Álbum de viaje literario
Se recordará la historia de Mili y Quesito van al mar, identificando quiénes viajan, cómo realizan su recorrido y a qué lugar llegan.
Posteriormente, el niño dividirá una hoja en cuatro partes y realizará un dibujo en cada espacio representando: quiénes viajan, cómo viajan, a dónde llegan y qué ha sucedido hasta el momento en la historia.
Luego, debajo de cada dibujo escribirá una oración corta relacionada con la escena, procurando organizar sus ideas y utilizar correctamente el punto final.
Finalmente, compartirá su álbum de viaje con un adulto, explicando cada parte representada y fortaleciendo su comprensión, expresión oral y construcción de oraciones.
Detective de personajes
Se observarán atentamente los personajes de Mili y Quesito van al mar, identificando quiénes aparecen en la historia y reconociendo sus características principales.
Posteriormente, el niño escogerá un personaje y observará con detalle cómo iba vestido, describiendo por escrito la ropa que tenía puesta, sus colores, accesorios, tamaño u otras características que logre identificar.
Luego, escribirá oraciones cortas con sus propias ideas sobre cómo es el personaje, qué hace dentro de la historia y qué cambios observa en él durante el viaje, procurando que cada idea finalice con un punto rojo.
Finalmente, realizará un dibujo del personaje elegido y compartirá su descripción, fortaleciendo la observación, la producción escrita, la organización de ideas y el uso correcto del punto final.
Cartas que cuentan historias
Un adulto en casa elaborará una carta corta escrita a mano dirigida al niño, en la que le cuente una situación sencilla, una experiencia vivida o un mensaje especial para leer con atención.
Posteriormente, el niño leerá la carta e identificará qué sucedió, quiénes participaron y cuál fue la idea principal, expresando por escrito lo que comprendió y realizando un dibujo relacionado con la lectura.
Luego, escribirá una carta dirigida a su mamá, papá o acudiente, contándole con sus propias palabras qué ocurrió durante su día en el colegio, qué hizo, cómo se sintió o qué situación importante desea compartir.
Finalmente, organizará sus ideas en oraciones cortas, procurando que cada idea finalice con un punto rojo, fortaleciendo la comprensión lectora, la producción escrita y la comunicación familiar.