Utilizando el programa Google Earth, nuestro equipo realizo una serie de investigaciones para encontrar similitudes y diferencias con ayuda de un astrofísico de la ESA
Se trata de un planeta rocoso situado en la cuarta posición con respecto al sol. Aunque en la actualidad no se ha demostrado la presencia de vida y agua líquida, se cree es posible que en el pasado tuviera grandes mares al igual que la Tierra.
La tierra es un planeta rocoso situado en la tercera posición respecto al sol. Es el único planeta del universo en el que se conoce vida y presencia de agua líquida en gran proporción.
Algunas de las características que presenta marte en contraste con la tierra son las siguientes:
Al ser más pequeño que la tierra, marte presenta menos gravedad y es por eso que las montañas no se desmoronan tan facilmente. ¡Algunas incluso salen de la atmósfera!
El núcleo de marte esta formado por roca sólida, y no de magma en movimiento, lo que provoca que no halla un campo electromagnético como el de la tierra.
Al tener una atmósfera mucho más reducida y menos efectiva que la de nuestro planeta, las rocas espaciales no se erosionan e impactan con la superficie con más frecuencia.
Aunque no se halla comprobado con exactitud, se cree que podría haber habido mares en el hemisfério norte de marte, ya que elementos de su topografía recuerda a los provocados por la erosión del agua en la tierra.
Las lunas de Marte, Fobos y Deimos son pequeñas su papel es el desgaste gravitacional, como Fobos, que se está acercando a Marte y podría fracturarse para formar un anillo o colisionar con el planeta. El impacto de antiguos satélites afectó al planeta formando cráteres que se observan sobre su superficie.
Ambos hemisferios de Marte son muy distintos entre sí, el norte es llano y bajo sugiriendo que podría haber habido grandes océanos y el sur es montañoso y alto. Tiene una gran variedad topográfica con volcanes gigantes como el Olympus Mons (el más alto del Sistema Solar), cañones colosales como Valles Marineris, extensas llanuras, dunas, cráteres, y casquetes polares de hielo de agua y CO2, con evidencia de antiguos ríos y un suelo rico en óxido de hierro que le da su color rojo.