La alfabetización en salud representa el conocimiento y las competencias de las personas para acceder, comprender, valorar y utilizar la información y los servicios de manera que promuevan y mantengan una buena salud y bienestar para sí mismos y para quienes les rodean.
La alfabetización en salud influencia los resultados en salud. Existe evidencia que las personas con una baja alfabetización en salud tienen menor cumplimiento terapéutico, capacidad reducida para la autogestión de su enfermedad crónica, mayor prevalencia de factores de riesgo, peores indicadores de morbilidad y la mortalidad, además de un incremento de los costes de la atención sanitaria. Las investigaciones han encontrado la evidencia de un gradiente social en la alfabetización en salud por lo que constituye un determinante social de la salud susceptible de cambio mediante intervenciones individuales, organizativas, comunitarias y sociales.
La Estrategia Nacional de Salud Digital incluye entre sus objetivos estratégicos implicar a las personas en el cuidado de su salud y en facilitar su relación con los servicios sanitarios promoviendo su participación y fomentando su corresponsabilidad. La alfabetización en salud digital es un aspecto clave para lograr este objetivo estratégico y reducir la brecha digital.