Meditación

En la visión occidental, Meditar es enfocar toda la atención sobre un solo tema

Un proyecto, una oración, una investigación… Esto es bueno y proporciona profundidad y calma a la mente. Sin embargo bajo la visión oriental esto se denomina Concentración (Dharana).

Meditación (Dhyana), es un paso más avanzado, es permanecer consciente, muy presente en el Aquí y Ahora; situando la consciencia detrás de los procesos mentales, evitando cualquier identificación con ellos; descansando en nuestra propia esencia, que es la esencia de todo; descubriendo la verdad más profunda que mora en cada uno. Armonía, Paz, Sabiduría, Plenitud.

Esto, que es muy simple, a veces parece difícil de alcanzar por que estamos demasiado involucrados en nuestros pensamientos y problemas de cada día; pensamientos que se suceden más deprisa cuanto más nerviosos estamos o lo que es lo mismo, cuanto más vivimos en la superficie de nosotros mismos.

Dedicar todos los días unos pocos minutos a estar con nosotros mismos, entrar en nuestro interior, concedernos un tiempo para Parar; Meditar es como un Oasis de Paz, del que recogemos todo lo que necesitamos para tener una vida Armónica y Plena. El que no lo ha experimentado no sabe lo que se está perdiendo, por eso no lo demanda. Pero si lo intuyes, persevera, basta con observar la respiración, muy conscientemente unos minutos cada día y permitir que todo se vaya calmando; cada vez que te des cuenta de que te has distraído, vuelve tranquilamente a la respiración y confía. Poco a poco, casi sin darte cuenta irás cogiendo el hilo de la Meditación, cada vez será más fácil y más rápido; una vez que conectes con la Fuente ya nunca se olvida, y aunque por fuera todo sigua igual e incluso a veces te enfades, solo será en la superficie, porque en tu interior siempre habrá Paz y Armonía, descubres que siempre han estado ahí y nunca pueden dejar de estar.