Tamazunchale es un pequeño municipio del estado de San Luis Potosí, lleno de mucha vegetación y lugares asombrosos para conocer en familia, como el mirador en el cerro de Mixquetla y los diferentes ríos que puedes disfrutar, pero... ¿Conoces la historia de este pequeño municipio? Aquí descubrirás toda su historia.
Según un estudio hecho por el arqueólogo Gordon Exholm en el suelo de Pánuco, Ver., de los años 2000 a. C. a 700 a. C. la huasteca estuvo habitada por una raza desconocida, posteriormente, hasta el año 300 d.C. llegaría al territorio, la raza Olmeca, de la que derivaron los Huastecos y los Mayas.
El historiador Chavero, en su obra "México a través de los siglos" expone que, en su peregrinación, los toltecas, "tomando el rumbo del oriente se dirigieron al territorio de los cuexteca, la huasteca. Allí residieron veintiséis años, hasta el 696." Seguramente que por todo este tiempo ya estaba poblado Tamazunchale por los huastecos y para esa época algunos pobladores huastecos se internaron hasta estos lugares y fundaron Tamazunchale y Tamán, cuyos nombres son precisamente de origen huasteco: TAM-UXUM-TSꞋALEJ, significa "Lugar de la Mujer Gobernadora", y TAM-AN,quiere decir "lugar donde se encontraron".
En 1454, Moctezuma IIhuicamina "El flechador del cielo", con el pretexto de que a sus hombres los habían atropellado los huastecos en el tianguis de Chicontepec, tomo la determinación de conquistarlos y organizó una expedición al mando de Cuauhnochtli como capitán general. Encontraron y combatieron ferozmente a sus habitantes, quienes se defendieron con la misma o mayor ferocidad, hasta que tuvieron que rendirse después de numerosas pérdidas de soldados, mujeres y niños, ofreciendo pagar tributo y vasallaje a los mexicanos.
Moctezuma recibió a los esclavos huastecos y ordenó que fueran bien tratados para celebrar con ellos la fiesta de Huichilopochtli. Ellos mismos hicieron otro edificio de 360 peldaños y sobre su cima labraron la piedra del sacrificio. Después de algunos años, en 1459 según Orozco y Berra, se estrenó el templo con la gran fiesta de Tlacaxipehualiztli. Algún tiempo después, por insinuación de los tlaxcaltecas que ofrecieron ayudarlos, se rebelaron los huastecos y nuevamente fueron sometidos y aniquilados, lamentando el engaño de los tlaxcaltecas que no acudieron en su ayuda como habían prometido. Nuevos y mayores tributos tuvieron que dar por esta derrota, así como la entrega y muerte de sus caudillos Tepeteuchtli y Zeatonacateuchtli.