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La Mesa de las Alianzas Público Privadas de Antioquia –MAPPA- tiene como misión articular esfuerzos público privados con el fin de propiciar las condiciones, mediante la lógica de los proyectos, que faciliten el desarrollo humano y sostenible en los territorios en los que ha decidido impactar. En este sentido, la MAPPA se sirve de las fortalezas de cada una de las instituciones que la integran. A lo largo de su trabajo se identificó que el gran activo que hacia posible la MAPPA, y que había que cuidar y fortalecer, era la confianza. 

Una decisión que se tomo después de largas discusiones tuvo que ver con los territorios en los que realizaría su trabajo. La decisión recayó en el municipio de Buritica en el occidente antioqueño y en el sector de Nuevo Occidente de la ciudad de Medellín. 

En lo operativo, la MAPPA acordó que los dos caminos estratégicos que trabajaría la Mesa con el fin de lograr su propósito último serían la educación y la generación de ingresos. Pero estos dos caminos se seleccionaron con la condición esencial que, desde ellos se impactaran las demás Metas del Milenio, puesto que estas se convertían en el horizonte a alcanzar. Como no se puede dar lo que no se tiene en el interior, una de las primeras acciones que se implemento fue la evaluación que cada una de las instituciones que la conforman realizó para determinar cómo desde sus modelos, sistemas o accionar de responsabilidad social le tributaba al cumplimiento de dichas Metas. El instrumento que sirvió para este propósito fue creación de la oficina Alemana de Cooperación Internacional, la GTZ. 

A lo largo de su historia son varios los hitos históricos que la han caracterizado: su propio inicio; la selección de los proyectos a los que se articularía en los municipio de Buritica y Medellín gracias a su relacionamiento con la Red Unidos de Acción Acción; la integración que realizó con la Federación Antioqueña de ONG´s. 

Hay un punto importante de la MAPPA que se debe reseñar: su accionar siempre se ha alineado con los planes de desarrollo de aquellos municipios en los que ha interactuado, puesto que no ha sido ni será su interés el convertirse en un Estado alterno que genere expectativas y brinde oportunidades a sus pobladores. En consecuencia, el diálogo con las Alcaldías de los dos municipios ha sido permanente y transparente. 

Su propio fortalecimiento ha sido un tema de interés permanente. Este se ha posibilitado de diversas maneras: el poner a disposición de la Mesa las fortalezas, aprendizajes y recursos que caracterizaban a cada una de las instituciones que la conforman; el explicitar los intereses que animan a cada una, lo que generaría la confianza necesaria; el redimensionar el concepto de alianza más allá del mero apalancamiento de recursos; la incorporación de nuevas y variadas instituciones: fundaciones y asociaciones empresariales, universidades, cajas de compensación familiar, federación de ONG´s, gobiernos nacional, departamental y municipales. Este tejido organizacional tan variado ha enriquecido las discusiones y enfoques que han orientado su trabajo. 

Gracias a su accionar, han sido varios los actores que se han beneficiado por su quehacer: en primer, las comunidades de los municipios de Medellín y Buritica que se han visto impactados con sus proyectos; en segundo, los gobiernos de ambos municipios, los cuales han constatado lo valioso de los esfuerzos de la MAPPA que han contribuido al desarrollo de sus propias comunidades; y en tercer lugar, las propias organizaciones que conforman la Mesa, ya que a raíz de su participación han podido generar aprendizajes valiosos para sus propios modelos de responsabilidad social. 

La reflexión sobre la metodología no ha sido un tema de poca monta. Al respecto, esta se diferenció en dos: en el interior de la Mesa, el diálogo ha sido permanente entre las instituciones que la conforman. En cada una de sus agendas, figura la reunión que mensualmente sirve para acordar puntos estratégicos. Igualmente se han realizado visitas a las comunidades que se verán impactadas por los proyectos. Este trabajo en campo ha contribuido para que se conozcan los referentes sociales y culturales de los mismos. Paralela a la reunión, se mantiene una comunicación permanente para informar sobre las dinámicas que se van dando. Hacia el exterior, la metodología ha sido el acompañamiento a las organizaciones y entidades que recibirán el impacto de los proyectos, con el fin de generar capacidades en su interior. De esta manera el propiciar el empoderamiento comunitario y organizacional se convierte en un objetivo más de la MAPPA. 

Desde un principio el tema de los aprendizajes se asumió como un tema estratégico. A lo largo del proceso se han identificado aprendizajes relevantes: es necesario re significar el concepto de alianza, puesto que esta va más allá del apalancamiento conjunto de recursos; el desarrollo humano y sostenible debe ser el horizonte de las alianzas público-privadas; la alianza debe conversarse con los planes de desarrollo de los territorios en los que ha de actuar, puesto que no debe convertirse en un Estado alterno; la alianza debe establecer un relacionamiento permanente con los pobladores de estos mismos territorios, ya que sin su debida participación está no arrojará los resultados esperados. Es más, la primera alianza en el territorio es con los propios pobladores; la alianza misma presupone su propia responsabilidad social. En esta medida, debe realizar su propia sistematización desde la que se expliciten los aprendizajes que le sirvan a si misma y a otras iniciativas similares. 

Los niveles institucionales de las organizaciones públicas y privadas que han participado en la articulación han visto reafirmado un aprendizaje que viene de tiempo atrás: promover el desarrollo humano que le tributa a la viabilidad social y empresarial debe ser un compromiso conjunto de todas las organizaciones público privadas. Cada una, por separado, poco podrá impactar. En conclusión, el encuentro de la responsabilidad social con las políticas públicas es hoy más necesaria que nunca.