El proyecto de Aulas del Futuro representa una transformación profunda que va más allá de un simple despliegue tecnológico; es un cambio de modelo inspirado en el Future Classroom Lab de la European Schoolnet (EUN) y coordinado por el INTEF. Su esencia reside en rediseñar los espacios educativos para que la tecnología actúe como catalizador de metodologías activas, sustituyendo la organización tradicional por un espacio flexible donde el alumnado es el verdadero centro del proceso de enseñanza y aprendizaje. La finalidad de este espacio es estimular el aprendizaje competencial, la cooperación y la autonomía, permitiendo que el estudiante investigue, interactúe, intercambie, desarrolle, explore, cree y presente. Al flexibilizar los espacios y combinarlos con recursos digitales, el Aula del Futuro invita a evolucionar de una enseñanza instructiva a una activa, donde el docente amplía su rol de transmisor para convertirse en moderador, guía y acompañante en el descubrimiento del conocimiento. En el contexto específico del Centro del Profesorado de Baza, el Aula del Futuro se ha convertido no solo un lugar para aprender a usar herramientas, sino en un escenario donde los docentes viven en primera persona las metodologías y situaciones de aprendizaje que luego trasladarán a sus centros. En definitiva, actúa como el catalizador que transforma la formación teórica en una experiencia práctica, facilitando la reflexión sobre la competencia digital y el intercambio de buenas prácticas docentes. La versatilidad del espacio permite su adaptación a seis diferentes zonas que potencian: Pensamiento Crítico: Espacios para analizar y evaluar información de forma individual. Colaboración: Espacios para aprender a trabajar en equipos multidisciplinares y diversos. Creatividad: Espacios para generar ideas originales y soluciones innovadoras. Alfabetización Digital: No solo usar herramientas, sino entender su impacto y uso ético