El desarrollo de la competencia lectoescritora (comprensión, reflexión, capacidad crítica, búsqueda de información, análisis) es un objetivo prioritario del currículo en la educación .La consecución de óptimos niveles lectores y escritores incide en las aficiones escritoras del alumnado y en la lectura como práctica continuada. Consiguientemente es deber de la escuela proporcionar una enseñanza eficiente de la lectura y escritura, una lectura comprensiva para leer el mundo y para apropiarse del lenguaje, una lectura como actividad emancipadora y vital que incentiva la inteligencia. El alumnado ha de ser capaz de tratar la información y comprender los mensajes y argumentos.
La transversalidad de la lectura hace necesario un esfuerzo para elaborar un proyecto cuya finalidad sea la de facultar al alumnado en las capacidades para informarse, indagar, criticar ideas, evaluar opiniones, argumentos e informaciones, justificar propuestas personales…
Para llevar a cabo este cometido nuestro Centro ha de organizar cuantas acciones estén en sus manos para afianzar prácticas lectoras en función siempre de los contextos y buscando alianzas con las familias, las bibliotecas públicas y escolar y otros agentes que intervienen en la formación del alumnado.
Un recurso clave del centro como es nuestra biblioteca escolar apoyará las actividades del proyecto lingüístico impulsada por el equipo directivo e implementada por el profesorado de las distintas áreas. La incorporación de la lectura y la utilización de los recursos bibliotecarios estarán por tanto entre los principales objetivos de las materias curriculares y de todas las áreas.
El proyecto lingüístico del centro contemplará los elementos, condiciones, actividades e intervenciones ordenadas a lo largo del curso encaminado a promover y desarrollar la competencia lingüística en sus destrezas básicas (leer, escuchar, hablar y escribir).La elaboración y puesta en marcha por parte de nuestro Centro Educativo del proyecto lingüístico ha de contar con un alto grado de implicación del claustro y de participación de la comunidad educativa.
En consecuencia, requiere del trabajo colaborativo y en equipo y conlleva actuaciones tanto en el propio aula como más allá de este espacio y de las intervenciones dirigidas exclusivamente al grupo clase.
CAPÍTULOS
CAPÍTULO 1: Sabemos escuchar
CAPÍTULO 2: Así hablamos en el cole
CAPÍTULO 3: Leemos con cabeza
CAPÍTULO 4: ¡Qué bien escribimos!