La luna tiene la cara del reloj del pasillo,
Sobre las lagartijas del jardín irradia su brillo;
En las calles y los campos y los muelles del puerto,
Y sobre los pajaritos dormidos en las ramas del huerto.
El gato maúlla y el ratón chilla,
El perro ladra junto a la silla,
El murciélago, al mediodía, yace en la cuna,
A todos les encanta salir bajo la luz de la luna.
Pero todas las cosas que pertenecen al día
se acurrucan para dormir y la dejan en guardia;
Las flores y los niños cierran los ojos
hasta que el sol aparece y cantan los petirrojos.
Poema de Robert Louis Stevenson (Edimburgo, 1850)
Versión en español de María Del Castillo Sucerquia
Ilustración: Elena Ospina