Es una estrategia de aislamiento destinada a proteger al paciente frente a microorganismos del entorno o del personal.
Se aplica a pacientes con defensas inmunológicas severamente comprometidas.
¿A quién se aplica?
Pacientes en quimioterapia o trasplante de médula ósea.
Pacientes con neutropenia grave (neutrófilos < 500/mm³).
Pacientes con inmunodeficiencias congénitas o adquiridas.
Casos indicados por infectología o medicina interna.
Importancia del aislamiento protector
Disminuye el riesgo de infecciones potencialmente mortales.
Mejora los desenlaces clínicos en pacientes inmunocomprometidos.
Es parte de las estrategias de seguridad del paciente y prevención de infecciones asociadas a la atención en salud (IAAS).
considerado el procedimiento más importante para reducir la infección hospitalaria
deben usarse como barrera protectora de la piel ante el contacto con sangre o líquidos corporales
deben ser utilizados en la realización de procedimientos que generan salpicadura, gotas o aerosoles de líquidos o secreciones corporales en ojos, piel y/o mucosas
son usados durante el contacto directo con pacientes que tengan microorganismos epidemiológicamente infectantes
es importante limitar el traslado y transporte del paciente infectado, cuando sea necesario trasladarlo, se deben colocar las barreras de protección al personal y/o al paciente.