Ellos somos nosotros

Os proponemos aprender a escuchar. En nuestro día a día nos encontramos con multitud de personas que son diferentes a nosotros y tenemos muchas ideas preconcebidas sobre ellas. Este es el caso de los inmigrantes, personas que vienen de otros países y que viven entre nosotros. ¿Cómo son?, ¿cuál es su historia?, ¿por qué salieron de sus países? Pero ¿nos hacemos estas preguntas?, ¿queremos saber? Escuchar es enfrentarnos al otro, conocer su historia y ponernos en su lugar. Escuchar al otro, es decir, abrirnos a él o ella, también sirve para que nosotros podamos madurar, para salir de nuestras ideas preconcebidas y de nuestros márgenes estrechos.

El trabajo que aquí presentamos se debe a Mamadu, un muchacho que venía de Costa de Marfil y que llegó al IES Alvar Núñez en 1º de bachillerato. Después de varias conversaciones nos contó su historia y nos impresionó mucho. En el curso siguiente montamos este proyecto con un grupo de alumnos y alumnas con el objetivo de recoger testimonios de inmigrantes y de hacer unos vídeos; este mismo curso Mamadu terminó sus estudios de bachillerato. A él va dedicado este proyecto.

Es realmente impresionante escuchar historias tan duras en primera persona. En algunos casos, en cuanto empezábamos a grabar, el relato de nuestro protagonista salía como un torrente, como si esa historia estuviera esperando para salir en tromba. En otras ocasiones, los alumnos les hacían preguntas y su testimonio adquiría la forma de una entrevista. Nuestros alumnos y alumnas han tenido toda la libertad para preguntar lo que han querido y lo que les ha parecido interesante.

Este proyecto pone en marcha el saber escuchar. Cuando escuchas la vida de una persona, el relato de sus experiencias y vivencias te haces, en cierta manera, deudor de esa persona; en parte, su historia se convierte en tu historia y uno se siente partícipe de ella. Y esto ocurre también a un nivel más general. En contra de planteamientos que definen al nosotros en contra del ellos o que ven al ellos como una amenaza al nosotros (como si la identidad de una comunidad fuera algo fijo e inmutable), creemos que nosotros somos ellos y que ellos somos nosotros. Una comunidad democrática tiene que buscar la integración de los que son diferentes.

Agrademos a los invitados que gentilmente accedieron a venir a nuestro centro y participar en nuestro proyecto (Mamadu, Abdallah, Habiba, Souad, Dominique e Issa). Hay que extender los agradecimientos a César Fuentes por su paciencia infinita, a David Benítez por la música y a Amalia Benítez y Lola Sarazá por su ayuda técnica. Agradecemos la implicación, el interés y la participación de los alumnos de 1º Bach. A de Ciudadanía y Derechos humanos en este proyecto. Son sus trabajos, sus vídeos, sus textos y su esfuerzo. Espero que hayan aprendido cosas que no salen en los libros de texto y que a veces no repetimos lo suficiente en las clases, pero que son muy importantes para la vida.

Quería terminar con las palabras de un alumno participante: “Personalmente siempre he considerado estos problemas e injusticias completamente ajenas a mí pero tras las declaraciones que he visto y recogido me he dado cuenta de que no es un problema de un país o estado sino que es un problema de la humanidad misma. Os animo a que escuchéis estas historias y especialmente a que pongáis a prueba la imagen que tenéis sobre la inmigración, sea cual sea”.


Bartolomé Benítez Reyes.

Profesor de Filosofía en el IES Alvar Núñez (Jerez de la Frontera)