Las tipografías, tipos de letra o fuentes (tipográficas) son uno de los elementos visuales más representativos y su uso es crítico para las presentaciones. Dentro de los tipos de letra, hay varias opciones:
Serif (Serifa): Fuente con adornos o gracias, con remates en sus extremos que facilitan su lectura. Prácticamente todos los libros impresos en papel usan tipografía serifa.
Sans Serif (Palo): Las fuentes tipo palo son como las que se muestran en esta web, sin remates o adornos. Se suelen emplear para títulos y también para el formato web. En las presentaciones, suelen quedar muy bien.
Display (Pantalla): Son tipografía específicamente diseñadas para mostrarse en una pantalla, sea cual sea el dispositivo (ordenador, tablet o móvil).
Handwriting (Manuscrita): Intentan imitar la caligrafía humana, dotando al texto de un carácter muy particular. En presentaciones, se pueden usar para títulos o para resaltar alguna cuestión puntual, pero no conviene abusar de ellas.
Monospace (Monoespaciadas): Cada carácter ocupa exactamente el mismo tamaño, al igual que pasaba con las máquinas de escribir. Se suelen emplear, por ejemplo, para mostrar código de programación.
¿No encuentras un tipo de letra que te guste en Google Slides? Puedes darte una vuelta por la web https://fonts.google.com/
Aquí podrás elegir el tipo de letra que quieras simplemente navegando por los tipos de letra existentes, buscando por categoría, idioma o propiedades. Al final, encontrarás una (o varias) tipografías de tu agrado para usar en tu presentación.
Partimos de que ya tienes el nombre de una tipografía de Google Fonts que quieres usar. El proceso es muy sencillo.
En Google Slides, desplegar la lista de tipografías y elegir Más fuentes.
Tras esto, hacer clic en el cuadro de texto que hay justo a la izquierda de Sistemas de escritura:, teclear el nombre de la tipografía que queramos y luego seleccionarla abajo de la lista de tipografías disponibles.
A partir de ese momento, la tipografía nos aparecerá ya como un tipo de letra más en el sistema y lo podremos utilizar en todas nuestras presentaciones. Además, si compartimos la presentación, las personas que colaboren con nosotros o que accedan a nuestro trabajo también podrán visualizar correctamente esta fuente tipográfica.
Intenta no abusar de multitud de tipografías en una misma presentación. Piensa bien qué estilo quieres darle y elige, por ejemplo, una fuente para títulos, otra para texto y otra para destacar información.