Hemos tenido la suerte de participar en la primera intervención con carácter cietífico, efectuada en el convento de San Antonio de Padua en Garrovillas de Alconétar, que recientemente pasó a titularidad pública y fue declarado Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento por su gran valor histórico y arquitectónico y que se encuentra en un estado lamentable de ruina, hasta el punto de estar incluido en la lista roja de edificaciones patrimoniales en riesgo de desaparición.
Esta primera intervención ha sido muy básica pero al mismo tiempo muy necesaria porque ha permitido la delimitación física del inmueble, el cerramiento de la parcela con un nuevo vallado y la limpieza y consolidación de una serie de elementos que se encontraban en riesgo de derrumbe, como la zona del acceso original por la portería del convento y los muros que quedan en la zona que separaba la cocina de la enfermería y el propio claustro con esta última.
El objetivo principal se centraba en frenar el deterioro que está sufriendo a diario el monumento y conseguir una estabilización del edificio que permita su conservación hasta las siguientes fases de actuación.
Las actuaciones también contemplaban el desmontaje del alero de la capilla del Cristo de la Injurias al y la consolidación de mismo para evitar derrumbes.
También se ha llevado a cabo la limpieza y el desescombro del patio del claustro principal, que ha permitido documentar las últimas fases de uso, así como el apuntalamiento y la reconstrucción de muros con el fin de mejorar su estabilidad y preservar su protección y conservación.