Emisión de la voz

En este apartado vamos a centrarnos en la información que nos llega a través de los rasgos o cualidades de una voz, los cuales, unidos al sistema lingüístico, completan el sentido de un mensaje.

Descubriremos la importancia que tienen las variaciones no lingüísticas de la voz en la comunicación oral haciendo hincapié en:

  • Tono o altura (medio, agudo o grave)
  • Volumen o intensidad (susurro, medio o fuerte). Recuerda que la intensidad nos ayuda a enfatizar y resaltar en el discurso aquellas palabras o partes que consideramos más importantes. También debes recordar que el volumen adecuado para un debate debe fluctuar entre el medio y el alto. El volumen bajo siempre va a crear problemas de audición al público y al jurado, desvirtuando así la intervención.
  • Débito o velocidad. Los cambios de ritmo proporcionan dinamismo en la oratoria. El débito, al igual que mencionábamos en el punto anterior para la intensidad, debe variar entre medio y rápido. El débito lento transmite sensación de monotonía e inseguridad.

Partiendo de un punto de vista técnico, cada uno de estos recursos es independiente, sin embargo, en aras de la expresión, es importante subrayar que ésta es el resultado de la combinación de todos ellos.