Llega a tu nombre un paquete inesperado de remitente desconocido. Lo abres y encuentras una nota que dice que es un regalo, pero no dice quién lo envió. La nota también dice que escanees un código QR para averiguar quién lo envió o para obtener instrucciones sobre cómo devolverlo. ¿De verdad te han enviado un regalo? ¿O es un intento de robar tu información personal?
Si sabes que realmente es un regalo, puedes quedártelo. Pero ten en cuenta que el paquete inesperado podría ser una variación nueva de una estafa “brushing” que podría robar tu información personal.
Los regalos gratuitos pueden parecer divertidos, pero cuando un paquete inesperado llega a tu puerta, puede tener un costo más alto del esperado. Los estafadores envían artículos de “lujo” falsos, como anillos, productos de belleza e incluso altavoces Bluetooth. A esto a veces se lo llama una estafa “brushing”, lo que da a entender que es una práctica que incrementa las ventas del estafador. ¿Cómo funciona? Los estafadores o vendedores de productos de imitación encuentran tu domicilio u otra información personal en línea. Te envían productos que nunca pediste y usan tu información para escribir comentarios falsos en línea sobre sus productos en tu nombre, lo que los ayuda a aumentar las ventas.
Tú podrías decir: “¿A quién le importa si escriben un comentario falso en mi nombre?” Pues bien, si recibes un paquete que no pediste, significa que probablemente alguien tenga tu información personal, y deshacer el posible daño de un robo de identidad podría costarte tiempo y dinero.
Si recibiste un paquete inesperado que no pediste:
Cambia las contraseñas de todas tus cuentas de compras en línea en caso de que se estuvieran expuestas. Si el paquete proviene de Amazon u otro mercado en línea, envía un mensaje a la plataforma para que puedan investigar la posibilidad de expulsar a ese vendedor.
Revisa tu crédito semanalmente de forma gratuita en AnnualCreditReport.com para monitorear la información de tu informe de crédito y detectar señales de robo de identidad.
No contactes al remitente. Si buscas al remitente en línea y te comunicas con él, es probable que cualquiera que te responda intente obtener información más confidencial para intentar robarte tu dinero.
Si escaneas el código QR, podría llevarte a un sitio web de phishing que roba tu información personal, como números de tarjetas de crédito o nombres de usuario y contraseñas. También podría descargar malware en tu teléfono y dar a los piratas informáticos acceso a tu dispositivo.
Si has escaneado el código QR y has puesto tus credenciales, como tu nombre de usuario y tu contraseña, en un sitio web, cambia la contraseña inmediatamente. Crea una contraseña segura que sea difícil de adivinar y activa la autenticación de dos factores.
Si te preocupa que alguien tenga tu información personal, obtén tu informe de crédito gratuito en AnnualCreditReport.com. Busca indicios de que alguien está usando tu información, como cuentas a tu nombre que no reconozcas. (Puedes obtener un informe de crédito gratuito cada semana).
Revisa también las facturas de tus tarjetas de crédito y tus estados de cuenta bancaria y busca transacciones que no hayas realizado. Y considera la posibilidad de tomar otras medidas para proteger tu identidad, como congelar tu crédito o poner una alerta de fraude en tu informe crediticio.
Si crees que alguien ha robado tu identidad, denúncialo y obtén un plan de recuperación personal en RobodeIdentidad.gov.
¿Qué más puedes hacer para proteger tu información personal? Actualiza regularmente el software de tu computadora y tu teléfono para obtener los últimos parches de seguridad. Y aprende a reconocer un correo electrónico o mensaje de texto de phishing.
Para mayor información, consulte los materiales que la Comisión Federal del Comercio (CFTC por sus siglas en inglés) tiene disponibles.
https://consumidor.ftc.gov/