Las locaciones donde se desarrollarán las experiencias no son espacios escogidos al azar: corresponden a nodos educativos, sociales y culturales profundamente enraizados en la identidad rural y precordillerana del Maule, muchos de ellos ubicados en entornos con presencia de bosque nativo, saberes tradicionales y comunidades intergeneracionales.
Locaciones educativas: escuelas como territorios de cuidado
Escuela Básica de Rari
Escuela Básica de Lomas de Putagán
Escuela Kurt Möller Bocherens de Paso Rari
Escuela Bernardo O’Higgins de Gúmera (Yerbas Buenas)
Escuela Básica de Vilches Altos
Escuela Coironal de Yerbas Buenas
Liceo Juan Gómez Millas de Yerbas Buenas
Estas comunidades educativas representan espacios clave para la prevención en salud mental, especialmente en niñas, niños y jóvenes que crecen en contextos rurales donde, pese a la cercanía con la naturaleza, muchas veces se reproducen dinámicas de estrés, desconexión corporal y sobreexigencia escolar.
Implementar SOMA Bosque en estas escuelas permite 1) reintegrar el movimiento consciente, la escucha corporal y la regulación emocional como parte del proceso educativo, 2) utilizar el entorno natural inmediato (patios, cerros, árboles, vegetación) como un aula viva de bienestar, 3) fortalecer la relación entre aprendizaje, cuerpo y territorio, promoviendo una educación más humana y situada.
Locaciones comunitarias: bienestar a lo largo del ciclo de vida
Club del Adulto Mayor de Paso Rari
Junta de Vecinos N°8 de Rari
Estas locaciones permiten extender SOMA Bosque hacia la comunidad organizada, reconociendo que la salud mental no es solo un desafío individual, sino colectivo e intergeneracional. En estos espacios, la experiencia: 1) Favorece el envejecimiento activo, la movilidad suave y la reconexión con el cuerpo en personas mayores. 2) Fortalece los lazos sociales y el sentido de pertenencia territorial. 3) Genera instancias de cuidado emocional comunitario, especialmente relevantes en zonas rurales donde el acceso a dispositivos de salud mental suele ser limitado.
Espacio cultural: cuerpo, arte y territorio
Espacio Cultural Tierra de las Artes de Rari
Este espacio funciona como un puente simbólico y práctico entre arte, naturaleza y bienestar. Aquí, SOMA Bosque se expresa con toda su potencia como una experiencia cultural y transformadora, integrando: 1) Danza, movimiento somático y creación colectiva, 2) Puesta en valor del patrimonio material e inmaterial de Rari, 3) Activación del cuerpo como territorio sensible, creativo y político.
El valor territorial de SOMA Bosque Maule
Desplegar SOMA Bosque Maule en estas locaciones implica llevar la salud mental fuera del modelo clínico tradicional, acercándola a los lugares donde la vida cotidiana ocurre: escuelas, juntas de vecinos, clubes de adultos mayores y espacios culturales.
El proyecto democratiza el acceso a prácticas de bienestar basadas en evidencia, cuerpo y naturaleza, a la vez que reconecta a las personas con su entorno natural como fuente de regulación, calma y sentido, refuerza la identidad local y el orgullo territorial, y contribuye a una visión preventiva, comunitaria y ecológica de la salud mental.
En un territorio como el Maule —marcado por la ruralidad, la precordillera y una profunda relación histórica con el bosque— SOMA Bosque Maule se instala no solo como un proyecto, sino como una invitación a habitar el cuerpo y el territorio de una forma más consciente, saludable y humana.