciones específicas de manipulación y disposición para su correcta conservación. Este tiempo de montaje permitió asegurar que cada elemento se presentara de manera adecuada, respetando la fragilidad de los materiales y la carga simbólica que forman parte esencial del proyecto.
Dentro de la instalación, la tela adquiere un rol fundamental como soporte y lenguaje visual. Está presente tanto en los fondos utilizados durante las sesiones fotográficas como en las imágenes sublimadas sobre tela, permitiendo que la obra dialogue directamente con el cuerpo y la piel. La materialidad textil aporta cercanía y sensibilidad, reforzando la idea de lo táctil y lo humano.
Esta exposición se realiza como un acto de memoria, acompañamiento y resignificación del cuerpo. La tesis nace a partir de la experiencia de mi tía Lidia, quien atravesó un proceso de cáncer de mama. Durante ese tiempo, le resultaba difícil mostrarse y convivir con su cicatriz. Sin embargo, al observarla, lo que surgía en mí era una profunda admiración por su fortaleza y la manera en que enfrentó ese proceso.
A lo largo del desarrollo del proyecto, la inspiración también nació de las modelos: Amparito, Eli, Lorena y Dianita, quienes demostraron gran valentía al dejarse ver por completo, no solo desde el desnudo, sino desde la apertura emocional al compartir sus procesos, sus historias y su vida.
AMPARITO
LORENA
ELI
DIANITA