Mensaje del Rector Mayor Pascual Chávez (15/Oct/2013)

publicado a la‎(s)‎ 17 oct. 2013 19:17 por Consejo Provincial CAM SUR   [ actualizado el 17 oct. 2013 19:32 ]
Queridos Salesianos Cooperadores,

Como  sabéis, el pasado 9 de octubre 2013 el papa Francisco autorizó a la Congregación de las Causas de los Santos a promulgar el decreto sobre las virtudes heroicas del Siervo de Dios Attilio Giordani Luciano, laico y padre de familia, Cooperador de la Sociedad Salesiana de San Juan Bosco, nacido en Milán (Italia) el 3 de febrero de 1913 y muerto en Campo Grande (Brasil), 18 de diciembre de 1972. Attilio Giordani, esposo y padre ejemplar, animador de oratorio y catequista, misionero y evangelizador, figura actualísima de Salesiano Cooperador es ahora Venerable.

Mi mensaje es una invitación a toda la Familia Salesiana, pero de un modo especial a vuestra Asociación y a la inspectoría de los Salesianos de Lombardía y Emilia Romagna, que ha promovido la causa de beatificación y canonización, para que fomente el conocimiento de su vida y  de su mensaje a la familia y a la educación dentro el espíritu de Don Bosco, y al mismo tiempo promueva una campaña de oración para pedir la gracia de un milagro e invocar su intercesión

Attilio Giordani es un modelo de vida familiar. En su familia fue esposo y padre  presente, rico de fe y de  serenidad, con una deliberada austeridad y pobreza evangélica a favor de los más necesitados. El matrimonio con Noemi  en mayo de 1944, no fue para Attilio sólo una palabra "dada”, sino sobre todo un "sacramento" de Cristo, cuya santidad e indisolubilidad se esforzaba en expresar en la vida diaria y en  la educación de sus hijos. La familia se mantuvo unida, porque Attilio y Noemi la alimentaron con la oración y con la práctica de la caridad.

Desde que hemos tomado conciencia de que no puede haber una Pastoral Juvenil  sin pastoral Familiar,  estoy convencido de que el testimonio de vida cristiana que nos ofrece Attilio en la familia supone una aportación  experimental significativa, inspirada en Don Bosco. Una familia no cerrada en sí misma, sino abierta a la vida parroquial y oratoriana, y a la práctica de la caridad y al testimonio misionero .

Attilio Giordani modelo de práctica del Sistema Preventivo vivido en el oratorio. A los nueve años comenzó a frecuentar el Oratorio de S. Agustín de los Salesianos de Milán. Allí, joven para los jóvenes,  se comprometió con tenacidad en la animación alegre de los grupos, durante décadas fue un solicito catequista y un animador salesiano ingenioso, simple y sereno. Conocía y  utilizaba todos los instrumentos educativos del sistema preventivo para animar a sus muchachos: atención a la liturgia, formación, presencia y juego en el patio, valoración del tiempo libre, teatro, organización de paseos con jóvenes del oratorio, composición de canciones, escenas de teatro, loterías benéficas, juegos de cazas al tesoro parroquial y olimpiadas para los niños, sin olvidar nunca el centro de la alegría cristiana: el amor de Dios y del prójimo. Revela su arte del educador, poniendo en el centro de la misión educativa el anuncio del evangelio y el servicio de catequesis, vivido con creatividad y credibilidad. Gran mérito de  Attilio Giordani fue  el haber traducido de manera simple y convincente la especificidad del evangelizar educando, propio de la evangelización de Don Bosco.

La "caridad salesiana" es la caridad pastoral, porque busca la salvación de las almas, y  es caridad educativa, porque halla en la educación el estímulo que le permite ayudar a los jóvenes a desarrollar todas sus energías de bien de modo que los jóvenes puedan crecer como honestos  ciudadanos, buenos cristianos y futuros habitantes del cielo. El elemento típico de la caridad pastoral es el anuncio del Evangelio, la educación en la fe, la formación de la comunidad cristiana, la fermentación evangélica del ambiente. Hoy nuestro compromiso de evangelizadores y educadores de los jóvenes encuentra en Attilio Giordani un modelo original de encarnación del espíritu oratoriano, criterio permanente de toda nuestra presencia y acción pastoral y educativa.

Attilio Giordani modelo de santidad salesiana laica, vivida en la alegría. Convertido en Salesiano Cooperador, vivió su fe dentro de su propia realidad de laico, inspirándose en el proyecto de vida apostólica de Don Bosco. Construyó su personalidad de hombre y de cristiano en la alegría. Su humorismo era la expresión directa de una conciencia dominada por la fe en Cristo. Además testimonió con valentía y con  bondad alegre su fe cristiana, incluso en ambientes o situaciones difíciles, como en el período de servicio militar y de guerra, o en su profesión de empleado, viviendo en el mundo sin ser del mundo, yendo contra corriente. Concluyó su aventura terrena, compartiendo con su familia la opción misionera, dejando como herencia el entusiasmo de una vida entregada a los demás. "Nuestra fe debe ser vida" y " La medida de nuestro creer  se manifiesta en nuestro ser". El Venerable Attilio Giordani es una encarnación transparente de la espiritualidad salesiana en clave laica. Este aspecto suscitó siempre una especial admiración sobre todo en los salesianos consagrados, que percibían la presencia providencial de ese modelo y no dejaban ellos mismos de recurrir a sus consejos.

Los grupos de la Familia Salesiana que implican a muchos laicos en su misión. Somos conscientes de que no puede haber una plena implicación, si no hay también una participación en el mismo espíritu. Vivir la espiritualidad salesiana como laicos corresponsables en la acción educativo- pastoral se convierte en un compromiso fundamental. La simpática figura de Attilio Giordani es en este sentido una fuente de inspiración para la formulación de una espiritualidad salesiana laica.

En este Año de la fe y en el último año de preparación al bicentenario del nacimiento de Don Bosco, el testimonio de Attilio Giordani es realmente un don precioso que nos estimula a formar laicos salesianos fuertemente  identificados y decididamente comprometidos a llevar el mensaje del Evangelio a la familia, a la educación y a la vida social y política.

Concluyo mi mensaje renovando la invitación a promover un movimiento de oración para que podamos pronto venerar a Attilio  entre los miembros glorificados de nuestra Familia Salesiana e invocarlo como intercesor especial de las familias y de nuestros oratorios.

Con mucho cariño y aprecio en Don Bosco

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Don Pascual Chávez Villanueva
Rector Mayor