El Encuentro tuvo como objetivo el desencadenar el potencial de las juventudes del sur-sureste de México para transformar la educación e impulsar el desarrollo sostenible mediante la creación de un polo de innovación juvenil.
Se dividió en los siguientes espacios:
Un espacio para crear soluciones a los desafíos del empleo en México. Jóvenes, empresas, funcionarios y organizaciones se unen para imaginar un futuro con trabajos dignos, sostenibles e inclusivos.
Aquí se innova, se colabora y se construye una red de liderazgo juvenil.
Con creatividad y ciencia, jóvenes diseñan prototipos para potabilizar el agua del subsuelo en Yucatán. Se trabajará junto a comunidades, expertos e instituciones para garantizar el acceso al agua, cuidando el territorio y el conocimiento local.
Es acción con propósito, desde lo local hacia el futuro.
Donde se reúnen líderes, especialistas y jóvenes para dialogar sobre los grandes desafíos de nuestra época —como la educación, la economía y el desarrollo sostenible— desde una perspectiva intergeneracional e innovadora.
Coordinado por el Consejo Juvenil y la UNESCO, en el que se observa, documenta y reflexiona sobre la participación juvenil durante todo el Encuentro, dando forma a un pronunciamiento colectivo con propuestas concretas desde las juventudes.
Celebran la diversidad, la identidad y la creatividad de la región sur-sureste, mediante exposiciones, experiencias artísticas y expresiones comunitarias que enriquecen el diálogo y fortalecen el sentido colectivo del evento.