Racó creatiu

EL MENDIGO Y SU FELICIDAD

26 de noviembre de 1956. Una familia normal y corriente estaba en su casa viendo una película en el sofá: todos bien tapaditos con sus mantas. Se acercaba el fin de semana y la familia quería hacer algo diferente y la verdad es que se lo podían permitir económicamente. Siempre que veían a un mendigo le daban algo de dinero y él se lo agradecía.

Un día laboral, cuando todo el mundo salía a las 7:00 a.m para ir a trabajar, padre, pasó por al lado de un cartel donde en el que ponía: ''Ven al parque natural de Zaragoza. Te lo pasarás genial con tu familia''. De modo que sin dudarlo fueron a ese parque natural.

Todos estaban muy contentos porque sabían que por fin iban a hacer algo diferente ya que no era una familia que estaba muy unida. Padre trabajaba cada día 12 horas para cobrar muy poco; madre también trabajaba y cobraba mucho más que su marido. Los hijos siempre estaban en la calle jugando.

Era sábado por la mañana cuando ya tenían hechas todas las maletas para irse al parque natural dos días. Una vez allí no querían perder ni un segundo para hacer cosas.

Ya habían hecho muchas y ahora querían escalar, todos, menos padre porque le daba miedo las alturas. Todo iba perfectamente pero de repente!!PLAM!, una de las cuerdas se soltó y los tres cayeron y desgraciadamente murieron por los terribles impactos en la cabeza contra las rocas que había  más abajo.

Había un problema... todos los beneficios y riquezas provenían de madre y lo peor es que no tenían seguro de vida,  de forma que a padre se lo embargaron todo y se quedó en la ruina: sin casa, sin trabajo porque no tenía suficientes medios para trabajar bien, y sin familia.

Tuvo que hacerse mendigo, pero era extraño...porque la gente que pasaba no le daba nada a él, pero a los demás sí. Nadie le podía dar lo que él quería...¡FELICIDAD! Sí, es verdad, él no pedía dinero sino felicidad  ya que al morir su familia lo había perdido todo!

Un día, pasó un hombre todo vestido de negro y le preguntó que por qué pedía felicidad en vez de dinero o comida...  A lo que el mendigo le respondió:

-Como de las sobras de las basuras, duermo entre cartones y bebo de las fuentes, solo me falta la felicidad.

El hombre vestido de negro al día siguiente pasó y le dejó una carta en la cual ponía: ''La felicidad no viene a ti sola, ve a buscarla''. El mendigo se dirigió directamente a un edificio de 36 plantas y se tiró al vacio con una carta en la mano en la que había escrito: ''GRACIAS POR TU CONSEJO,YA QUE VUELVO A ESTAR JUNTO A MI FAMILIA Y HE ENCONTRADO MI FELICIDAD, ¡ELLOS...!!''



                                                         FIN      
                                                                                                                                                                                       


Historia de un mendigo, por Mónica Flores.

Al amanecer Tomás, el mendigo de diecinueve  años, alto, moreno y de ojos claros, salió de su escondrijo para buscar algo con  qué alimentarse. Mientras lo buscaba iba paseando por las callejuelas de París.

 Mientras paseaba la noche se acercaba y el aún no había comido nada.  Entonces una joven muy amable se acercó a él y le dio pan y algo para beber. Él se lo agradeció mucho con una gran sonrisa en la cara. La joven, Elisabeth, y Tomás emprendieron una larga conversación, hasta que anocheció y Elisabeth tuvo que volver a casa.

Al día siguiente Tomás buscó a Elisabeth por todo París, pero no la encontró.

Pasaron los días y Tomás seguía pensando en aquella muchacha tan bella, de ojos claros y larga melena rubia.

Volvió a su escondrijo con rapidez ya que llovía a cántaros.

Elisabeth desde la ventanilla del coche vio al joven sentado entre tablones de madera roñosa. Al ver que el joven estaba bajo aquellas ruinas le invitó a subir al coche para refugiarse de la lluvia y el frío de aquel largo invierno. Tomás acepto la invitación. Tras subir al coche fueron a una tienda donde la muchacha le compró algo de ropa nueva y elegante. Al volver al coche él preguntó que dónde se dirigían y ella le contestó que  a su casa. Tomás se quedó en silencio pensando.

Mientras tanto Elisabeth le fue informando de cómo debía comportarse ya que cenarían con los padres de la joven. Tomás no entendía por qué lo hacía: simplemente asintió.

De repente el coche paró, bajó la ventanilla y vio una gran puerta de hierro. Tras ella había un gran jardín con fuentes, flores y una enorme y hermosa casa. Era tan sorprendente que el joven no era capaz de creer lo que veía. Al entrar a la casa observó dos grandes escaleras que subían hasta la segunda planta, muchos de los adornos eran de madera pintada a mano y hecha a medida.

Los padres de Elisabeth esperaban sentados en la mesa junto a su familia. Tomás estaba sonriente por fuera, pero nervioso y asustado por dentro.

Mientras cenaban, el padre de la joven le fue haciendo preguntas como… si trabajaba, si tenía estudios, etc.

Él iba respondiendo como podía, pero por desgracia el padre se enteró de que era un pobre mendigo y lo echó de su propiedad a gritos y empujones. Elisabeth intentó convencer a su padre de que era una buena persona, pero era muy testarudo y lo echó. No iba a permitir que su hija saliera con un mendigo y le prohibió volver a verle,  pero ella no lo aceptó y se marchó con él. Dieron un paseo, hablaron, tontearon y justo cuando iban a besarse… RIIIIING!!!! El despertador sonó y Tomás se despertó de aquel profundo y hermoso sueño. Eran la siete y cuarto y la fantasía había terminado, tenía que volver a su aburrida vida en el instituto.

 

Aprecia y no desprecies.   per Carla Rubio

-Riiiingg, riingg!! - sonó la alarma del móvil.

-Siempre la misma rutina- le dijo a su mujer: me levanto, cojo el metro y me voy  a trabajar a la editorial en mí puesto de administrativo. Lo peor es que el jefe de personal, el que vigila que todos trabajemos, me tiene mucha manía.

 - Venga Joaquín, no te preocupes. Le dijo su mujer, mientras se frotaba los ojos de cansancio.

 Se puso su traje recién planchado y bajó a desayunar. Mientras se tomaba su café, encendió el móvil y se dio cuenta de que le habían enviado un mensaje, era de su jefe quería que se presentara en su despacho a las 8.15 sin falta.

Joaquín se fue pitando no quería llegar tarde, cuando llegó a la editorial se fue directo al despacho de su jefe, la noticia no podía ser mejor ¡le han ascendido a jefe del personal!

Joaquín no ve el momento de llegar a su casa y darle la buena noticia a su familia.

Durante los primeros dos meses  Joaquín se tomó su trabajo con calma pero poco a poco se volvió prepotente. Se sentía superior a los demás porque creía que ser jefe implicaba maltratar a cualquier persona que estuviera por debajo de él.

 Un buen día Joaquín se fue a pasear por la ciudad con su mujer y sus dos hijas. Cuando llegaron al parque, un mendigo le pidió algo de comer.

 -        Aléjate de mi, miserable!

-                No le hables así, Joaquín! Le dijo su mujer. Tengo un bocadillo en el bolso, se lo podemos dar.

         La mujer de Joaquín intentó darle el bocadillo al mendigo pero él le apartó bruscamente.

El 26 de marzo seria un espantoso día para Joaquín y para toda su familia. Casi al acabar su jornada laboral el jefe de la editorial lo llamó para hablar con él, porque igual que las buenas noticias vienen también se van. Lo habían despedido por el mal comportamiento hacia sus compañeros.

        No tenía más remedio que buscar otro trabajo.

        Llevaba meses buscando, pero nada de nada, la única elección que quedaba era mendigar.

        Durante una semana estuvo en el parque pero solo dos de las treinta personas que pasaban, le daban algo de comer.

        ¡No era suficiente para alimentar a su familia!

        Estaba oscureciendo, y justo cuando iba a salir del parque alguien le saludó:

     -¿Tú eres nuevo aquí, no? ¡OH!, perdone señor! Pensaba que ere un nuevo “compañero del parque”, le dijo aquel mendigo al cual despreció.

         Joaquín le contó su historia y le pidió disculpas por su mala conducta.

Aunque  esta historia no tenga un final feliz y Joaquín no consiga un trabajo, lo que seguro que ha conseguido es una amistad para toda la vida.


LA VIDA DE LA NOVA ERA, Sergi Blanco Morillas

Van ser les 12 de la nit i no tenia  molta son. Feia molt fred ja que estàvem en ple gener del 92.         Els meus pares van ser uns grans en el servei de l’empresa familiar gràcies els avis de la meva mare que la van fundar quan va néixer. Tenia 11 anys, em deia Jaber i aquesta és la meva petita història que vaig recordant i escrivint en aquest mateix text. Que com és ara la meva? No ho sé. El que importa és el que va succeir.

 Aquella nit em vaig llevar per buscar un got d’aigua a la nevera quan vaig veure una ombra a la finestra. Xiuxiuejant vaig preguntar qui era però ningú va contestar. Van picarà  la porta me’n vaig anar a la meva habitació espantat corrent. Em vaig amagar sota la meva manta i em vaig quedar molt quiet en sentir qualsevol soroll. Algú va obrir la finestra de la meva habitació camí el meu llit, em va tocar però no podia atrevir-me a mirar-li la cara. Per sorpresa era el meu millot amic, Julio, espantant com sempre. No podíem dormir i vam sortir d’amagar una estona per passejar.

Vint minuts mes tard vam arribar a un carrer no gaire transitat ni de nia ni de nit i vam passar per ell. Cinc metres caminant cap endavant ens vam topar amb una paret, però no una paret qualsevol, una paret invisible per la qual es veia la continuació del carrer. Vam tocar allò i era una mica flexible, de cotó i impossible de trencar però no ens podíem entretenir i vam seguir questa paret amb la mà. Al llarg d’una hora vam donar el circuit complet al poble i estàvem tancats, no sabíem què passava i ens vam espantar. Vam anar a buscar els meus pares però no els trobàvem, no hi havia ningú. Era com un poble fantasma. Vam començar a cridar nosaltres dos y es van obrir de sobte unes llums blanques i ens vam quedar cegar i acollonits. Era un senyor amb barba blanca i una manta negra embolicada. Ens va dir que li seguíssim i és el que vam fer. De sobte ens vam dormir i vam aparèixer en una sala fosca, totalment. Van obrir i ens vam treure a cops de peu. Era molt desconegut, era res normal, era ... era casa meva o és el que crèiem . Vam investigar però no vam veure res estrany i vam viure la nostra continuada vida. Crèiem que estàvem bojos, que érem especials. A l’escola passaven de les nostres explicacions inútils però no vam veure que succeís res fins que vam complir els vints anys, que va passar el mateix ja que almenys vam intentar fugir. Ens trobàvem de nou en aquest mateix mètode ia que almenys ho vam veure amb els nostres propis ulls però no ho enteníem. Nosaltres volíem explicacions però no les trobàvem. En realitat aquesta vida que vivíem el meu amic i jo va ser tot una farsa.

Com ho vam saber? Perquè quan vam morir els dos, amb els mateixos coneixements vam tornar a néixer però aquesta vegada sense sorpreses, es a dir, superdotats.

La bella i la bèstia   Andrea Navarro

Com ja sabeu, normalment els contes són de fades, prínceps i princeses que viuen feliços..., però aquest no. Aquest conte tracta sobre una bella i una bèstia.

La bella és una dona, es diu Alma i està casada amb un home què és diu Joan. Es van coèixer en una festa, ell li va llençar la beguda sobre el vestit i a partir d'aquell moment es van enamorar. Feien una parella molt bona, i la gent sempre parlava de com de bé que se'ls veia. Però una nit en Joan va sortir amb els seus amics i va arribar molt begut a casa. L' Alma del disgust, el va renyar i van tenir una discussió molt forta. L' home sense pensar-ho dues vegades li va etzibar un cop de puny en tota la cara. La dona plena de sang i de llàgrimes va anar a rentar-se i a dormir, i ell se'n va anar una altra vegada amb els seus amics. Al dia seguent li va demanar perdó pel seu comportament del dia anterior i ella com  que estava tan enamorada no va dubtar ni un sol segon a perdonar-lo.

Quan va arribar una altra vegada la nit, va passar el mateix, però aquest cop havia estat més fort, la va enganyar amb altres dones i a més d'això la va tornar a pegar.

Però en Joan sabia què fer perquè l' Alma el perdonés.

Un dia ell estava de bon humor i van pasar-ho d'allò més bé. Aquell dia va ser un dia molt especial.

Uns dies més tard, la millor amiga de l'Alma li va dir que truqués a la policia o a un lloc per tal que el seu marit no se li apropés però ella estava tan enamorada d'aquella bèstia que no ho podia fer.

Les baralles mai acabaven i l'Alma, que estava tan malament, es va adonar que estava embarassada, el seu somni era ser mare, però mai no es compliria.  Va prendre la difícil decisió que el seu fill no nasqués perque no volia que aquell ogre el maltractés.

Aquesta història no va acabar bé... Les baralles mai acabaven i la pobra Alma no va aguantar gaire temps més. Ara està molt greu a l'hospital i l'home segueix de festa amb els seus amics.

Com és possible que una bèstia maltracti i quedi impune?

Aventura al Japó, Laura Olivares

En un dia tan bonic com una papallona, a la primavera va començar, per a mi, la millor etapa de la meva vida.

Em dic Sakura, i els meus pares són de Tòquio, però ara vivim a Espanya. Els meus amics són: la Sara, una noia molt activa que sempre m’ajuda en els pitjors moments, i en Nil, una persona que és tranquil·la com jo. A tots dos ens agraden els còmics i a ell tan com a mi passar-ho bé.

En aquell dia de primavera, estava passejant per un carrer, de la part on visc que me la conec molt bé, i en veure una casa que no coneixia amb la porta entreoberta, vaig decidir mirar dins. Em trobava en un altre època! Semblava impossible però vaig decidir tornar i explicar-ho als meus amics. Quan els vaig donar tota l’explicació em vaig adonar que “allò que havia vist era el Japó ara fa 500 anys”. Vaig dir aquestes paraules i ells es quedaren bocabadats. Amb aquesta curiositat que teníem tots vam decidir anar en aquell moment, per poder explorar aquella zona amb els  nostres propis ulls. A més com que a en Nil i a mi ens agraden els còmics, vam pensar que aquesta història ens  molt interessant perquè s’assemblava molt a les que ens agraden.

En arribar, vam anar directament al poble que es veia una mica lluny. Quan èrem al poble ens vam trobar la sacerdotessa, que ens va preguntar d’on veníem, perquè, pel que s’embla, per aquesta zona no hi venia gaire gent. Llavors li vam explicar el que ens havia passat. Quan vam acabar ella donà un bot i ens digué que seria perquè érem els elegits, i ens començà a explicar una història.

A les profunditats de les coves del sud, i viu el Kyuubi (un guillot de nou cues gegant), que des de fa un temps sembla que ha despertat i està amenaçant al poble. Però tots els del poble no tenen forces per lluitar contra ell. I ens seguia dient que tothom, en aquesta època, tenia algun tipus de poder. Entre nosaltres l’havíem d’esbrinar. En aquest cas, havíem d’anar provant els diferents tipus que hi ha de poders per trobar el de cadascú. Vam decidir intentar-ho. Desprès de que passessin tres dies vam esbrinar-los: el de la Sara és el poder curatiu, el d’en Nil és poder lluitar amb espasa i el meu és el de fer conjurs. Com ja els havíem trobat, vam decidir que plantaríem cara al Kyuubi. Així que durant dos mesos vam estar entrenant. Els nostres poders van créixer i superaven a la persona més forta que hi havia.

Nosaltres tres vam anar en direcció a les coves i l’equip més fort del poble. Quan vam arribar al lloc on estava el Kyuubi, no ens podíem haver imaginat a una bèstia tan gran com aquella. Pel que sembla, el poder que té é el del foc, que com es dels elements es un dels més poderosos.

En aquest instant la bèstia s’aixecava. Nosaltres ens abalancem sobre ella mentre l’equip també ho intentava, però ells són fluixos per a en Kyuubi. Entre en Nil i jo li férem molts cops i pensàvem que li havíem fet mal però no era així. ¡No li havíem fet ni una rascada! En aquells moments de dubte del que havia passat ens atacà i ens ferí molt. La Sara ens portà fins a un lloc una mica més segur per intentar curar les ferides. Després d’uns moments havíem tornar a atacar i així fins una bona estona. Arribà un moment en que la bèstia i nosaltres estàvem molt cansats i ferits. A cadascun només ens quedava l’últim atac, però en Nil i jo acabar fent un atac combinat, al principi semblava que no li havia donat, però segons després va caure a terra. Tots vam cridar d’alegria pe celebrar-ho, però abans s’havia d’acabar amb algunes bèsties que havien  sortit després de la mort del Kyuubi. Aquest treball era per l’equip que havia vingut amb nosaltres, mentres la Sara ens curava totes les ferides i es queixava de que no havia pogut fer molt.

Després de que passessin unes quantes hores, vam arribar al poble on es va celebrar una festa en honor nostre per haver-los salvat del Kyuubi. Vam estar una tarda sencera menjant, ballant... Fins que ja vam tornar cap a la nostra època.

Ens vam despedir de tots i quan vam creuar la porta, la vam tornar a obrir i ja no hi havia ningú ni pobles,... Solament una casa abandonada i plena de pols. Tots vam arribar a les nostres cases i ens vam adonar d’una cosa molt important, de que tot allò que per a nosaltres van ser uns dos mesos, havia estat un segon.  

De mendigo a millonario, Arnau Robles Juez

Aquel dia me iba a canviar la vida por completo. Era un dia, en el que estaba al lado de un supermercado, mientras yo  pedia limosna  a la gente con un cartón en el que decía: “Tengo 4 hijos y otro que viene en camino ayudarme por favor”.

Cuando de repente pasó por delante mío una señora con un abrigo de piel carísimo. Aquella hora era la hora en que pasaba más gente por esa calle. A aquella señora se le cayó al suelo un décimo de lotería en el que marcaba 70845, intente devolvérselo pero cuando me di cuenta ya no veía a la señora debió ir al fondo.

Pensé que la señora reclamaría en comisaría. Mientras me acercaba vi a la señora entrar en comisaría, entonces entré en la delegación. Pero ella estaba delante, le explicaba a la policía que había perdido un décimo de lotería en el que había mucho dinero en juego y que era importante porque aquel décimo se lo había traído de Albacete su hermana, que para ella era importante porque hacía 5 años que no se hablaban.

Entonces decidí intervenir i le expliqué al comisario donde lo encontré. El policía le preguntó a la señora si ese décimo de lotería era suyo, la señora dijo que sí, que era el suyo.

Aquel décimo de lotería resultó estar premiado y  la señora en verme, decidió darme la mitad del premio.

                                                                                         

El senyor dolent i el mag, Adrià Candial

 

Hi havia una persona que era molt dolenta, sempre feia coses perquè les persones se sentissin malament, però, un dia va venir un mag i li va dir : si no pares de molestar a la gent et convertiré en un porc i el senyor dolent va dir : No pararé ho digui qui m’ho digui. I el mag li va dir: doncs ara et posaré la maledicció i et convertiràs en un porc poc a poc. Però el senyor dolent no s’ho creia i li va dir: no em fas por hahaha,  encara que siguis un mag no em fas por. L’endemà al senyor dolent li feia molt mal la panxa i era per la maledicció, se’n va adonar i després es va mirar al mirall i tenia un nas ben gran...  i era de porc!

Més tard el senyor dolent  va anar a comprar i es burlaven d’ell i se’n reien i ell va fer “que hi hagi pols pica-pica per tot la ciutat”, però, la pols pica-pica feia que la transformació  que el convertia en  porc es fes molt més rapida.

Un altre dia tenia el cap de porc i el cos encara era humà, o sigui que era mig porc i mig humà i tothom es reia molt d’ell i ell va fer que tot el món fos gras i lleig mentre que ell es feia guapet i molt prim. Però això tampoc no li va funcionar perquè tenia la maledicció del mag.

Fins que va arribar un dia que tot ell era un porc i va anar el mag una altra vegada  a casa seva  i li va preguntar  si li agradava ser així. El senyor dolent va contestar que no i li va fer una proposta que si ell no feia més mal a la ciutat el mag li va trauria la maledicció.

Van arribar a aquell acord i al final el mag no li va fer res més i el va tornar novament humà i  va ser bo per sempre.

Transformer      Núria Vacares

Era un dia de tardor, estava avorrida a casa, el meu gos, feia cara de tristesa perquè volia sortir al carrer i aleshores vaig pensar " sortir una mica no estaria malament". Anàvem caminant pel caarrer, tan tranquils, quan de sobte vam veure un gat que menjava d'una llauna, tenia mala pinta l'animaló, i sense esperar-nos-ho, al gat li van sortir orelles molt grans, semblaven les d'un elefant, les potes eren fortes i sense pèl, i la seva cua anava desapareixent  que anava avançant,  li van sortir ales, va començar a volar i es va endur una senyora que sortia de comprar. Vaig acostar-me a veure-hi la llauna, per si estava caducada, però no, no era això,  a la llauna posava "transformer no apte per a animals". Llavors, em va sonar el despertador i em vaig adonar de que tot era un somni, i sols el que tenia ganas de que a la nit que continues la història.


Me gusta ser mendigo, Mariona Baeza

Me llamo Eduardo y soy un hombre muy muy feliz, me conformo con poco y vivo bien.

Yo siempre me pregunto: ¿Para qué quiere la gente el dinero?

Confieso que soy un hombre sin dinero, prácticamente sin nada, pero para nada me considero pobre, para mi el concepto de ser pobre no es no tener dinero sino, es una persona que no tiene nada por lo que vivir, sin personalidad, y para hacerse importante llama la atención cometiendo delitos, burlándose, criticando… para mi eso es ser pobre de cultura y en ese caso yo para nada me considero pobre.

 He tenido una infancia muy dura, pero feliz, he tenido la suerte de estar muchos años con mis padres pero por desgracia murieron… No tengo hermanos y como mis padres eran mendigos como yo pues no me han dejado herencia. En realidad no me hace falta porque siempre tengo pan para llevarme a la boca, si algún día tuviese familia, me gustaría darles un techo no vivir como yo debajo de un puente.

Esta vida para uno solo es fantástica porque no tienes que pagar impuestos ni nada pero cuando tienes hijos todo cambia, no quieres que les ocurra nada malo.

Yo no tuve una casa de pequeño y por tanto se que los inviernos son muy fríos en ese caso no quiero pensar en tener familia sin poder darles una vida más protegida.

 Pensareis que como puedo tener una vida tan feliz.

Es muy simple porque tengo buenos amigos cariñosos, no son para nada desagradecidos y tampoco avariciosos y muy obedientes.

Todos los del pueblo saben quien soy por eso cuando ven a mi amigo Yako con una mochila colgando de su lomo saben que es para recoger algo de comida, mas que nada pan y alguna vez ponen algunas cerillas o cosas que no se pueden conseguir en la naturaleza.

Cada mañana salgo temprano al bosque para recoger frutos, frutas, piñones, setas y cosas así. Mis amigos perros me consiguen cazando ratones, algún pajarillo y conejos. Así todos nos mantenemos en forma.

Esta es mi vida diaria, ah! Y no os preocupéis por mi colchón y mis mantas porque a lo largo de los años he conseguido de todo! Incluso un abrigo y un bañador.

 A mi me gusta mi vida y espero seguir así mucho tiempo más y por supuesto con salud.



El do de la felicitat, Sara Paredes

Fa massa fred al carrer i per variar està plovent, però he de sortir encara que no tingui ni ganes ni forces, perquè he de treure a la meva gossa a passejar. Pobra!, li he posat el seu anorac però segueix tremolant!
Després de mitja hora donant voltes pel barri, arribo a casa. Se m’han oblidat les claus, espero que la meva mare no se n’hagi anat.
Pico i m’obren sense contestar al timbre. Pujo les escales i la porta de dalt està oberta. Vaig cap a la meva habitació però un segon abans d’entrar em sento estranya, miro al meu voltant i m’adono que tot està canviat: on abans hi havia dos bodegons penjats, ara hi ha dues finestres amb peixos nedant per dins de les parets i al seu interior hi ha una llum tènue de color blau cel; les portes que jo recordo de fusta i pintades de color blanc, ara són de ferro amb uns forats allargats on es pot veure a través; les llums ja no són làmpades, ara són uns llums allargats que estan al voltant de la línia on acaba la paret i comença el sostre,... Això es una broma? Encara que estigui un mica confusa, he de reconèixer que la meva casa ara m’agrada més!
Busco per tota la casa a la meva mare o al meu pare, em dona igual qui sigui, només desitjo que algú m’expliqui què ha passat.
No trobo a ningú. Em poso a pensar. Qui m’ha obert la porta? Estic molt espantada. Aquesta broma pesada no m’agrada gens!
Agafo el meu mòbil i surto al carrer, no vull estar a casa perquè se suposa que hi ha algú i a aquest algú no l’he vist en la recerca dels meus pares...
Truco a la meva mare i res, truco al meu pare i res de res. No sé què fer, tinc fred, m’estic mullant i a casa no peso entrar. De sobte un cotxe negre amb una ratlla verda que passa per sobre de les portes es para al meu gual. Surt d’ell un home jove, amb el cabell ros, i molt musculat. Porta unes ulleres Ray Ban d’aviador, una americana de color negra i uns pantalons de tub negres també.
El meu carrer es antic, així que no s’acostuma a veure gent tan formal.
Fa una mica de por, però confio en això que diuen de: “No jutgis a una persona pel seu físic.”
S’acosta a mi, s’acota davant meu i es puja les ulleres. Els seus ulls són verd llima, molt brillants i alegres.
-Vius aquí? –em diu amb la veu greu, però a la vegada agradable.
-Sí. –contesto molt tímida.
Sense dir-me res m’agafa i em tapa la boca. Obre la porta del cotxe i em tira dins.
A l’interior del cotxe hi ha una dona. Té el cabell molt llarg, ros i agafat amb una cua de cavall. Els seus ulls són grisos. Porta una camisa blanca de màniga curta, una faldilla de tub negra i unes quantes joies.
Se’m queda mirant i en menys de cinc segons m’explica:
-Sé que tens por, i que tens moltes preguntes. Et diré el que està passant, però no m’interrompis. Et trobes a l’any 2043, han passat 30 anys encara que a tu et sembli que ha passat menys d’una hora. Estàs en un altre planeta que és similar a la Terra però aquest es diu el planeta Electron. Aquí els minuts són hores i les hores són dies, i passa exactament el mateix que passarà a la Terra quan hagin passat 30 anys. Te’m portat aquí perquè en un futur, la nova generació de persones sempre estarà barallant-se i seran infeliços. Tens el do de la felicitat, i seràs l’encarregada de fer que les persones somriguin. Anirem a un laboratori i amb proves i medicaments farem que siguis la felicitat en persona. No vaig dir res, m’havia quedat tot molt clar.
Vam arribar a un edifici negre. La porta d’entrada era de vidre que feia l’efecte d’un mirall. No em vaig fixar molt en com era la entrada d’aquell lloc, no estava molt entusiasmada. Vam agafar l’ascensor i vam pujar deu plantes. Com em va dir, vam anar a un laboratori. Hi havia tota classe de pocions, de color verd, blau, rosa, vermell,... També hi havia llits d’hospital i al costat de cada un, una màquina amb molt botons de diferents formes i també molts cables de diferents colors.
Van obligar-me a estirar-me en un llit d’aquells. Em van posar cables enganxats al front amb tires de paper adhesiu. També em van donar una medicina. No sabia si escapar o quedar-me i fer el que havia de fer. Vaig beure aquella medicina, i en no molt més d’un minut em vaig adormir en un somni molt profund. Jo sabia que estava en aquell laboratori, amb aquella gent tan estranya, no sabia què m’anaven a fer, i ja que no em podia despertar per més que volia, em vaig posar a pensar com seria el món sense riure i sense ser feliç: si no hi hagués felicitat, no estaríem tristos perquè sense la felicitat no existiria el concepte de tristesa. Però sense la felicitat es molt difícil que existeixi la tristesa... Es com pretendre que hi hagi el bé sense el mal o blanc sense negre. Així que suposo que seria un mon sense emocions. O a lo millor no, potser la tristesa seria la nostra felicitat i el cabreig la nostra tristesa, y així successivament. Encara que, la felicitat com concepte abstracte no pot deixar de existir... En una mica com pretendre que deixin de existir els pensaments i...
De sobte em vaig despertar. Un metge, un científic o el que sigui aquell home em va preguntar que si estava bé i jo vaig assentir amb el cap.
Després d’això vaig anar a una sala amb una televisió molt gran situada a la paret. Em vaig asseure a una cadira i la televisió es va encendre. Va aparèixer la mateixa dona que em va explicar el que passaria en el futur. Va començar a parlar:
-Mentre que estaves dormida, t’hem introduït un líquid que fa que cada vegada que abracis a algú li facis veure en un segon el costat positiu dels seus problemes, i també que se n’adoni de que pot haver gent amb més problemes que ell. Després, pel seu compte sempre estarà feliç, tota la seva vida. Per tornar a la Terra, has de fer exactament el mateix que has fet per arribar aquí.
Em van portar al mateix lloc on em van segrestar, em van donar a la gossa i vaig començar a caminar al voltant del barri. Després de mitja hora vaig anar cap a casa, i quan vaig entrar tot estava com abans. La meva mare estava fent el menjar a la cuina i ja no hi havia peixos nedant per les parets.
Ara, soc molt famosa per donar felicitat a totes les persones del món, em venen a visitar gent de l’altre punta del planeta, només per trobar la felicitat.
El do de la felicitat, pertany a qui ho sap descobrir.


Pobre músico, Cristobal Soto

" Yo era músico" solía decir un mendigo de las calles de Barcelona. Cada persona que pasaba, se lo comentaba, deseando que alguien se parase para escucharlo, yo lo hice. El mendigo me ofreció un sitio en su lado derecho. Ese lugar desprendía un tenue olor a flores, significaba que antes se había sentado una mujer, pero ese dulce aroma se desvanecía con el ir y venir de los peatones soñolientos.

El pobre hombre era calvo, con la ropa zarrapastrosa, se le podía ver en la cara una expresión de tristeza pero de júbilo al mismo tiempo, alguien le iba a escuchar.

El anciano empezó a contar su historia. " Allá por el 1999, yo debía tener unos 20 años, aprendí a tocar el violín y dos días después conocí a Edurne, una cantante rubia, de ojos verdes. Nos enamoramos y para ganar dinero decidimos formar un grupo con mi hermana y su prima." El hombre paro para, echar un trago del brick de vino que escondía en un bolsillo de su gabardina veig ... sucio. Siguió " Por donde iba, a sí. Al principio solo tocábamos en algunos bares y en las calles, pero un día cuando tocábamos en una taberna de Vilanova, un hombre trajeado de pies a cabeza se fijo en tres de nuestros " mejores atributos", el cuerpo de mi amada y en los pechos de su prima". El señor mendigo, enfadado, cogió en envase semi-vacío de vino y se lo tiro al hombre-estatua del otro lado de la calle.

Mientras la pintura de esa estatua se corría, prosiguió " Cuando acabamos de actuar el demonio vestido de traje nos ofreció la posibilidad de ser conocidos en todo el mundo, le dije que no pero mi hermana, con lo guarrilla que era, suplicó, agarrada de la pierna del ricachón que por lo menos lanzase su carrera de pianista, el dijo que si pero era mentira, el era un psicópata y ese maldito hijo de su madre, mató a mi hermana con una moto sierra."

El hombre no mintió, nos conoció todo el planeta como "Los compañeros de la muerta". Después de eso fuimos famosos, pero en los meses siguientes fuimos de capa caída, la prima de Edurne se hizo drogadicta, se volvió loca y salió corriendo como alma que lleva el diablo hacia, no se sabe donde, y no la volvimos a ver.

Unas semanas después, Edurne se fue de viaje para relajarse pero antes de subir al avión, dio media vuelta y salto a mis... no, a los brazos de mi mejor ex amigo, el hombre-estatua, subieron los dos pero solo salieron dos personas, mi supuesto amigo y una azafata, se la tiro en cuanto tocaron tierra. Trece años después, ya me ves, que por instrumento una voz ronca y por amigo un vino repugnante."

 De repente el hombre-estatua vino corriendo con los ojos inyectados en sangre, nosotros salimos corriendo en direcciones opuestas.

Me di cuenta, cuando me calmé, que no le había dado nada por esa trágica historia y no le había preguntado su nombre y en mi cabeza solo sonaban dos palabras,"POBRE MENDIGO".

 

Isaac el mutant,   Raúl Pérez,

L'Isaac era un noi que cada dia quan es llevava,sempre tenia molta gana i especialment de formatge. La seva mare no li deixava menjar formatge per esmorzar perquè deia que li agafaria mal de panxa,i a més li demanava si no se´n recordava que era al·lèrgic a la lactosa. L´Isaac  sempre s’enfadava perquè sempre li explicava el mateix. Fins que un dia quan es va llevar es va adonar que s’havia transformat en un ratolí, i va pensar que ara que era petit agafaria un tros de formatge i se’l cruspiria,però quan va començar a menjar el formatge va tornar a la seva forma humana i és va sorprendre,però no és va sorprendre més que la seva mare. La seva mare li va demanar una explicació del que havia passat i l´Isaac li va explicar que quan s’havia llevat,estava transformat en ratolí i que aprofitant la seva mida tant petita havia agafat un tros de formatge, i que quan havia començat a menjar-se’l,havia tornat al seu estat humà. L’endemà li va passar el mateix i va tornar a agafar un tros de formatge per menjar-se’l i una altra vegada va tornar a la seva forma humana i és va adonar que el formatge el tornava a la seva forma humana i llavors quan es llevava els caps de setmana no menjava formatge per poder jugar sent un ratolí.


de gats?
,
María Pérez Pérez

La meva germana desde fa una setmana notava que estava canviant, que li estaven passant coses estranyes, a la cara i a les mans sobretot. Les ungles, eren més fines i punxegudes, li creixia cada vegada més ràpid el pèl i eren cada vegada més foscos, a més, li creixia per tot arreu. Els ulls li canviaven de forma, també les orelles, el nas i la boca. Després es va adonar que com que tenia el cos totalment cobert de pèl, el gat s’acostava a ella com un enamorat.

Vam dir d’anar al metge però eldoctor no va saber què li pasava. I després d’estar tot el dia d’hospital en hospital van dir que estava tenint una sèrie de canvis molt estranys, com si no ens n'¡haguèssim adonat! L’endemà d'aqueta excursió pels hospitals,  al matí,  vaig anar a l’habitació de la meva germana però l’únic que vaig veure van ser dos gats, un el meu i l’altre un de negre amb ulls blaus. De seguida vaig saber que era la meva germana perquè en un tancar i obrir d’ulls ja era normal, no com un gat. La meva germana podia convertir-se en gat quan volgués!


  • El mendigo i su felicidad. per Javier Lancha.
  • Historia de un mendigo por Mónica Flores.
  • Aprecia y no  desprecies, Carla Rubio
  • La vida de la nova era., Andrea Navarro
  • La bella i la bèstia, Laura Olivares
  • Aventura al Japó, Andrea Navarro
  • De mendigo a millonario., Arnau Robles
  • El senyor dolent i el mag, Adrià Candial
  • Transformer, Nuria Vacares
  • Me gusta ser mendigo, Mariona Baeza
  • El do de la felicitat, Sara Paredes
  • Pobre músico., Cristobal Soto
  • Isaac el mutant. Raúl Pérez
  • De gats., Maria Pérez


Comments