Como seres sociales en mayor o menor medida, los amigos juegan un papel muy importante en nuestras vidas. Algunos más introvertidos menos amigueros, de grupos más pequeños e íntimos, otros que gustan estar rodeados de muchas personas y amistades, sea cual sea el caso, la amistad responde a una necesidad humana de afiliación, de pertenencia, de intimidad. Se han preguntado: ¿Cuándo empezamos como seres humanos a buscar relaciones de amistad? ¿Cómo empiezan los niños a entender lo que es un amigo? o ¿Por qué algunos adolescentes cambian frecuentemente de grupos de amistades?
Debo empezar diciéndoles papás, que el concepto que tienen los niños de la amistad y las formas en que se relacionan con sus compañeros, si van variando conforme crecen, ya que la amistad requiere de cierto desarrollo cognoscitivo y emocional.
Los niños en Preschool usualmente juegan juntos, pero la amistad entre los alumnos de Elementary es más profunda y más estable. Los niños no pueden ser o tener verdaderos amigos hasta que alcanzan cierta madurez cognitiva, que les permita considerar las opiniones y necesidades de los demás y recordemos que en el preescolar los niños se encuentran en una etapa de desarrollo que llamamos “egocentrismo”, en donde se les dificulta ponerse en el lugar del otro.
Es decir que entre los 3 y los 6 años aproximadamente, los alumnos se encuentran en la etapa de la amistad que llamamos “compañerismo o juego momentáneo”: Aquí los niños usualmente definen a sus amigos en términos de aproximación y cercanía física, es decir con quienes comparten más tiempo, nada más, típicamente son los compañeros de su escuela, y si les preguntáramos el por qué uno u otro es su amigo, estos dan definiciones en términos de atributos materiales o físicos, por ejemplo: un niño de 4 años puede decir que Luisito es su amigo porque es fuerte como un superhéroe, o que tiene unos carritos que le gustan mucho y aunque ya pueden clasificar a alguien como “su mejor amigo” esto es en base a que tanto éste compañero hace lo que el otro le pida, a esto le llamamos “asistencia unidireccional”, esto lo escuchamos por ejemplo cuando “Laurita” dice que “Claudia” es su mejor amiga porque siempre va con ella a la resbaladilla y que “Valentina” no es su amiga porque ella no quiso ir a ese juego.
En la etapa de Elementary School, ¿Qué cambia? ¿Cómo hacen amigos los niños? Pues en esta etapa aparece la “cooperación bidireccional”, en ella ya hay cierto nivel de reciprocidad y aunque todavía los niños buscan en una relación de amistad, cubrir ciertos intereses personales, ya implica un intercambio entre los que se relacionan, es decir “yo te presto mi muñeca y tú me prestas tu casita”, o “yo te comparto de mis colores y tú me prestas tus plumas cuando yo necesite”. Alrededor de los 9 años y hasta la adolescencia media es decir 13,14 años aproximadamente, se empieza a dar una característica de la amistad, en donde las relaciones se vuelven más cercanas, íntimas y compartidas, pero aparece la “posesión y exclusividad”, aquí que algunos niños se sienten mal cuando descubren que “su mejor amiga” también tiene otras “amigas” o en la escuela vemos los subgrupos, en donde resulta que ya “desjuntaron” al compañero que jugó con otro grupo de niños. Pero no se angustien, este proceso es de ida y vuelta y así como desagrupan, vuelven a agruparse, vienen, van, y su hijo tiene a veces el rol de “juntador” y a veces él o ella son los que dividen, son relaciones de mucho dinamismo y movimiento.
En este punto, quisiera darles un dato interesante: tener amigos sobre todo en primaria, es importante, ya que se sabe que los niños que están faltos de amigos en la niñez media, pueden tener efectos negativos de largo plazo, ya que se vuelven más propensos que sus compañeros a tener baja autoestima en la adultez temprana y a mostrar síntomas de depresión.
Y entonces se preguntarán ¿Qué suele ocasionar que los compañeros rechacen a algunos niños? Este es un motivo de consulta recurrente para nosotras las psicólogas infantiles y entre las razones que encontramos en la exploración psicoterapéutica con el menor, se relacionan con la agresividad, niños que suelen ser poco cooperativos con sus pares o que se comunican inadecuadamente, que en lugar de dialogar y expresar lo que sienten, actúan frecuentemente la emoción, es decir que si se enojan, no lo dicen con sus palabras, sino que lanzan un golpe por ejemplo, o si están tristes se aíslan o lloran. Esta expresión de emociones es normal en cierto grado, pero a medida que los niños van desarrollando un lenguaje y pensamiento más complejo, deben ir siendo capaces de hablar con sus amigos de lo que les gusta y lo que no, pero algunas veces estos chiquitos que suelen ser rechazados, tienden a mostrarse poco empáticos, a lastimar ya sea con sus palabras o acciones a otros, y la consecuencia lógica es que los compañeros se alejen de ellos. Aquí el consejo para ustedes papás, es enseñar a sus hijos a hablar y a manejar asertivamente cuando se sienten molestos, tristes, frustrados etcétera, sin lastimar a otros compañeros. Esto es de suma importancia que lo trabajen antes de que los niños cumplan 9 o 10 años, ya que de no ser así estos niños pueden convertirse en compañeros hostiles con otros y en la adolescencia fungen roles de agresores, corriendo el riesgo de que sean jóvenes con problemas sociales serios.
En la adolescencia, el concepto de amistad está en lo que los psicólogos decimos una “interdependencia autónoma”, es decir que los niños respetan las necesidades tanto de dependencia como de autonomía de sus amigos, esto implica que la mayoría ya sabe que cada persona es independiente y capaz de decidir con quién estar, al final de la primaria y principios de secundaria, están conscientes que para tener una amistad se deben dar cosas buenas, esperan ellos recibir a cambio lo mismo, pero también saben que así como pueden recibir lo que esperan de un amigo, puede que no y son capaces algunos más fácilmente que otros, de dejar ir a alguien.
Una duda frecuente entre los padres de Middle School, es si los alumnos pueden distinguir ya quienes son buenos o verdaderos amigos de los que no, la respuesta es que cognitivamente sí, ya están preparados para entender esto, ahora otra cosa importante, es que en la medida en que ellos también puedan dar cosas positivas que abonen a una amistad, es que también buscarán relaciones de amistad que les regresen esas cosas buenas que ellos dan, de lo contrario tenderán a alejarse. Vale la pena señalar aquí que para que esto ocurra, los niños deben de tener una sana autoestima que les permita decir “NO”, poner límites a otros y alejarse sin culpa de las personas que les molestan, esta misma sana autoestima es la que permite también dar empatía, cooperación, amistad y no molestar a otros tampoco. En resumen en la adolescencia las relaciones son ya recíprocas, es decir que lo que doy recibo y viceversa.
A partir de este periodo de vida de su hijo y todo Middle & High School, el grupo de amigos cobra especial importancia, ya que se convierten en una fuente de afecto, solidaridad y comprensión. A través de las amistades se genera un lugar para la experimentación y un escenario para la prueba y error de convertirse en seres autónomos e independientes de los padres, digamos que este, es un ensayo definitivo para lo que será la intimidad adulta.
Pero han observado que aunque los adolescentes tienen en general una o dos amistades más cercanas e individuales, también empieza un fenómeno muy marcado de la formación “grupitos”, este es un tipo de organización que se da mucho más en esta etapa que en otras anteriores, lo podemos empezar a ver ya desde los ciclos finales de la primaria y no se basa tanto en la afectividad personal, sino en la imagen o identidad, es decir que los adolescentes al verse dentro de cierto grupo de amigos, cubren una necesidad psicológica muy humana, que es la de pertenencia y principalmente de búsqueda de identidad, para ellos es un primer intento o forma de hacerse un mapa social, si observan cada uno de estos grupos tiene ciertas características o etiquetas: “Los nerds”, “Los fresas”, “los atletas”, “los relajientos” etc. Esto es normal y es parte del aprendizaje social que todos los seres humanos pasamos, pero no se preocupen, con el paso de los años estas afiliaciones tienden a flexibilizarse.
¿Cómo padres, qué pueden esperar ver de sus hijos adolescente en la amistad? Pues es muy probable que la intensidad e importancia de las amistades y la cantidad de tiempo que se pasa con los amigos sean mayores que el tiempo que quieren pasar con la familia, en la adolescencia más que en cualquier otro momento del ciclo de vida los amigos toman una importancia particular y poco a poco conforme crecen estos adolescentes, las amistades que son menos satisfactorias para ellos, las que no responden a los valores que el adolescente va adoptando como persona, pierden importancia o se abandonan.
Más adelante casi en las fases finales de la adolescencia, entre los 18 y 25 años, los jóvenes buscarán relaciones de amistad, que los acepten con sus cualidades y defectos, amigos que se apoyen y ayuden mutuamente a lograr metas y objetivos, que se escuchen unos a otros y que sean una fuente de solidaridad y afecto, de ahí para adelante si se supera exitosamente la adolescencia, de adultos las amistades serán con los que se compartan valores y principios similares en una interdependencia donde todas las partes resultan beneficiadas, se buscarán relaciones que aporten y se evitarán las que resten a sus vidas.
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Psic. Alejandra Morales Arroyo
Programa ISQ Seguro