Se ocupa de la atención y acompañamiento de los adultos de las comunidades educativas, procurando ofrecer herramientas o elementos para el cuidado de la vida espiritual y sacramental. El punto de partida es el acompañamiento en las realidades humanas cotidianas, lugar prioritario para el acompañamiento pastoral o espiritual; como los caminantes de Emaús, quienes luego del caminar juntos, escuchar explicaciones de las Escrituras y la fracción del pan, descubren la presencia de Jesús vivo que les lleva a dirigirse nuevamente a anunciar a la comunidad su experiencia vital con Jesús.