Centro educativo: CEIP CRUZ VALERO
Responsable del proyecto: ROSA MARÍA SUÁREZ CASADO
Docente/s participante/s: CLAUSTRO DE PROFESORES DEL CEIP CRUZ VALERO
RRSS:
Web del centro:
CPR de referencia: ZAFRA
Asesor/a: SERGIO GARCÍA
Título del proyecto: «REDES DE EDUCACIÓN E INNOVACIÓN. SALUD MENTAL EN EL CEIP CRUZ VALERO »
Destinatarios:
-Educación Infantil y Educación Primaria.
Nuestras líneas prioritarias serán:
En el presente curso el CEIP CRUZ VALERO, participa en la RED DE EDUCACION EMOCIONAL Y SALUD MENTAL, proyecto de la Consejería de Educación que nos permitirá abordar desde una perspectiva positiva e integral de la gestión de las emociones y la salud mental de la comunidad educativa en la que están integrados.
Se trabajarán desde la RED DE SALUD MENTAL prioritariamente con los ODS 3, 4, 5, 10, 16 y 17.
La SALUD EMOCIONAL Y MENTAL, PROMOCIÓN DE LA SALUD y EDUCACIÓN PARA LA SALUD, en distintos aspectos, dimensiones y problemáticas de gran relevancia para la comunidad educativa adquieren una especial significatividad en un contexto post una crisis pandémica que ha golpeado todos los ámbitos de la vida y, con especial crudeza, la vida de los centros escolares. A raíz de lo vivido han quedado muy afectadas dimensiones como, la salud mental y emocional, la gestión de situaciones de enfermedad, ansiedad, estrés postraumático, pérdida, muerte y duelo, la autoestima, la gestión de situaciones de estrés, los miedos los hábitos de alimentación y nutrición, la actividad física, el uso de pantallas, el descanso etc., que, desde el centro, se irán priorizando y trabajando en función de las necesidades que se vayan detectando.
Es importante subrayar que esta red se sustenta en un CONCEPTO HOLÍSTICO de la SALUD. Esto significa que contempla todas las dimensiones de la vida de la persona: física, psicológica, emocional, socio-relacional y espiritual, así como la totalidad del centro como unidad funcional. No pone, por tanto, el acento sobre la enfermedad o lo patológico, sino que trata de motivar, prevenir, sensibilizar, formar, capacitar y empoderar a la comunidad educativa.
Esta mirada global sobre la salud mental ayuda a tener muy presente, por un lado, el contexto global (los grandes desafíos de salud a los que nos enfrentamos como sociedad), y, por otro, el contexto del centro, del aula y de la comunidad. Esto nos ayudará a ajustar las actividades y respuestas que vayamos a promover en el aula. Todo ello desde la perspectiva de “piensa globalmente, actúa localmente”, con el convencimiento de que la suma de pequeñas acciones, por humildes que sean, pueden contribuir a transformaciones y mejoras más profundas que pueden repercutir en el bienestar y salud de todas las personas de la comunidad educativa. Este enfoque, nos ayudará a promover la salud desde todos los ámbitos (organizativo, curricular, familias, relaciones con la comunidad), momentos y espacios (físico y psicosocial) de la vida del centro, en coherencia con los principios Señalados por la OMS.
Sentirse bien consigo mismo y con los demás genera bienestar y favorece un desarrollo saludable de las personas desde sus primeros años de vida, “no hay salud sin salud mental”. La capacidad para alcanzar y mantener ese estado de bienestar emocional ha sido considerada como uno de los aspectos de la inteligencia emocional, entendida como la habilidad para tomar conciencia de las propias emociones, las de otras personas y la capacidad de regularlas
El currículo contempla la presencia de contenidos y actividades que promuevan la práctica real y efectiva de la igualdad, la adquisición de hábitos de vida saludable y deportiva y la capacitación para decidir entre las opciones que favorezcan un adecuado bienestar, mental y social para sí y para los demás.
Para el desarrollo de esta Línea, se considera imprescindible el desarrollo de los siguientes bloques temáticos:
Conciencia emocional: capacidad para tomar conciencia de las propias emociones y de las emociones de los demás.
Regulación emocional: capacidad para manejar las emociones de forma apropiada.
Autonomía emocional: capacidad de sentir, pensar y tomar decisiones por sí mismo.
Competencia social: capacidad para mantener relaciones adecuadas con otras personas.
Competencias para la vida y el bienestar: capacidad de adoptar comportamientos apropiados y responsables para afrontar satisfactoriamente los desafíos del día a día.