A mí (Ámbar) y Pau (mi hermana), nos encantan las aventuras. Ya fuimos a la selva, donde convivimos con los cocodrilos, a los que les investigamos sus hábitos, sus dientes, etc. Pero últimamente necesitábamos tener un gran viaje; una gran aventura. Entonces tuvimos la mejor idea: emprenderíamos un viaje al “Centro de la Tierra”. Ahora mismo estoy haciendo mi valija para emprender el viaje. Después de hacer la valija, Pau va a preparar comida, y yo prepararé la carpa y las bolsas de dormir. Ya estamos listas para salir, cerramos la puerta…
La primera parte de nuestro plan para llegar al centro de la Tierra, era ir a la playa y cavar en la arena, muy cerca de la orilla. Cavamos en la orilla durante 5 semanas hasta llegar al manto.
Todo el manto estaba hecho de roca sólida aunque pudimos ver partes de magma. Y para pasar el manto, nos bañamos con un líquido especial y con una pala de hierro cavamos unas 3 semanas hasta que llegamos al núcleo externo.
Allí todo era líquido a muy alta temperatura, el cual pasamos con una sustancia que lo hacía menos caliente. Con esa sustancia, pudimos pasar sin problemas hacia el núcleo interno.
Todo en el núcleo interno era roca sólida muy caliente. Pasamos el núcleo interno con un traje anti temperaturas altas. ¡Lo habíamos logrado! ¡Estábamos en el centro de la Tierra! Al final, nunca dormimos. Ay, ¿para qué empaqué las bolsas de dormir?