Trastorno por Deficit de Atencion con Hiperactividad
















































































Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad


Dr. Víctor H. Loo A.
Esp. Psiquiatría Infantil y de la Adolescencia
Consultorio: Calle Buen Tono 348, Col. Industrial
Deleg. Gustavo A Madero, México, D. F.
Previa cita al Tel:  5748 2301
5754 2828

    El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (conocido por sus siglas como TDAH), es el trastorno de comportamiento infantil más común en la infancia y de alta prevalencia en adultos, afectando el 5.2% de la población en edad escolar a nivel mundial. En México se estima que en salón de clases hay de 1 a 3 escolares que padecen este trastorno, y muchos de estos sin recibir la atención médica especializada.


    ¿Qué es el TDAH?

    El TDAH es un trastorno del neurodesarrollo, multifactorial, heterogéneo y crónico; el TDAH etiológicamente se ha relacionado con una maduración retardada en el sistema nervioso, sus síntomas principales corresponden a la falta de atención, hiperactividad e impulsividad, y se presentan de manera específica o una combinación de estos. Estudios han encontrado una reducción general del volumen del cerebro y disfunción del lóbulo frontal, así como implicaciones de otras áreas como lo es el cerebelo y los ganglios basales.


    ¿Con qué nombres se ha descrito el TDAH?

    A lo largo de la historia el TDAH ha recibido diferentes denominaciones:

1775    Melchior Adam Weikard.- "Mangel der Aufmerksamkeit" or "Attentio Volubilis"
1798    Alexander Crichton.- Disease of attention
1812    Benjamin Rush.- A syndrome involving inability to focus attention
1848    Charles West .- The nervous child
1859    Heinrich Neumann.- Hypermetamorphosis
1885    Désiré-Magloire Bourneville.- Mental instability
1892    Thomas Clifford Albutt.- Unstable nervous system
1899    Thomas Smith Clouston.- Simple hyperexcitability
1902    George Frederic Still.- Abnormal defect of moral control
    
    Posterior a la descripción por Still, el TDAH se ha referido con diversos términos como: "daño cerebral", "daño cerebral mínimo", "disfunción cerebral", "disfunción cerebral mínima", "hiperquinesia", "niño hiperactivo", y del mismo modo el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, en su tercera edición (DSM-III), publicada en 1980, introdujo el término "Trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad". El otro importante sistema de diagnóstico, la Clasificación Internacional de Enfermedades en su décima edición  (CIE-10), por la Organización Mundial de la Salud, en 1992, se basa en la expresión "Trastornos hipercinéticos" para referirise a un grupo de trastornos de inicio temprano y se caracteriza por una alteración de la actividad y la atención con o sin trastorno de la conducta.


    ¿Cuáles son las causas o factores de riesgo del TDAH?

    Investigaciones muestran una actualización del principal grupo de genes que se ha relacionado con la susceptibilidad al trastorno por déficit de atención/hiperactividad (TDAH) o con la respuesta farmacológica a distintos fármacos utilizados en el tratamiento del TDAH, en diversos estudios de asociación y metaanálisis. Diferentes estudios han avalado la importancia de la carga genética en la susceptibilidad a presentar TDAH. Los trabajos realizados señalan genes del sistema dopaminérgico, como el gen que codifica para el transportador de dopamina (DAT1 o SLC6A3) y para el receptor D4 de dopamina (DRD4); del sistema noradrenérgico, como el gen codificante del receptor adrenérgico α2A (ADRA2A), el genCOMT que codifica para la enzima catecol-O-metiltransferasa y el gen que codifica para latrofilina 3 (LPHN3), como genes candidatos a participar en la susceptibilidad al TDAH, implicados en la respuesta farmacológica y en el riesgo de presentar trastornos de conducta asociados. Los investigadores concluyen que, aunque en los últimos años se ha incrementado el número de estudios farmacogenéticos realizados acerca del TDAH, los resultados obtenidos son dispares entre ellos. Son necesarios estudios integradores y metaanalíticos para poder desarrollar un tratamiento más personalizado del TDAH.

    El tabaquismo y el trastorno por déficit de atención/hiperactividad (TDAH) comparten un factor de riesgo genético, y el TDAH en la infancia parece aumentar las probabilidades de fumar más adelante en la vida, sugiere un estudio publicado en Archives of Disease in Childhood. Las personas con TDAH tienen más probabilidades de empezar pronto a fumar y de fumar el doble en comparación con los que no padecen el trastorno. Los hallazgos sugieren que esta variante genética puede aumentar el riesgo de TDAH y de ser fumador, y que se dañen funciones cerebrales superiores que son típicas del TDAH infantil y que podrían conducir al tabaquismo más adelante.

    Los factores de riesgo más relevantes son: prematurez, parto distócico, cesárea, utilización deforceps, hipoxia neonatal y traumatismos craneales. Así como tener padres con TDAH, donde la herencia juega un papel muy importante. Otros riesgos se muestran en los niños en edad preescolar cuyos padres sufren depresión y en cuyos hogares existe violencia doméstica que tienen más probabilidades de desarrollar trastorno por déficit de atención/hiperactividad (TDAH) hacia los 6 años. 

    La exposición prenatal a los Trastornos isquémicos o hipóxicos in útero, —sobre todo la asfixia durante el nacimiento, el síndrome de sufrimiento respiratorio neonatal y la preeclampsia— se han relacionado con un riesgo 16% mayor de presentar TDAH. En sí, la exposición a la asfixia durante el nacimiento se  con un riesgo 26% mayor de presentar TDAH, la exposición al síndrome de sufrimiento respiratorio neonatal se con un riesgo 47% más alto y la exposición a la preeclampsia a un riesgo 34% mayor. En el estudio también se determinó que el incremento del riesgo de TDAH se mantenía igual en todas las razas y grupos étnicos. Estudios previos han demostrado que la lesión hipóxica durante el desarrollo fetal conduce a lesiones estructurales y funcionales importantes del cerebro en la descendencia.

    La relación entre los Trastornos hipóxicos y el TDAH fue mayor en los nacimientos prematuros, inclusive de los que son partos de nalgas, transversos (primero el hombro) o que tenían complicaciones del cordón, que también se asocian a un incremento del riesgo de TDAH del 13%.

    La alteración afecta funciones importantes que hacen su difícil control tanto en el hogar como en el entrono escolar, como lo son: la resolución de problemas, la planificación anticipada, la concentración y la comprensión, así como, el control de los impulsos con problemas de relación con sus pares. 

    La falta de atención refleja problemas en las funciones ejecutivas; y el retraso en desarrollo de la corteza prefrontal y parietal se ha relacionado en la capacidad de controlar y organizar el pensamiento. Sin embargo, se ha encontrado en niños con TDAH mayor rapidez en la maduración de la corteza motora, lo que sugiere por una parte el problema en el control de la conducta, y por la otra la intranquilidad o hiperactividad que le caracteriza.

    En el examen neurológico los niños con TDAH muestran un déficit en la coordinación y precisión de los movientos incluyendo el equilibrio, llamados signos neurológicos leves (blandos) presentes en el 84% de quienes padecen este trastorno; no se consideran patológicos y son más aparentes en edades más jovenes. Estos signos se han considerado indicadores del retraso en el desarrollo de la inhibición motora, así como de co-morbilidad en los trastornos del aprendizaje (dislexia, disortografia y del cálculo matemático).


    ¿Qué tratamiento es el más eficaz en el TDAH?

    En relación al tratamiento se ha pasado de lo multidisciplinario a lo multimodal, así el actual plan de tratamiento está basado en el modelo de autorregulación de Barkley, y se rige por lo siguiente:
  1. Intervenciones en el punto de ejecución  (ambiente natural donde se desea corregir la conducta del niño con TDAH).
  2. Implementación de programas de modificación conductual (promover conductas deseadas y controlar las indeseadas).
  3. Utilización de psicoestimulantes (para tratar los déficit en inhibición y autorregulación -especialmente metilfenidato-).
  4. Externalización de la información (controlar los distractores y hacer sobresalir las instrucciones y su secuenciación).
  5. Externalización de las fuentes de motivación y refuerzo (economía de fichas o contratos conductuales).
  6. Intervenciones multimodales con distintos profesionales, cooterapeutas con la finalidad de reducir el impacto de los efectos secundarios (trastornos de conducta, fracaso escolar, problemas de adaptación social, de autoestima, etc.).
    Los suplementos de ácidos grasos omega-3 pueden disminuir los síntomas del trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) en niños. Estudios destacan que la eficacia relativa de este tratamiento es modesta en comparación con los tratamientos farmacológicos disponibles en la actualidad para tratar el TDAH, como los psicoestimulantes, atomoxetina o agonistas a2. Sin embargo, debido a su bajo nivel de efectos secundarios, los suplementos de omega-3 podrían utilizarse solamente como un complemento a las intervenciones tradicionales.

    En el tratamiento de trastornos de conducta, existe "cierta" evidencia limitada de la eficacia de la Risperidona para reducir problemas de agresión y de conducta en los niños de entre 5 y 18 años de edad, con trastornos de comportamiento disruptivo a corto plazo. Para la agresión, la diferencia en la subescala de irritabilidad ABC (rango de 0 a 45) pueden ser clínicamente significativo. Para los problemas de conducta, la diferencia en la NCBRF-CP (rango de 0 a 48) es probable que sea clínicamente significativo. (Loy JH, Artículo original:

    
    Referencias:

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Dr. Víctor H. Loo A.
Esp. Psiquiatría Infantil y de la Adolescencia.
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Víctor H Loo A,
7 abr. 2013 21:33
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Víctor H Loo A,
1 abr. 2013 8:25
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