La señora María Marta cerró la puerta sin haber comprado nada.
G.N:- ¡Viste! Yo te dije que no nos iban a elegir.
G.B:- Y con ese humor.
Entra un señor vestido de negro con capucha y anteojos oscuros.
G.N:- Qué raro ese señor
G.B:- ¿Cuál?
G.N:- Ese, el de negro.
G.B:- Ahhh, si muy raro.
Señor de negro:- (gritando) DEME LA PLATA O DISPARO.
Dueño llama a la policía y le da la plata.
El ladrón registra el local y entra la policía.
Policía:- Esto será condena perpetua, Señor Martínez (se lo llevan preso). ¡Qué lindos gatitos! ¿Son japoneses?
Dueño:- Si, ¿los quiere?
Policía:- Sí, me los llevo a los dos.
Dueño:- (se los envuelve y se los da) Tome.
Policía:- ¡Gracias!
Gato Blanco, animado, a Gato Negro.
G.B:- ¡Viste que nos eligieron!
Policía:- Este (señalando a G.N.) va a ser Rigoberto, como mi tío, y este otro (señalando a G.B.) va a ser Carlitos, como mi abuelo.