Soy Tobi Carlos Juan Rodríguez. Un día normal estaba durmiendo y desperté con una chica enfrente mío. Lo que yo no sabía era que esa “chica” era la muerte. En cuanto me enteré, le supliqué que por favor me diera un día más de vida.
La muerte me lo negó y a cambio me dio solo una hora más.
Lo primero que hice fue ir con mi amada, le pedí que me abriera pero ella se negó ya que no podía abrir la puerta porque había perdido las llaves.
Entonces llamamos a un cerrajero pero cuando llegó solo me quedaban minutos de vida… ¡AL FIN HABÍA ABIERTO LA CERRADURA!
Estábamos por abrazarnos, cuando llegó la muerte y me dijo que había llegado mi hora….y desaparecí.