visualidad en la poesía

El papel de la visualidad en la poesía recuerdo que me lo explicó muy bien Cabral de Melo, cuando estaba en Barcelona. Hizo que me fijara en los poetas primitivos, en Berceo, o en La Chanson de Roland y no digamos y a en Villon. Jamás explican nada que no fuera posible imaginar visualmente, a pesar de que se tratara de hechos fantásticos. Nunca hay en su poesía un concepto no visualizable. La pura comunicación de conceptos abstractos no es poesía. Desde entonces siempre lo he aplicado así, incluso quizás de forma excesivamente rigurosa. La operación poética consiste en explicitar en imágenes una cosa que no existiría en ningún otro caso. Es lo mismo que la teoría del correlato objetivo de Eliot. Por eso Goethe decía que el poeta es un hombre que piensa en imágenes. Octavio Paz es otro ejemplo de que la poesía es imagen.

Lluís Bassets, "Entrevista a Pere Gimferrer", El País (24/IV/1983)

Percibimos, con una intensidad microscópica y milimétrica, retazos, segmentos, que nos estallan desde la página en los ojos y los oídos con la presión excesiva de una palabra subyugante; pero la historia no es aquí el dibujo de un tapiz, sino el puro proceso mental de una inteligencia única, agudísima, operando en el vacío abstracto de las palabras. ¿Qué ocurrió, por qué ocurrió? Ocurrieron unas palabras, imantadas por los polos complementarios de las máximas de maquiavelismo o la precisión sensorial externa. Todo existió para ser palabra y, por la palabra, concepto o imagen nítida.

Los raros. Barcelona: Editorial Planeta, 1985: 53