El informe «Invertir la tendencia: un llamamiento a la acción colectiva», que acaba de publicar la Comisión Mundial sobre la Economía del Agua deja claro que la crisis del agua, el calentamiento global y la crisis de la biodiversidad se refuerzan mutuamente. Los expertos de este estudio son tajantes al afirmar que si no se actúa para transformar la economía y la gobernanza del agua, el mundo fracasará en la acción por el clima y en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU.
«Toda visión del cambio climático que excluya el agua es incompleta», señala Johan Rockström, director del Instituto Potsdam para la Investigación del Impacto Climático y copresidente de la Comisión, quien añade que «por primera vez en la historia de la humanidad, ya no podemos contar con la fuente de toda el agua dulce, nuestras precipitaciones. Estamos cambiando todo el ciclo hidrológico mundial». Como ejemplo señala que «cada grado de calentamiento global añade alrededor de un 7% de humedad al ciclo del agua, sobrealimentándolo e intensificándolo, lo que provoca cada vez más fenómenos meteorológicos extremos. El agua es, pues, a la vez motor y víctima del cambio climático.
El agua también es clave para alcanzar todos ODS. Más de dos mil millones de personas siguen sin tener acceso a agua gestionada de forma segura. Un niño menor de cinco años muere cada 80 segundos por enfermedades causadas por el agua contaminada. «Necesitamos desarrollar una nueva economía del agua que nos ayude a reducir el despilfarro de agua, mejorar la eficiencia hídrica y ofrecer oportunidades para una mayor equidad del agua. mayor equidad en el uso del agua», comenta Ngozi Okonjo-Iweala, directora general de la Organización Mundial del Comercio y copresidenta de la Comisión.
En el informe –el primero de esta Comisión respaldada por la OCDE– se insiste en que el mundo sólo puede salir de este callejón sin salida actuando colectiva y urgentemente a través de acciones más audaces, integradas y en red a escala mundial, nacional, regional y local. Para ello, es crucial que el mundo reconozca y gestione el ciclo del agua como un bien común global, restaurándolo y salvaguardándolo para todos. Señalan que los enfoques actuales su gestión no reconocen que los países están interconectados y que dependen unos de otros. Algo que no solo afecta a los ríos o corrientes transfronterizas de aguas subterráneas, sino también a los flujos atmosféricos de vapor de agua procedentes de los ecosistemas terrestres.
Para diseñar una nueva economía que salvaguarde el ciclo del agua, la Comisión insiste en que se debe movilizar a todas las partes: sectores público, privado, sociedad civil y comunidad local, y utilizar la política de innovación para catalizar soluciones a problemas concretos y aumentar las inversiones en agua. «Hay que pasar de políticas de innovación sectoriales a políticas orientadas al bien común y reunir a múltiples sectores para hacer frente a nuestros mayores retos hídricos», puntualiza Mariana Mazzucato, catedrática de Economía de la Innovación y el Valor Público del University College de Londres y copresidenta de la Comisión.
Los autores también sostienen que el mundo debe dejar de infravalorar y subestimar el precio del agua. Así, consideran que en combinación con el apoyo a los pobres y vulnerables, garantizar que el agua tenga un precio adecuado permitirá que se utilice de forma más eficiente en todos los sectores y de forma más equitativa en todos los países. También considera que se debe tener en cuenta el valor no económico del agua en la toma de decisiones para asegurarnos de proteger la naturaleza, de la que depende el planeta y toda la vida.
Eliminar subvenciones a la agricultura
Además, el informe deja claro que se deben eliminar unos 700.000 millones de dólares de subvenciones a la agricultura y el agua, que alimentan el consumo excesivo de agua y otras prácticas perjudiciales para el medio ambiente. Y considera que deben acelerarse los esfuerzos para exigir la divulgación de la huella hídrica con el fin de estimular hacia prácticas sostenibles. Asimismo, anima a reducir drásticamente las fugas en los sistemas de agua (agua no contabilizada») que cuestan miles de millones al año, esforzándose en el mantenimiento.
Asimismo, propone establecer Asociaciones para el Agua Justa (JWP, por sus siglas en inglés) con el fin de permitir inversiones en el acceso al agua, la resiliencia y la sostenibilidad en los países de renta baja y media, de forma que contribuyan tanto a los objetivos nacionales de desarrollo como al bien común mundial.
Considera que todos los países deben aumentar el refuerzo de los sistemas de almacenamiento de agua dulce, el desarrollo de la economía circular del agua, (especialmente mediante el reciclaje de las aguas residuales industriales) y reducir la huella hídrica de la industria manufacturera, así como cambiar la agricultura hacia el riego de precisión y cultivos menos intensivos en agua o resistentes a las sequías.
Por último, el grupo sostiene que la gobernanza multilateral del agua, que actualmente está fragmentada y no está a la altura del reto, debe reformarse. La política comercial también debería como herramienta para un uso más sostenible del agua, por ejemplo, no exacerbando la escasez en regiones con estrés hídrico. «Resolver el desafío del agua requiere una mayor ambición, pero es una ambición que en realidad es alcanzable si trabajamos colectivamente y aceleramos las actuaciones en la década actual», afirma Tharman Shanmugaratnam, ministro Principal de Singapur y copresidente de la Comisión, quien añade: «Tenemos los conocimientos científicos, sabemos cuáles deben ser las reorientaciones políticas básicas y no hay una falta real de financiación a escala mundial. La tarea consiste en organizar estos recursos para un futuro sostenible y equitativo a escala mundial»
© Bloomberg
Después de 38 horas de negociación y de diez años de desacuerdos sobre la financiación y los derechos de pesca, a primeros de este mes se alcanzaba un histórico Tratado de la ONU sobre los océanos. El acuerdo mantiene vivo el objetivo 30x30 –proteger el 30% de los océanos del mundo para 2030– que proporciona un camino para crear áreas total o altamente protegidas en los océanos del mundo. «El barco ha llegado a la costa», anunciaba la presidenta de las negociaciones, Rena Lee, para confirmar el acuerdo en Nueva York.
Hasta ahora las aguas situadas a más de 200 millas marinas de la costa, compartidas por todos los países, han estado gestionadas bajo una serie de acuerdos y organismos internacionales sin una jurisdicción clara, sin demasiada coordinación y con unas normas inadecuadas para su protección. Frente a ello, se encuentran amenazadas por la contaminación, la minería en el fondo de los mares y la sobrepesca, a lo que hay que sumar los perniciosos efectos del cambio climático. Estas áreas representan más del 60% de los océanos, lo que equivale casi a la mitad del planeta.
«El océano es comida, energía, vida. Le ha dado mucho a la humanidad, es tiempo de devolvérselo», señalaba la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, en twitter: «Celebro el acuerdo sobre la altamar, un tratado que protegerá el océano más allá de las jurisdicciones nacionales».
Un acuerdo en el que tanto expertos como organizaciones ecologistas llevaban años y años negociando bajo la Alianza del Alta Mar, que integra a más de 40 ONGs del mundo, además de la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza (UICN), organización que considera que este acuerdo es un enorme paso para proteger legalmente con santuarios oceánicos la vida marina y adaptar la gobernanza de la altamar al siglo XXI. «Se abre el camino para que la humanidad finalmente proteja la vida marina en nuestro único océano», señala Minna Epps, directora del programa global Marino y Polar de la UICN.
Para Pilar Marcos, responsable de Océanos en la delegación de Greenpeace en Naciones Unidas. «Por fin podemos pasar de las palabras a un cambio real en el mar. Los países deben adoptar y ratificar formalmente el tratado, lo más rápido posible para que entre en vigor, y luego poder crear los santuarios marinos que nuestro planeta necesita. El tiempo sigue corriendo para poder alcanzar el objetivo de protección 30x30. Nos queda media década y no podemos ser complacientes».
Recursos genéticos marinos
A pesar del acuerdo, los países han tenido que salvar sus fricciones en lo que consideraban el principal problema: el reparto de los recursos genéticos marinos. Los recursos genéticos marinos son material biológico procedente de plantas y animales del océano que puede tener beneficios para la sociedad, como productos farmacéuticos, procesos industriales y alimentos.
Las naciones más ricas disponen en la actualidad de los recursos y el financiamiento necesario para explorar las profundidades oceánicas, pero las más pobres quieren asegurarse de que los beneficios que encuentren se compartan de forma equitativa. Para Robert Blasiak, investigador oceánico de la Universidad de Estocolmo, el reto estriba en que nadie sabe cuánto valen los recursos oceánicos y, por tanto, cómo podrían repartirse. «Si imaginamos un televisor panorámico de alta definición, en el que sólo funcionan tres o cuatro píxeles, ése es nuestro conocimiento de las profundidades oceánicas. Hemos registrado unas 230.000 especies en el océano, pero se calcula que hay más de dos millones», explica este experto.
También han recibido especial atención los mecanismos para la realización de evaluaciones ambientales con el fin de realizar un uso sostenible de los recursos de las áreas de altamar, necesarias para actividades crecientes como la instalación de energías renovables, explotaciones mineras o instalación de cables submarinos fuera de la jurisdicción nacional de los países.
A partir de ahora todavía quedará mucho trabajo por hacer antes de que el tratado pueda aplicarse, pero todos coinciden en que se ha dado el paso histórico para la protección legal de dos tercios del océano, para garantizar la biodiversidad marina, los medios de subsistencia de las comunidades costeras y la soberanía alimentaria».
El plazo de presentación de solicitudes para la primera convocatoria de ayudas del PERTE de Digitalización del Ciclo del Agua, impulsado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), ha finalizado con 158 proyectos presentados que abarcan unos 3.800 municipios de todo el territorio español, dando servicio a una población cercana a 37 millones de habitantes. El presupuesto total de los proyectos presentados ronda los 1.400 millones, mientras que la cuantía total solicitada es de aproximadamente de 1.022 millones.
La mayoría de los proyectos contemplan varios términos municipales, no obstante, el número de municipios atendido en cada proyecto es muy variable. Abarca desde iniciativas de un solo municipio hasta proyectos de más de 50 localidades. Asimismo, la mayor parte de los proyectos atienden a una población permanente superior a los 20.000 habitantes. De esta forma, se han presentado actuaciones tanto en municipios de más de 20.000 habitantes como en lugares que no alcanzan esta cifra de población, ya que se han presentado a través de proyectos conjuntos o en agrupación de solicitantes.
Uso más eficiente y sostenible
El objetivo fundamental de todas estas iniciativas es la de mejorar la eficiencia del ciclo integral urbano del agua desde la captación, almacenamiento y distribución, hasta el saneamiento y depuración, contribuyendo de esta manera a realizar un uso más eficiente y sostenible de este recurso. En las solicitudes presentadas se proponen toda una batería de actuaciones y medidas que comprenden el diagnóstico, análisis y planificación, así como medidas concretas de mejora de la eficiencia, donde una parte esencial de todas ellas es la digitalización y actualización de los sistemas de información y herramientas de gestión de todo el ciclo integral urbano del agua. Una vez finalizado el plazo de presentación de propuestas comienza el periodo de estudio y valoración de las solicitudes presentadas, que culminará a mediados de año con la resolución de la concesión de ayudas. Estas oscilarán entre los 3 y 10 millones por proyecto con una disponibilidad total de 200 millones del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
El Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico (MITECO) ha impulsado la campaña 'MI MAr MEnor', con el objetivo de informar sobre la situación de la laguna y la importancia de su recuperación, así como explicar que ya está en marcha el Marco de Actuaciones Prioritarias para la Recuperación del Mar Menor (MAPMM), dotado con más de 484,4 millones de euros. Su finalidad es contribuir a la recuperación del enclave actuando principalmente desde la cuenca vertiente y el origen de las causas que han provocado el deterioro ambiental, y del que ya se han ejecutado más de 50 millones de euros.
En la campaña el Mar Menor es el que habla e interpela en primera persona, manifestando los valores naturales y económicos que proporciona, destacando la relación tanto individual como colectiva, al enfatizar que su futuro está ligado al de la población. Y es por ello que hace una petición: “Mímame”.
Así, una primera parte en la que las imágenes, tanto estáticas como en movimiento, superponen siluetas de personas con las imágenes del entorno, representando una relación estrecha y positiva entre los habitantes y el mar. La segunda parte del mensaje es informar a toda la población sobre el MAPMM, invitándole a consultar este documento, que es una hoja de ruta integral y transversal, con medidas organizadas para intervenir sobre los factores que dañan a la laguna costera.
Algunas especies silvestres protegidas de aves como golondrinas, aviones, vencejos, cernícalos o cigüeñas y varias de murciélagos, utilizan como hábitat de refugio y nidificación edificaciones y estructuras ubicadas en entornos urbanos. Y una de las amenazas más importantes para estas especies es la pérdida de lugares de nidificación y refugio, provocada por su eliminación directa en obras de rehabilitación, reforma o demolición de edificios y por la falta de huecos y cavidades adecuados en los edificios de nueva construcción o en el arbolado, además de la destrucción intencionada de sus nidos.
En los próximos años se van a rehabilitar más de 1,2 millones de viviendas en España y muchos edificios públicos y privados, lo que podría tener un efecto devastador sobre las poblaciones de especies silvestres que usan los edificios. Por ello, desde SEO/BirdLife llevan años trabajando para reducir esta amenaza, ofreciendo información y herramientas para que fomente la fauna urbana en el sector de la edificación. Ahora, gracias al apoyo del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) pone en marcha la web aves y edificios (avesyedificios.seo.org), una herramienta para que los profesionales que intervienen en el proceso de la edificación conozcan qué especies silvestres, presentes o potenciales, puede albergar el edificio objeto de su proyecto y las soluciones arquitectónicas que pueden adoptar para proteger o fomentar esas especies en su edificio, de forma compatible con su conservación. Propone, además, una Guía técnica para conservar y fomentar la biodiversidad, soluciones que pueden aplicarse tanto en edificios a rehabilitar como de nueva construcción.
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) organizó, en el marco del Día Internacional de la Mujer la jornada ‘Las mujeres en el emprendimiento verde y rural’ en la se presentó un informe pionero de MITECO sobre emprendimiento verde de las mujeres y emprendimiento de las mujeres en el ámbito rural.
El informe aporta resultados alentadores, con datos de la Tesorería General de la Seguridad Social, donde se observa que las bases medias de cotización de las emprendedoras autónomas en actividades verdes son similares a las de los emprendedores verdes y además superiores a las bases medias de cotización del conjunto de emprendedoras en otras actividades económicas. Y aunque en el agregado de esas otras actividades económicas las bases medias de cotización de las emprendedoras autónomas rurales son menores que las de los autónomos rurales y las autónomas urbanas, ambas brechas de género y ruralidad se cierran en el caso de las actividades verdes, donde las bases medias de cotización son muy similares entre autónomas y autónomos de municipios rurales y no rurales. Por tanto, la cotización del emprendimiento autónomo en actividades verdes es mayor y cierra la brecha de género y la de ruralidad.
Sin embargo, entre los resultados del informe cabe destacar que con microdatos de la Encuesta de Población Activa (EPA) se estima que solo son mujeres una de cada diez personas emprendedoras en actividades verdes, una de cada tres en el emprendimiento rural, y seis de cada 100 en el emprendimiento verde y rural. No obstante, en la comparativa europea mediante datos de Eurostat se observa que España es uno de los países a la cabeza de la UE en emprendimiento rural de las mujeres (junto con Lituania, Austria, Francia, Grecia y Polonia) y en emprendimiento verde de las mujeres (solo por detrás de Italia). Asimismo, los datos del Censo Agrario en España muestran que en las explotaciones de agricultura y ganadería ecológicas las mujeres solo son titulares de una de cada cinco hectáreas de superficie agrícola utilizada y de una de cada cinco cabezas de ganado.
Estos y otros datos del informe apuntan a que todavía queda mucho por avanzar para conseguir una igualdad efectiva que incorpore plena y significativamente a la economía verde y a la economía rural el talento, necesidades e intereses de las mujeres.
Un recorrido por la relación que la sociedad española ha tenido con la energía a lo largo de la democracia, a través de las campañas publicitarias para concienciar a la población es lo que nos ofrece la exposición “Conectados. Energía y Econciencia”. El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), a través de las campañas publicitarias puestas en marcha primero por el Centro de Estudios de la Energía (CEE) y, después, por su sucesor, el Instituto para la Diversificación y el Ahorro Energético (IDAE) ha reunido en esta singular exposición los anuncios y obras de más de una veintena de artistas. La exposición ilustra cómo ha evolucionado la percepción social de las distintas fuentes de energía, desde los combustibles fósiles hasta el hidrógeno verde.
Para ello, toma como punto de partida el uso de combustibles fósiles y cómo su disponibilidad y su precio se han movido al ritmo que han marcado los conflictos armados. Desde la Guerra del Yom Kipur, hasta la invasión de Ucrania, pasando por la revolución iraní o las guerras del Golfo, las tensiones geopolíticas han marcado la percepción social.
La evolución del significado que para la sociedad ha tenido la eficiencia energética, hilo conductor de esta exposición, es clave para entender cómo han ido cambiando tanto la publicidad institucional que la muestra recoge como la mentalidad de los propios españoles. Frente a la concepción dominante en los 70, puramente económica, donde una mayor eficiencia energética no suponía otra cosa que un mayor ahorro, a partir de los 80 y, especialmente, con el cambio de siglo, los españoles empiezan a ser conscientes del relevante papel que un uso eficiente de la energía tiene en la lucha contra el cambio climático.
En el recorrido por la exposición se pueden encontrar también objetos como un miniaerogenerador, un coche eléctrico, soluciones solares… cedidos por empresas comprometidas con la eficiencia o la contraposición entre un salón moderno y otro de los años 70 (con muebles de segunda mano), que son muestra de ese cambio social hacia la eficiencia energética. Para terminar, una serie de magníficas imágenes de fotógrafos contemporáneos que nos harán reflexionar sobre la necesidad de ahorrar energía y proteger el planeta.
En la exposición ‘Conectados’ únicamente se utilizan materiales reutilizados, reciclados y reciclables. La responsabilidad del diseño expositivo y gráfico, desarrollado a partir de tubos de cartón, es fruto de una convocatoria de la Asociación Diseñadores de Madrid. Fácilmente montable y transportable, está previsto que recale próximamente en otros puntos del territorio español.
La muestra, (que contará con actividades paralelas y talleres de fin de semana para los más pequeños) que permanecerá abierta al público hasta el 7 de mayo en Madrid, en la Central de Diseño de Madrid (Matadero).
Arriba, la Vicepresidenta Teresa Ribera en un recorrido por la exposición, acompañada de Sara Aagesen, Secretaria de Estado de Energía, junto al Comisario Andrés Gutiérrez y Miguel González Suela, Subsecretario del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico Abajo, Ribera durante un momento del discurso de inauguración. © Adrián Vázquez.