¿Qué necesita mi hijo: tutor o remedial?

Artículo por Adriana Canel

...se ha debatido ampliamente sobre si (el remedial) es también un arma de doble filo, pues permitiría que algunos estudiantes tomen ventaja y ganen, al último momento, aquellos puntos que no acumularon durante el bimestre por motivos que no son verdaderas dificultades de aprendizaje, como la irresponsabilidad y la haraganería.

Adriana Canel es PEM en Ciencias Sociales y editora de libros de texto.

Hace treinta años, un estudiante temía no contar con la suficiente retención de lo que leía en sus libros de texto ya que, si la memoria le fallaba, podía perder los exámenes y se encontraría en riesgo de, incluso, repetir el año. La educación era memorística y teorías como el Constructivismo o el aprendizaje significativo no eran muy conocidas ni aplicadas en el país.

En aquel entonces, el término «tutor» era poco popular y no solía proponerse como opción a los padres de un niño que tuviera competencias educativas diferentes al del resto de su grupo. Sin embargo, poco a poco el papel del tutor tomó relevancia y se convirtió en un apoyo usual para padres e instituciones educativas con estudiantes que necesitaran reforzar conocimientos en casa.

En teoría, el rol de tutor lo pueden desempeñar diferentes personas, pues depende de las necesidades del estudiante: puede ser desde un compañero de clase que le recuerde tomar notas y apuntar las tareas en la agenda, hasta el hermano mayor, el padre de familia o un profesional que llegue a casa. Este último suele estar pendiente de que el estudiante haya comprendido los contenidos del área durante la jornada y de que haga sus tareas ordenada y puntualmente. Sin embargo, el papel de un tutor profesional va más allá de que el estudiante saque buenas notas, pues se preocupa de que comprenda la materia y para ello desarrolla técnicas de estudio y desarrolla de hábitos enfocados en las necesidades personales de cada estudiante.

Muchos padres de familia se preguntan en qué momento es necesaria la intervención de un tutor profesional; para detectar la necesidad existen algunos indicadores, como observar gran dificultad al hacer la tarea, entregar trabajos o ejercicios incompletos (o no entregarlos del todo, ya sea porque no los entiende o porque no quiso hacerlos), perder constantemente la secuencia de lo que se trabaja con sus compañeros en clase y distraerse fácilmente. En estos casos es recomendable la ayuda de un tutor profesional que encamine el trabajo del estudiante en casa y permita que cumpla con sus responsabilidades. La tutoría no solo lo ayudará a mejorar en el trabajo escolar y obtener mejores calificaciones, sino también a reforzar valores como la puntualidad y la responsabilidad para el resto de su vida.

Los tutores profesionales atienden diversas necesidades educativas y en diferentes ámbitos; algunos se especializan en áreas científicas, humanísticas o en idiomas. Sin embargo, es importante aclarar que el rol del tutor profesional es convertirse en un apoyo y una guía para el estudiante con el objetivo de volverlo un ser independiente, capaz de hacer suyos el conocimiento y los hábitos que le permitan resolver por sí mismo los problemas y contratiempos académicos. Todo tutor debe tener un plan de acción y objetivos claros; su intervención debería ser temporal ya que su objetivo es que el estudiante ya no lo necesite para aprender.


Hace un poco más de una década, el Ministerio de Educación de Guatemala (MINEDUC) puso en práctica un programa remedial que aún se aplica en centros educativos públicos y privados. El objetivo de «los remediales», como se les conoce informalmente, es evitar la repitencia estudiantil al ayudar a los estudiantes a fijar conocimientos, a alcanzar las competencias educativas y a mejorar sus notas, especialmente en las áreas de lectura y matemáticas. El programa remedial se ejecuta al final de cada bimestre y consiste en asignar un trabajo, proyecto o tarea al alumno que no alcanzó las competencias planificadas para ese periodo.

Esta estrategia obligatoria ayuda a los alumnos con dificultades y que desean mejorar; sin embargo, se ha debatido ampliamente sobre si es también un arma de doble filo, pues permitiría que algunos estudiantes tomen ventaja y ganen, al último momento, aquellos puntos que no acumularon durante el bimestre por motivos que no son verdaderas dificultades de aprendizaje, como la irresponsabilidad y la haraganería. Por eso resulta importante que los establecimientos realicen diagnósticos para detectar quiénes sí requieren el proceso remedial y quiénes no, con el objetivo de ser imparciales y ayudar a quien realmente lo amerita.

El tutor es importante en el ámbito educativo y no se le debe confundir con un proceso remedial pues, aunque ambos tienen por objetivo ayudar a los estudiantes con dificultades, uno es un profesional que guía y estimula positivamente al estudiante a alcanzar sus metas a corto y largo plazo, mientras que el segundo es un proceso obligatorio del sistema educativo. El objetivo del tutor es lograr que el estudiante practique por sí mismo hábitos de estudio que le permitan continuar de manera individual su camino al éxito académico.

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