De repente, todo se volvió blanco y aparecí en lo que parecía un jardín, perdí la conciencia y aquí estoy ahora. Mi nombre es Hernando Martín Palacios y estoy muerto. Actualmente, me encuentro hablando con una doncella de cabellos largos y blancos como las nubes ¿Cómo llegaste hasta...aquí? Bueno...esta es mi historia.
1ero de Noviembre, hay una tormenta y granizo.
Me encontraba en la cocina probando las frutas más dulces del mercado cuando una muchacha de pelo oscuro como la noche apareció en la puerta y se presentó como la muerte.
Ella había llegado y me dijo que solo una hora de vida me quedaba.
Me vestí y me calcé más rápido que un tren y corrí a ver a mi amada, Soledad Encinas. Llegué y pedí para entrar.
Su padre y madre estaban en el salón y ninguna aprobaba nuestro amor. Soledad subió a su habitación y arrojó un hilo de seda. Comencé a trepar cuando un rayo alcanzó el hilo y lo cortó. Cuando estaba por llegar al suelo, la muerte susurró en mi oído:
“Se acabó el tiempo…”