BLOG JUSTO ROSAS
La Gestión de la Seguridad en un escenario VUCA (Volatilidad, Incertidumbre, Complejidad y Ambigüedad) o BANI (Brittle, Anxious, Nonlinear, Incomprehensible) requiere de un enfoque adaptable y flexible. En un mundo cada vez más incierto y complejo, la anticipación a los riesgos y la capacidad de adaptarse rápidamente a los cambios se vuelven cada vez más cruciales.
La seguridad ya no se puede tratar como un proceso lineal y predecible. Los modelos de seguridad tradicionales, que asumían un grado de previsibilidad y estabilidad, ya no son adecuados para enfrentar los desafíos del mundo actual. En cambio, la seguridad debe abordarse desde una perspectiva dinámica y sistémica.
Esto implica una comprensión profunda de las interconexiones presentes de todos los procesos de la empresa, así como la incertidumbre inherente a todo el sistema. Aceptar y entender esta incertidumbre es un paso fundamental para poder gestionar eficazmente la seguridad en un escenario VUCA o BANI.
Además, en este tipo de escenarios, la capacidad de reaccionar y adaptarse rápidamente a las amenazas emergentes es fundamental. No solo es necesario identificar y responder a las amenazas a medida que surgen, sino también tener la capacidad de prever amenazas potenciales y planificar medidas proactivas para mitigarlas.
En resumen, la Gestión de la Seguridad en un escenario VUCA o BANI requiere una comprensión profunda de la naturaleza volátil e incierta del mundo actual, junto con la capacidad de adaptarse y reaccionar rápidamente a un entorno en constante cambio. Por lo tanto, la Gestión de Seguridad requiere procesos de gestión de información efectivos, que permita conocer los niveles de la amenaza en su entorno.
Acciones a tomar en la gestión de la seguridad en un escenario VUCA o BANI
Desarrollar una mentalidad adaptable y flexible: Es necesario ser capaz de adaptarse a las circunstancias cambiantes y ser flexible en la toma de decisiones.
Anticipación a los riesgos: Se debe priorizar la identificación de riesgos emergentes y la planificación de acciones para mitigarlos.
Adoptar un enfoque sistémico y dinámico: En lugar de tratar la seguridad como un proceso lineal, adoptar un enfoque que reconozca las interconexiones y la incertidumbre inherente de todos los procesos que son parte del sistema.
Revisión y actualización constante de los planes de seguridad: Dada la naturaleza volátil e incierta de los escenarios VUCA y BANI, es crucial revisar y actualizar regularmente los planes de seguridad para asegurarse de que son relevantes y efectivos.
Promover una cultura de aprendizaje y mejora continua: Fomentar un entorno donde los errores se ven como oportunidades de aprendizaje y donde se valora la mejora continua.
Capacitación constante del personal: Proporcionar a los empleados la formación necesaria para comprender y manejar eficazmente los desafíos que presentan los escenarios VUCA y BANI.