El sistema de control de procesos está formado por un conjunto de dispositivos de diverso orden. Pueden ser de tipo eléctrico, neumático, hidráulico, mecánico, entre otros. El tipo o los tipos de dispositivos están determinados, en buena medida, por el objetivo a alcanzar.
Pero un sistema de control no se establece como tal solo por contar con estos dispositivos, sino que debe seguir la lógica de al menos 3 elementos base:
Una variable a la que se busca controlar
Un actuador
Un punto de referencia o set-point
El sistema de control puede ser de dos tipos y estos difieren en la manera en que lidian con la variable a controlar.