Materiales de las Jornadas de Justicia y Solidaridad de CONFER

Ya se pueden consultar y descargar, desde la web de CONFER, algunos de los documentos y vídeos de las Jornadas .

En este enlace se puede acceder al listado completo de materiales.

Se trataba de releer la vida desde el paradigma de la interdependencia: Todo está conectado. En las distintas ponencias e intervenciones, se analizaron las claves de este entramado global:

Vivimos en un mundo regido por una economía especulativa que no responde a la economía real productiva sino que se mide en términos de crecimiento del PIB o en datos macroeconómicos y no en la situación de las personas, de las que una gran mayoría queda fuera de este crecimiento financiero, porque lo que crece es la desigualdad –nunca tan grande como ahora- entre ricos y pobres.

La producción no está ligada a las necesidades vitales, se produce pobreza y exclusión, excedentes humanos, mercantilización del trabajo y de los recursos naturales, de la tierra, el agua, las patentes biológicas…

El ritmo de extracción y consumo de estos recursos ya no es sostenible, el planeta se agota y tampoco es capaz de absorber tantos residuos que generamos. Nuestro estilo de vida depende en gran medida del petróleo y sus derivados: gasolinas, plásticos, etc. y ya no alcanza para satisfacer toda la demanda, sin contar con la contaminación que ocasiona a todos los niveles.


Un mundo fracturado que provoca insatisfacción, vacíos, miedos, conflictos bélicos, desastres ¿naturales? y violencia. El desarraigo de la economía destruye las relaciones sociales de las personas y de los pueblos.


A partir del análisis, constatamos que no somos neutrales: en este mundo vivimos y somos parte de la solución o del problema. Es imprescindible un nuevo paradigma, un cambio en el modo de vida y transformar el modelo de desarrollo, porque en la causa de todo está la creciente demanda de recursos. Y se da la circunstancia de que los que menos consumen y menos contaminan, sufren las consecuencias de los que lo hacemos en mayor medida.

Hemos de “Escuchar el grito de los pobres y construir justicia para la Tierra”. Porque el Reino de Dios empieza por los últimos. No podemos dejar a nadie atrás ni fuera. El empoderamiento de las mujeres es imprescindible para que la pobreza deje de ser femenina y la reivindicación feminista es particularmente importante dentro de la propia Iglesia.

Necesitamos creer que pueden cambiar las cosas. Necesitamos una comprensión nueva, cambiar nuestra imagen de Dios y del mundo, comprender éste como un todo, un cuerpo ecológico colectivo, creativo, generador. Dios apuesta por la Tierra, la ética de Dios es la ética del cuidado y es esta ética la que hemos de vivir y promover. Necesitamos vivir en austeridad y sobriedad, en y por solidaridad, por respeto a la naturaleza y a la vida, porque el progreso tiene límites. Necesitamos, en definitiva, un cambio de vida desde el interior, desde el corazón. Pero trabajando con otros/as, en actitud de apertura y fraternidad, porque las soluciones a la injusticia tienen que formar parte también del entramado global y porque no basta que cada uno/a sea mejor para resolver una situación tan compleja como la que afronta el mundo actual.

Finalmente, ahondando en este ámbito de la acción comunitaria y en red, tuvimos la oportunidad de conocer experiencias muy interesantes de vida y consumo alternativo que se están haciendo y que animan a la esperanza.

Así, en el Monasterio de Poblet han aprendido adisminuir su consumo de agua, con unriego más eficiente y utilizando plantas autóctonas que necesitan muy poco agua, además de aprovechar el agua de lluvia de sus tejados para el riego. También aprovechan la energía solar y en 10 años han amortizado la inversión económica que realizaron en placas fotovoltaicas, sus farolas aprovechan esa energía y en otros puntos usan leds (con un mínimo consumo). Han disminuido sus residuos consumiendo más productos a granel o envases muy grandes para disminuir el número de envases al máximo, utilizando los residuos orgánicos para fabricar compost como abono.

Además se nos invitó a una semana de conversión ecológica en verano, para practicar (que no teorizar) otro estilo de vida, de alimentación, limpieza, consumo…

La proyección del documental. “Mañana” dio pie a Red de Transición a presentar otras alternativas como los bancos de tiempo, monedas locales para favorecer el consumo cercano y evitar las transnacionales, empresas alternativas de energía eléctrica, banca ética (Fiare o Triodos bank)…

Si, es necesario avanzar rápido, las comunidades cristianas podemos, como en Poblet, marcar otros caminos, cambiando muchos hábitos y rutinas en orden a dar respuesta al reto del deterioro ambiental. Porque, como dice el Papa: “En el corazón de este mundo sigue presente el Señor de la vida (…). Él no nos deja solos, porque se ha unido definitivamente a nuestra tierra, y su amor siempre nos lleva a encontrar nuevos caminos”(L.S. 245).

Publicado por JPIC-FMMDP