Por: Matías Baños
El termino ovni es usado para referirse a los objetos voladores no identificados que aún después de una investigación continúan siendo un misterio. Parece ser que estos objetos no son un fenómeno nuevo y en realidad han acompañado a la humanidad desde los inicios de los tiempos. Como se sabe, en el pasado no existían videocamaras, celulares con capacidades fotográficas o camaras de seguridad debido a esto cuando algo increible sucedía lo dibujaban para representar el evento de la mejor forma posible. Debido a que la gran parte del movimiento artistico de la edad media era influenciado por la iglesia la mayoria de pinturas son de temas religiosos. Lo curioso es porqué un artista pintando una escena biblica desearia dibujar lo que parece ser un ovni cerca del evento ocurrido.
Esto se puede ver en las siguientes fotos :
Esta obra de Carlo Crivelli (1430-1495) llamada "La anunciación con San Emidius" (1486) esta colgada en la galería nacional de Londres Un disco está lanzando un rayo sobre la corona de María.
Otra obra considerada como clara evidencia ufológica, es el fresco del en el Monasterio Visoki Decani, en Kosovo, donde los indoctos y profanos en el arte de esta época, y aquellos que intentan buscar evidencias a toda costa, aseguran que la existencia de dos objetos a ambos lados de la cruz en forma de naves tripuladas, son una clara evidencia ovni.
Desde el comienzo de la historia e incluso desde mucho antes, en la prehistoria, existen muchos conocimientos sobre la existencia de extrañas y misteriosas formas" discoidales "luminosas que surcaban los cielos de la antigüedad sembrando el pánico y la curiosidad en las poco evolucionadas mentes de los primates que evolucionarían en la raza humana. Fue en esos instantes cuando surgió la necesidad de encontrar una explicación a esos sucesos, que en el caso de nuestros antepasados recaería ,como casi todo lo que no lograba comprender, bajo el tema de lo divino y sería digno de adoración.
De esta forma es fácil encontrar que algunos arqueólogos se remonten a 45.000 años de antigüedad ( otros incluso avanzan hasta los 100.000 años) para hablar de descubrimientos en Siberia, China, Japón, y la India, al igual que en América y África, de dibujos encontrados en cuevas y de muchos trazados realizados en rocas que representan claramente platillos voladores trazados por artistas de la edad de piedra.
No es, por lo tanto, sorprendente ver cómo el notable teorico de los antiguos astronautas, Von Daniken, nos describe en uno de sus libros la impresionante imagen que vió en el desierto de Gobi, y que corresponde a un ser maravillosamente dibujado en la roca, con todo tipo de colores y que flota en el aire. Es fácil comprender lo impresionado que estaría este hombre de la Edad de Piedra cuando observó la presencia de este humanoide u hombre de otro mundo que lograba volar.
En el desierto del Sahara, en la cordillera de Tassili, Argelia, se encontraron más de cinco mil pinturas rupestres en las cuevas de la región, y donde se ven de forma notable las figuras de seres pequeños con grandes cabezas ovaladas y con un sólo ojo.
Con esta breve introduccion a nuestro tema pasemos a los registros historicos que demuestran la autenticidad de esta teoria sobre los ovnis en la antiguedad. Igualmente en la Edad Media aumentaron los avistamientos de ovnis, y gracias sobre todo a los «diarios» de los monasterios y a los propios monjes que pasaban gran parte de tiempo mirando el cielo, los testimonios son innumerables. Así, asegura el venerable San Gregorio de Tours en su «Historia Francorum» lo siguiente: «Un globo muy luminoso sobre voló el territorio de Francia, en el año 853.»
También extraído de la «Historia Eclesiástica gentis anglorum» existe un relato muy interesante de un hecho acontecido el año 664 :
«Una noche, mientras algunos monjes estaban orando en el cementerio cerca al monasterio de Barkong, al lado del Támesis, una gran luz bajó del cielo, los iluminó y se dirigió al otro lado del monasterio, hasta que por fin se perdió en la lejania del espacio. La luz era tal que haría parecer pálida la luz del sol de mediodía.» El autor de este informe es el famoso historiador padre benedictino de la abadía de Wearmouth, conocido en todas las Iglesias con el nombre de San Beda el Venerable (672-735).
Un hecho muy curioso lo cuenta el secretario de Carlomagno Eginardo, en su libro diario, donde dice que cabalgando un día del año 810 Carlomagno hacia Aquisgrán, se vio un gran globo descender del cielo rapidamente y luego dirigirse de repente hacia occidente; esta aparición repentina , junto con el enorme brillo que emitía, espantaron al monarca pero sobre todo a su caballo, que se asusto y derribó a su jinete hiriéndolo. Precisamente, antes de la muerte de Carlomagno (814) aterrizó como cuenta el obispo Agobardus, una «nave, envuelta en una nube, con cuatro personas» en la ciudad de Lyón. Estos visitantes, que llegaron de un modo extraño, lograron escaparse para no ser agredidos por la multitud enloquecida.
En conclusion
Qué eran esas naves voladoras que surcaban los cielos en la Antigüedad? ¿Qué eran esos discos que viajaban a la velocidad del rayo? ¿Quiénes eran esos seres que aparecían y se esfumaban dejando estupefacto al contacto? La respuesta es fácil para los partidarios de lo usual : son alegorías, patrones literarios y maneras de escribir de las gentes de la época, Pero curiosamente esas mismas apariciones de soles, discos y seres siguen sucediendo hoy en día, y los defensores del "no pasa nada" tratan de explicarlo con Venus, nubes ionizadas, fenómenos térmicos, imágenes idénticas y hasta alucinaciones individuales y colectivas; explicaciones mucho menos literarias, pero igualmente absurdas.
Pero con los recientes avances científicos se sabe bien que no podemos ser los unicos seres inteligentes en el universo ya que existen multiples galaxias cada una con su propio sistema solar asi que gracias a estas afirmaciones se puede apoyar la teoria de nuestros visitantes de otros mundos que nos ayudaron y impulzaron a construir nuestra civilización.