¡Adivina, adivinanza!
No tengo dedos, pero sé contar;
no tengo cabeza, pero sé calcular.
Si necesitas hacer cuentas,
¡a mí me puedes buscar!
¿Qué soy?
Seguid las pistas, dejad volar vuestra imaginación y… ¡descubrid la respuesta!
¡Al final del mes descubriréis la respuesta!