G.B:- Bueno, con esta no tuvimos suerte…
Entra una niña de unos cinco años con su padre.
Niña:- ¡¡Papá!! ¡Quiero estos! ¡Quiero estos!
Papá:- Pero hija, ya tenés muchos juguetes en casa.
Niña:- ¡NOOOO! (dice gritando) ¡Quiero estos!
Papá:- Bueno, bueno…
G.B:- ¡Lo logramos! ¡Tenemos un hogar!
G.N:- Nunca creí que esto fuese posible!
Se sonríen.
Papá:- Hola señor. Quiero comprar al blanco y al negro, los podría empaquetar por favor.
Señor:- Okey, serían $400.
Entrega el dinero y el señor le da los gatos.
Papá:- Tomá hija, ahora estás feliz.
Hija:- ¡Siii!
Llegan a una lujosa casa.
G.N:- ¡Woou!¡Qué linda casa!
G.B:- ¡Si!¡Es hermosa!
Entran a la casa y la niña los revolea a la cucha de un perro.
Niña:- ¡Mirá Rocco!¡Te compré nuevos peluches!
G.B:- Esto no parece ser muy bueno…
G.N:- ¿Qué decís? ¡Tenemos familia!
Llega la noche y lo único que hacía Rocco era babosearlos y morderlos.