Estimular el desarrollo sensorial y perceptivo a través de experiencias táctiles, visuales, auditivas, olfativas y gustativas, propias del aprendizaje vivencial.
Fomentar la creatividad y la expresión artística mediante talleres plásticos, juegos simbólicos y propuestas abiertas de exploración artística.
Desarrollar habilidades sociales y comunicativas, favoreciendo el trabajo cooperativo, la empatía y el respeto por las normas en juegos de mesa y actividades grupales.
Potenciar la motricidad fina y gruesa con manualidades, juegos tradicionales y manipulativos que requieren precisión, coordinación y movimiento.
Favorecer la autonomía personal al permitir que el niño o niña tome decisiones dentro de un entorno seguro, explorando y resolviendo pequeños retos por sí mismo/a.
Integrar el juego como herramienta de aprendizaje significativo, aprovechando el potencial educativo del juego libre, reglado y simbólico.