El objeto de este Proyecto se basaba en la necesidad de proceder a la realización de una serie de reformas en la cubierta de la Iglesia que contribuyeran a frenar el progresivo deterioro de la misma y, por ende, de la Iglesia en sí. La obra se paralizó temporalmente entre marzo y agosto, quedando en suspenso por “paro biológico”.
Su construcción se fecha a lo largo de los siglos XV y XVI. Es por ello que sus características morfológicas presentan elementos de época bajomedieval castellana y de la época renacentista. En estos momentos, la arquitectura gótica estaba muy asentada y formó parte de la tradición constructiva española hasta la primera mitad del siglo XVI.
Sin embargo, hemos podido comprobar cómo en el proceso de su construcción se van incorporando paulatinamente soluciones espaciales, técnicas y ornamentales que tomarán un papel esencial en la nueva arquitectura clásica. Llama la atención su orientación hacia el suroeste, lo que puede indicar que su trazado debió adaptarse a la morfología de edificaciones preexistentes.
La edificación cuenta al menos con cuatro fases constructivas fundamentales. En ellas se van realizando adiciones sucesivas, no siempre totalmente congruentes con la edificación preexistente:
▪ Primera fase. Predominancia de la tradición gótica (siglo XV-principios del XVI): se levantó la cabecera de la iglesia, la sacristía (estancia formada únicamente por la Bóveda 05) y las dos capillas anexas al presbiterio. El perímetro murario de las naves, así como la primera planta de la torre debieron construirse en este periodo, aunque la técnica constructiva con respecto a la cabecera es diferente.
▪ Segunda fase. Obras efectuadas en el siglo XVI encaminadas a habilitar de forma definitiva la iglesia: construcción de las naves; inicio de la construcción del cuerpo prismático del campanario.
▪ Tercera fase. En esta fase se debió levantar la sacristía, aunque en función de su técnica constructiva tampoco cabría suponer que fuera una adición muy alejada en el tiempo de la fase anterior.
▪ Cuarta Fase. Finalmente, en una última fase, se procedería a modificar la cubierta para evitar las filtraciones de agua, que debería estar ya deteriorada.
En una primera valoración del estado del inmueble,pudimos determinar que los diferentes elementos estructurales que conforman la iglesia parroquial se encontraban en un estado de conservación relativamente aceptable, aunque presentaban patologías de diversos tipos y orígenes como los descarnados, deformaciones, agujeros, grietas, fisuras, palomina, humedades, etc. Mientras otras patologías se han hecho patentes tras iniciarse los trabajos, como las grietas en las bóvedas.
Los trabajos se han centrado en corregir las patologías más severas bajo nuestra supervisión arqueológica determinando el grado de afección diferencial en cada uno de los espacios y áreas delimitadas, así como la demolición de la cubierta del siglo XVIII, quedando pendiente el resto de intervenciones previstas cuando se retomen los trabajos.