Semana 15
Semana 15
Indicadores de logro:
4.1. Identifica tipos de interacciones ecológicas que ocurren en su entorno.
4.2. Describe con lenguaje científico interacciones ecológicas comunes en su entorno.
Al observar a tu alrededor encontrarás que existen elementos que carecen de vida (materia inerte); estos elementos son conocidos como componentes abióticos. Por otro lado, los seres vivos son conocidos como componentes bióticos de un ecosistema. Los componentes bióticos y abióticos coexisten entre sí.
Para entender mejor estas relaciones, haz la siguiente actividad.
A. Identificando los componentes del entorno
Cuando hablamos de ecología generalmente pensamos en espacios muy boscosos, lagos, ríos, entre otros. Pero en realidad nos referimos a la interacción que hay entre los organismos vivos con su medio. Observa tu entorno e identifica los diferentes componentes bióticos y abióticos; puede ser en el salón de clases o en una zona verde.
Material: bollo de lana de cualquier color.
Procedimiento:
Elige el elemento que quieres representar, puede ser vivo o inerte, de forma que un jugador puede ser un árbol, el suelo, un colibrí, una flor, el Sol, entre otros.
Forma un círculo con todos los estudiantes de tu clase.
Toma la punta del bollo de lana o espera tu turno y menciona el elemento del entorno que representas.
Lanza a otro jugador el bollo de lana sin soltar el extremo que sujetaste, de modo que se va formando una especie de telaraña o red como en la imagen anterior, hasta que todos estén conectados.
Genera o participa en un debate sobre la interrelación de los componentes del entorno, con algunas preguntas, por ejemplo: ¿cuál es la importancia del mantenimiento de todos y cada uno de los elementos del ecosistema?
Analiza qué sucede si eliminamos algunos de los elementos, como un árbol, el suelo, entre otros.
Observa y discute cómo afecta al resto de elementos si mueves, subes, bajas o tensas el hilo.
Termina la actividad respondiendo lo siguiente:
a. Elabora una lista de los elementos que mencionaron en la actividad y clasifícalos en bióticos y abióticos.
b. ¿Cómo se relacionan unos elementos con otros? Describe un ejemplo.
c. ¿Hay alguna modificación en estas relaciones si se elimina o se modifica uno de los elementos con los que está relacionado? Representa un ejemplo.
d. Explica cuál es la importancia de las interrelaciones de los elementos del entorno.
Ahora has aprendido que estas interacciones son dinámicas y dan lugar a las diversas condiciones de los ecosistemas. Pero ¿qué es un ecosistema? Veamos lo siguiente.
La forma en la que los diferentes componentes bióticos se relacionan entre sí y con su entorno es muy diversa; por ejemplo, compiten por los recursos que les provee su medio natural, se ayudan mutuamente o se comen unos a otros. Para que lo comprendas mejor, desarrolla las siguientes actividades.
B. Nuestro ecosistema
Después de identificar los componentes bióticos y abióticos, observemos más en detalle las interacciones entre estos componentes en nuestro entorno haciendo un recorrido.
Irene: El ecosistema es el conjunto de especies de un área determinada que interactúan entre ellas y con su ambiente abiótico.
Material: lupa.
Procedimiento:
En el área indicada para la observación (el patio, la cancha o el mismo salón de clases), observa los diferentes seres vivos.
Describe el ecosistema que observas identificando los componentes bióticos y abióticos.
Observa cómo se relacionan entre ellos; por ejemplo, es posible que observes una telaraña con insectos en ella, una abeja sobre una flor, un gusano sobre una planta, entre otras.
Registra tus observaciones describiendo dónde los encuentras y con quién se relacionan, además de las ventajas y desventajas, si las hay o no, para cada uno de los individuos. Puedes dibujar o tomar fotografías y puedes guiarte por los ejemplos en la sección Así se hace...
Salti: Al observar las interacciones entre los organismos puedes notar que estas se dan entre individuos de una misma especie o de diferentes especies. Estas interacciones, además de otros factores, determinan el desarrollo, distribución y tamaño de estos individuos.
C. Competencia por sobrevivir
Todos los organismos de alguna manera competimos para obtener los recursos necesarios que nos permiten desarrollarnos, vivir saludables, reproducirnos; es decir, para realizar nuestras funciones vitales. Esto significa que las interacciones se dan entre los organismos y también con los componentes abióticos de los ecosistemas.
Materiales: 6 vasos transparentes, dos tipos de semillas de rápida germinación (tomate, frijol, maicillo, maíz), sustrato: algodón, papel higiénico o papel toalla y aspersor de agua manual.
Procedimiento:
Coloca en cada vaso algodón o papel higiénico húmedo hasta cubrir el fondo del vaso.
2. Etiqueta cada vaso colocando una letra y la fecha de siembra.
3. Coloca las semillas en cada vaso, según la siguiente distribución:
4. Cubre las semillas con una capa delgada de algodón o del sustrato que estés utilizando.
5. Riega diariamente para mantener húmedo el sustrato.
6. Llena la ficha de observación experimental elaborando esquemas y describiendo tus observaciones, como en el siguiente ejemplo.
7. Después de una semana y con los datos de la ficha de observación experimental, responde:
a. ¿Hubo alguna diferencia en el crecimiento de las plantas de maíz en los experimentos? Explica lo que observaste.
b. ¿Cómo llamarías a la interacción representada en el experimento B? Explica.
Todas las interacciones entre los organismos se pueden clasificar en dos grandes grupos: intraespecíficas e interespecíficas.
Interacciones intraespecíficas. Ocurren entre organismos de una misma especie, y pueden ser beneficiosas o perjudiciales para alguno de los individuos involucrados. Algunas son temporales y otras, permanentes. Entre estas interacciones están la competencia intraespecífica y la cooperación.
La competencia intraespecífica se manifiesta como un comportamiento social, ya que los individuos que intervienen pertenecen a la misma especie, por lo tanto, se toleran unos a otros, lo que limita el número de organismos que viven en un determinado lugar y compiten por los mismos recursos. Existen dos tipos de competencia: territorialidad y jerarquía por dominancia. Por ejemplo, en un gallinero puedes observar que generalmente solo hay un gallo. Si hay más, estos compiten entre sí y el dominante garantiza su reproducción.
La cooperación es una modalidad de las relaciones intraespecíficas que incluye la colonia, la sociedad y las asociaciones gregarias y familiares; se caracteriza por la ayuda mutua entre los organismos de la misma especie que forman la población. Habrás notado que cuando las hormigas encuentran una porción grande de comida, una hoja, por ejemplo, la transportan hasta su nido entre varias.
Interacciones interespecíficas. Son las que se presentan entre organismos de diferentes especies. Estas relaciones pueden ser positivas (+) cuando los organismos involucrados se benefician, o pueden ser negativas (-) cuando generan efectos adversos o dañinos a los organismos involucrados. Por otro lado, algunas interacciones pueden no representar beneficio ni daño, estas son las neutras (0).
Las principales relaciones interespecíficas son la competencia interespecífica, la depredación, el comensalismo y la simbiosis, que contempla a su vez las relaciones parasitarias y mutualistas.
La competencia interespecífica se da cuando individuos de diferentes especies utilizan un mismo recurso que se encuentra en cantidad limitada, como el territorio, el agua, el alimento o la luz. Un ejemplo es la competencia ente los cultivos de maíz y diferentes plantas que compiten por recursos como el agua y los minerales, además del espacio.
La depredación se presenta tanto en animales como en plantas, y es una interacción en la que una especie llamada depredador ingiere a otra, a la que se denomina presa. Solo se beneficia el que ataca, captura y mata a la presa, que es un organismo al que el depredador devora total o parcialmente (+ / -). Es frecuente que el tamaño del depredador sea mayor que el de la presa; cuando la presa es más grande, los depredadores cazan en grupo. A lo largo del tiempo, los depredadores han desarrollado capacidades para superar a la presa; así mismo, las presas han mejorado sus estrategias para sobrevivir y no ser comidas por los depredadores.
Chichicaste
Algunos organismos desarrollan estrategias químicas, como la capacidad de producir sustancias que pueden ser tóxicas (hongos y hormigas), venenosas (víboras y alacranes), irritantes (plantas urticarias como el chichicaste y las medusas), corrosivas (escarabajo bombardero) o mal olientes (zorrillo y flor cadáver).
Armadillo
Entre las estructuras mecánicas de defensa que desarrollan algunos organismos están las espinas (cactus y rosas), las púas (puerco espín y erizo de mar), el caparazón (armadillos y tortugas), las garras (leones y osos), los dientes (jaguares y tiburones), las conchas (caracoles y almejas), etc.
Pájaro estaca
Hay especies que biológicamente tienen características que favorecen su supervivencia, como el desarrollo de la vista (águilas y cazadores nocturnos), el oído (ciervos, murciélagos y lobos), el olfato (osos y tiburones), la velocidad (venados y guepardos), el camuflaje (insectos, peces, aves como el pájaro estaca), etc.
La simbiosis es la asociación estrecha entre organismos de diferentes especies a largo plazo. Se conocen como simbiontes a los miembros de la relación, que pueden salir beneficiados (+), perjudicados (-) o no ser afectados (0). Existen tres tipos principales de relaciones simbióticas: el mutualismo, el comensalismo y el parasitismo.
El mutualismo ocurre cuando dos especies se benefician recíprocamente (+/+), y con frecuencia favorece la obtención de alimento y evitar depredadores.
El comensalismo consiste en una relación en la que una especie es beneficiada (comensal) y la otra (hospedero) no es dañada ni beneficiada (+/0). Por ejemplo, las orquídeas y las epífitas, que viven fijas a la corteza de los árboles sin que el árbol se vea afectado.
El parasitismo es la relación entre dos especies en la que una (parásito) sale beneficiada y la otra (huésped) es dañada (+/-). El parásito solo daña y debilita al huésped, no le causa la muerte directamente. Por ejemplo, las garrapatas en los perros.
En las actividades desarrolladas observaste cómo se relacionan los diferentes organismos, tanto de la misma especie o como de especies diferentes, y con los factores abióticos del ecosistema en el que se desarrollan. Según las especies en la interacción obtengan beneficios o no, se clasifican de la siguiente manera.
Fíjate que…
El parásito pretende dañar y debilitar al huésped, pero no causar la muerte directamente, ya que de él obtiene alimento, lugar para vivir y reproducirse, por lo que si el huésped muere se verá seriamente afectado.
D. Clasificando interacciones ecológicas
Elabora unas tarjetas con las diferentes relaciones ecológicas observadas para agruparlas posteriormente.
Materiales: hojas de cartulina tamaño carta, plumones, tirro ancho, fotografías de las diferentes interacciones observadas.
Procedimiento:
Corta un cuarto de la página de cartulina, es decir, tarjetas de 14 cm x 10.5 cm.
En una cara de la tarjeta, pega una fotografía o dibuja una de las interacciones observadas. Repite el procedimiento con las demás tarjetas, según el número de interacciones que vas a registrar.
En la otra cara de la tarjeta, describe la fotografía o el dibujo e identifica el tipo de interacción. Especifica los beneficios de cada organismo involucrado, si fuera el caso, o declara su inexistencia si no hubiera ningún beneficio.
En plenaria, coloca las tarjetas en la pizarra y explica al menos una de las interacciones observadas.
Completa la tabla con la información de las interacciones interespecíficas observadas y las compartidas por el grupo.
Sigue el proceso para la elaboración de las tarjetas.