Salimos de noche cerrada en Valdemorillo, y después de más de 1 hora de autobús a Barajas (¡qué atasco!), 4 horas de avión, 20 minutos en tren de alta velocidad, dos estaciones de metro (incluidas las averías de dos escaleras mecánicas, siempre cuando subíamos) y siete paradas de autobús, a las cuatro y media llegábamos a nuestro destino. 😄
Jorge y sus alumnos nos estaban esperando a la puerta del instituto. También Anneli, la vicedirectora, responsable de los alumnos mayores del Noblaskolan Saltsjö-Boo.
Nos descalzamos como manda la tradición y comenzaron las actividades que había preparado Jorge para romper el hielo, incluido un divertido bingo en el que debíamos encontrar al compañero "que le gustaba bailar salsa", "que odiaba el chocolate", "que tocaba la guitarra", "que había visto una película de James Bond"...
Seguido las familias nos habían preparado una estupenda merienda para reponer fuerzas. ¡Teníamos hambre!
Y desde aquí, cada uno de nuestros alumnos se fue a la casa de su compañero. ¡Mañana conocemos el centro histórico!