Vídeo Mensajes Cristianos

Últimos Mensajes

#428 | Dos destinos

Con frecuencia confundimos el éxito terrenal con el éxito en el Reino Divino. En nuestra cultura el éxito es sinónimo de logros y de riqueza, pero en el ámbito espiritual no se trata de ganar o perder, sino de mayordomía. Para cumplir nuestro destino es importante obedecer, permanecer en el lugar donde Dios nos puso, a pesar de las crisis y tormentas, a pesar de no ver resultados. El plan de Dios para nosotros es perfecto y todo lo que nos pasa es una preparación para el futuro porque el Señor usa también nuestros ‘fracasos’ para llevarnos a un nuevo nivel de bendición. Un mensaje inspirador.

#427 | GENTE LOCA - DanteGebel

El temor a parecer tontos, a ser diferentes, a no ser lo que la gente espera de nosotros, con frecuencia nos vuelve conformistas y hace que no tomemos riesgos; pero la madurez espiritual consiste en preocuparnos cada vez menos por lo que la gente piense de nosotros y cada vez más por lo que piense Dios. La Biblia nos da ejemplo de muchas cosas locas y descabelladas que hicieron los seguidores de Jesús: Ezequiel cocinó con estiércol, Balaam habló con una burra, Oseas se casó con una prostituta, de Noé se pensó que era un tonto por construir un arca en el desierto… ¿Estás dispuesto hoy a creerle como niño al Señor y a hacer locuras por Él?

#426 | Punto sin retorno

Todos en la vida tenemos un punto sin retorno, un momento clave que puede conducirnos hacia un fracaso o hacia un éxito, que puede cambiar nuestra vida para bien o para mal. A veces es una regla que hay que romper, un riesgo que hay que asumir, un sacrificio que hay que hacer.. y una vez que se da el paso hacia adelante, no hay vuelta atrás. Abraham, Moisés, Raab, José, Ester, son sólo algunos ejemplos en la Biblia, de hombres y mujeres que tomaron decisiones que cambiaron la historia, a pesar de sus limitaciones y desventajas. No esperes ser perfecto para tomar riesgos…y con Su amor, con fe en Él, baja de la barca para seguir Su llamado.

#425 El campo de los sueños

Si quieres que Dios haga algo nuSi quieres que Dios haga algo nuevo en tu vida, tienes que estar dispuesto a cambiar, a romper con viejos hábitos y construir nuevos, a dar la milla extra cada día, porque todos los juegos se ganan en el entrenamiento, no en el día del partido. Puede que no seas el más hábil, el más talentoso o el más capaz, pero siempre puedes ser el más esforzado. Recuerda que si esperas que Dios divida el río para cruzarlo, vas a quedarte en la parte seca toda tu vida. Tienes que entrar en el río, mojarte los pies, para que Dios lo divida. Tienes que construir tu campo de los sueños por fe, como Noé construyó el arca, como Eliseo abrió zanjas en el desierto… para que lleguen las bendiciones y gloria del Señor a tu casa.

PIEDRAS PULIDAS

¿Cuándo fue la última vez que tuviste una piedra en la mano? La mayoría de nosotros vivimos arrojando piedras a nuestros semejantes -igual que los fariseos arrojaban piedras a las mujeres pecadoras- y por arrojar piedras nos olvidamos de nuestro verdadero propósito que es salvar a los perdidos. Pero el Señor nos dice que es hora de soltar las piedras que cargamos en contra de nuestros padres, nuestro cónyuge, nuestro jefe, nuestro profesor o nuestro hermano, por lo que alguna vez nos lastimaron. En vez de piedras, debemos arrojar redes para pescar almas; debemos dejar de ser guardias de prisión, para enfocarnos en ayudar a los necesitados…y un día notaremos que habremos soltado las piedras sin sentirlo.

Tengo un mensaje y no sé cuál es

Por cada persona que tiene un llamado del Señor, hay tres que se ofrecen sin tenerlo. Y cuando nos ofrecemos sin ser llamados los resultados suelen ser desastrosos, porque es como ofrecernos a construir un edificio sin saber de arquitectura; o como ser emisarios de un mensaje sin saber cuál es. Los ofrecidos por lo general carecen de autoridad espiritual y de autoridad delegada, no tienen la motivación correcta, les falta vocación. En cambio los llamados viven enfocados en cumplir su propósito aun cuando no se sienten capacitados o preparados, porque saben que el Señor transformará y perfeccionará las debilidades de su carácter.

EL PROFETA ANÓNIMO

Si te desvías del propósito que Dios te dio, la cobertura se va… y quizá no tenías que estar pasando la crisis financiera que estás pasando, tal vez esa enfermedad nunca debió haber tocado la puerta de tu hogar… ¿No será que te desviaste, te desenfocaste como el profeta anónimo y por eso te comió el león de la enfermedad, el león de la crisis financiera? ¿No será que te moviste de la protección divina? Cumple las órdenes de Dios; a eso se reduce todo, a obedecer. No te quedes a comer donde no te invitaron, no pases un día más llevando una vida gris que no te pertenece; enfócate, busca tu faro, busca tu destino y apunta a él todos los días de tu vida.

Bailar Con Dios

Las personas, cuando estamos frente a la Presencia del Señor, podemos reaccionar de formas muy distintas. Hay de los que sin comprender su grandeza, se olvidan de ella y la dejan abandonada en un rincón del corazón; otros no saben cómo tratarla y quieren restringirla con sus propias reglas y condiciones; otros más la atesoran y la cuidan como Obed Edom, y reciben bendiciones y prosperan porque sacrifican sus riquezas, tiempo y familia por seguirlo a Él. Y hay los que olvidándose de críticas y ataques, como el rey David, bailan y celebran Su Gloria con todo su ser y se atreven a hacer en Su nombre lo que muchos no pueden emprender.

Portero en vez de rey

En una ocasión el rey David dijo: ‘vale más pasar un día en tus atrios que mil fuera de ellos; prefiero cuidar la puerta, la entrada de la casa de Dios, que habitar entre los impíos’. Aun siendo un monarca, David prefiere ser portero de la casa del Señor porque entiende que así puede mantener la puerta abierta para que otros puedan entrar... por eso construyó un tabernáculo, para que todo el mundo pudiera celebrar la presencia de Dios. Y nosotros hoy debemos aprender a ser porteros de Su gloria, como hizo David, y a buscar Su rostro y no solamente Su favor.

Vuelve Siete Veces

¿Qué hubiese pasado si Elías hubiese dejado de orar o su criado hubiese desistido de ir al mar para ver si venía la lluvia, después de dos, tres o cuatro veces? Fue hasta la séptima vez que el criado atisbó la lluvia. La persistencia de Elías fue lo que les permitió advertir a Acab del peligro de la tormenta y de igual modo tenemos que ser persistentes en nuestra vida espiritual para llegar a Su corazón. Es fácil abandonar los sueños, olvidar las promesas que no se cumplen y los milagros que no llegan… pero no claudiques, no bajes los brazos, porque cuando tú oras con fe, sin aceptar un ‘no’, esa persistencia es la que mueve el corazón del Señor.

LA FELICIDAD DE NO TENER NADA

Escribir la Palabra en las tablas de tu corazón siempre produce una alegría que proviene del espíritu y no de la carne. Si tu gozo depende de lo que tienes, de los castillos de arena que estás construyendo día a día, debes saber que el océano tarde o temprano se llevará tus creaciones y que lo importante para el Señor no es tanto que termines el castillo, sino cómo vives el proceso de construcción; por eso debes tener contentamiento y alegrarte con lo que Dios te da, sin importar las circunstancias. Y si por momentos sientes que pierdes el gozo de vivir y de celebrar lo que tienes, recuerda que somos forasteros en este mundo y que nada nos llevaremos al partir. Lo importante es levantarse cada día a seguir construyendo en fe, un ladrillo a la vez.