En este proyecto educativo, presentamos tres aplicaciones innovadoras de la placa micro:bit diseñadas para apoyar a niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA) en su desarrollo emocional y sensorial. Ambas herramientas buscan crear un entorno inclusivo que fomente la autorregulación, el bienestar y la integración de la tecnología en la educación.
El sonómetro basado en micro:bit es una herramienta que permite medir y visualizar los niveles de ruido en el entorno del niño, contribuyendo a la creación de espacios más tranquilos y controlados.
¿Cómo funciona?
La micro:bit, equipada con un micrófono, mide el nivel de ruido del entorno. Según la intensidad detectada:
Si el nivel de ruido es bajo o aceptable, los LEDs de la micro:bit muestran un icono positivo.
Si el nivel de ruido supera un umbral determinado, aparece un pictograma de advertencia en forma de auriculares, y el alumno/a sabe que debe colocarse los auriculares con supresión de sonido.
Objetivo del sonómetro:
Ayudar a niños y adultos a identificar entornos que puedan ser demasiado ruidosos o estresantes para el niño con TEA, permitiendo tomar decisiones para mitigar estímulos sensoriales adversos.
Beneficios clave:
Favorece el bienestar del niño en entornos ruidosos.
Aumenta la conciencia de los cuidadores y educadores sobre la importancia de un entorno sensorial controlado.
Promueve el desarrollo de habilidades de autorregulación ambiental.
Este peluche equipado con una micro:bit está diseñado para ayudar al niño a identificar y gestionar sus emociones mediante estímulos visuales.
¿Cómo funciona?
El peluche detecta los movimientos del niño gracias a los sensores de movimiento integrados en la micro:bit y la programación con inteligencia Artificial de esta.
Si el niño realiza movimientos suaves y calmados, la micro:bit muestra un pictograma de una cara sonriente con los LEDs.
Si el niño realiza movimientos bruscos o de desecho, se muestra una cara triste.
Objetivo del peluche:
Fomentar la conciencia emocional y el control del comportamiento, reforzando conductas positivas mediante el uso de retroalimentación visual inmediata.
Beneficios clave:
Promueve la autorregulación emocional en situaciones de estrés.
Facilita la comprensión de causa-efecto, una habilidad esencial para niños con TEA.
Sirve como herramienta lúdica y motivadora en entornos terapéuticos y educativos.
Estos proyectos destacan cómo la tecnología, cuando se adapta a las necesidades individuales, puede transformar el aprendizaje y el bienestar de los niños con TEA. Desde la regulación emocional a través del peluche interactivo hasta la creación de espacios sensorialmente seguros con el sonómetro, la micro:bit se convierte en una poderosa herramienta inclusiva.