La calidad en la certificación lingüística
 
3. Liderazgo y coherencia con los objetivos
Corresponde a los líderes de las instituciones certificadoras la función de que el personal oriente su actividad a que los resultados de los exámenes resulten válidos, precisos, fiables, justos y equitativos. Por consiguiente, es necesario que infundan la conciencia entre las personas implicadas de que todas las actividades que realizan (elaboración y edición de materiales de examen, administración, calificación, etc.) pueden condicionar o afectar de forma directa e indirecta a estos resultados. Para ello tienen que crear un ambiente interno que propicie el compromiso, la motivación y la adhesión a los códigos de buena práctica y la responsabilidad en la aplicación de los estándares de calidad, de forma que se conviertan en valores compartidos por parte de los miembros de la institución.
 
Lo anterior requiere por parte de los líderes:
  • gestionar con eficiencia los equipos de trabajo (redactores de ítems, administradores de pruebas, examinadores, calificadores, etc.);
  • infundir confianza entre el personal y concienciarlo de la importancia de su papel en los resultados;
  • trasladar al personal una visión compartida de futuro de la institución, que se oriente hacia planteamiento de retos de mejora y hacia la consecución de metas realistas (reducción de los plazos de comunicación de calificaciones, aumento de la calidad psicométrica de los ítems, etc.);
  • facilitar recursos para la formación a los equipos de redactores, administradores, examinadores, calificadores, etc.;
  • fomentar la libertad de actuación y la toma de iniciativas;
  • reconocer las contribuciones del personal a la mejora del funcionamiento de los procesos.

Un buen liderazgo de un dispositivo de certificación lingüística propicia la interrelación entre los procesos que configuran el sistema, lo cual implica que se fomente el flujo de comunicación entre los distintos niveles de la institución.