Aplicación de cada libro de la Biblia





    Aplicación de cada libro de la Biblia

     

    •  GÉNESIS

    1.      ¿Que aprendió de la vida de los personajes mencionados en Génesis, partiendo de Adán y Eva hasta José? Recuerde que lo que está escrito en el Antiguo Testamento se escribió para enseñarnos, a fin de que mediante la paciencia y la consolación de las Escrituras tengamos esperanza (Romanos 15:5.)  ¿Cuáles son las bendiciones de la obediencia, y cuáles las consecuencias de la desobediencia?

    2. ¿Que ha aprendido acerca de Dios, de su carácter y atributos, y de su modo de actuar en la vida de hombres y naciones? Puesto que Dios nunca cambia, ¿puede usted confiar en Él? ¿Puede depender de la Palabra de Dios, y de lo que ella nos revela acerca de Dios, aun cuando no comprenda plenamente sus caminos? 

    3. Jesús aceptó el significado literal del libro de Génesis. Al estudiar los evangelios verá que Jesús habló de la creación de Adán y Eva, del diluvio y de la destrucción de Sodoma y Gomorra. Habló también de Satanás, al que llamó “homicida desde el principio”. Jesús nunca contradijo las enseñanzas del Génesis; antes bien, las afirmó. ¿Aceptara usted el significado literal de la Palabra de Dios y creerá en ella, como creyó Jesús, o atenderá a filosofías humanas? ¿Seguirá a hombres de mente finita, que critican a Dios y su Palabra, o aceptara que la Biblia es la Palabra de Dios y, por consiguiente, razonará y vivirá de acuerdo con ella?




    • ÉXODO


    1.
          En Daniel 11:32b se nos dice: “Más el pueblo que conoce a su Dios se esforzara y actuara.” ¿Que ha aprendido usted acerca de Dios, de su carácter y de sus caminos? ¿Que ha visto de su poder y de su soberanía? Cuando decimos que Dios es soberano, queremos decir que Él reina sobre todo. ¿Cómo ha visto usted manifestarse en Éxodo la soberanía y el poder de Dios? Medite en lo que ha aprendido, y hágalo motivo de oración, para aplicarlo luego a su vida.

    2.      Puesto que la Biblia es una revelación progresiva de la verdad, tenga presente lo que haya observado acerca de la redención y la Pascua. Prefiguran la salvación que ofrecería el Señor Jesucristo; por lo tanto, prefiguran verdades que debe aplicar a su vida (1Co 5:6-8.) ¿Es usted todavía esclavo del pecado? Jesucristo le ofrece redención del pecado mediante su sangre. ¿Ha sido usted redimido?

    3.      ¿Que ha aprendido de la vida de Moisés?  ¿Cómo trato a las personas y las situaciones difíciles que enfrentó? ¿Cuál fue la pasión de su vida? ¿Que ha aprendido de la relación de Moisés con Dios, que pueda aplicar hoy a su propia vida?


    • LEVÍTICOS

    1. En Daniel 11:32b se nos dice: “Más el pueblo que conoce a su Dios se esforzara y actuara.” ¿Que ha aprendido usted acerca de Dios, de su carácter y de sus caminos? ¿Que ha visto de su poder y de su soberanía? Cuando decimos que Dios es soberano, queremos decir que Él reina sobre todo. ¿Cómo ha visto usted manifestarse en Éxodo la soberanía y el poder de Dios? Medite en lo que ha aprendido, y hágalo motivo de oración, para aplicarlo luego a su vida.

    2. Puesto que la Biblia es una revelación progresiva de la verdad, tenga presente lo que haya observado acerca de la redención y la Pascua. Prefiguran la salvación que ofrecería el Señor Jesucristo; por lo tanto, prefiguran verdades que debe aplicar a su vida (1Co 5:6-8.) ¿Es usted todavía esclavo del pecado? Jesucristo le ofrece redención del pecado mediante su sangre. ¿Ha sido usted redimido?

    3. ¿Que ha aprendido de la vida de Moisés?  ¿Cómo trato a las personas y las situaciones difíciles que enfrentó ¿Cuál fue la pasión de su vida? ¿Que ha aprendido de la relación de Moisés con Dios, que pueda aplicar hoy a su propia vida?

     

    •  NÚMEROS

    1.      Repase todo lo que ha aprendido de la vida de Moisés, y ore luego por ver cómo puede aplicar esa enseñanza a su propia vida.

    2.      Recuerde que Dios es el mismo ayer, hoy y siempre. Si carácter no cambió entre el Antiguo Testamento y el Nuevo. Reflexiones en lo que ha aprendido acerca de Dios en el libro de Números. ¿Está viviendo de acuerdo a eso?

    3.      ¿Siente usted envidia de que los hijos de Israel hayan sido guiados por una nube? ¿Está consciente de que el Espíritu Santo mora en usted con el propósito de guiarlo? ¿Ha buscado el Espíritu de Dios, y le ha pedido que lo lleve de la mano y lo guié tal y como guío a los israelitas? ¿Qué puede aprender de los israelitas, a fin de no cometer los mismos errores?

     

    •  DEUTERONOMIO

    1.      Ahora que estamos bajo el nuevo pacto de la gracia, ¿cuál es nuestra relación con los mandamientos de Dios? ¿Cree usted que la gracia nos permite continuar en pecado y desobediencia, sin ninguna consecuencia o castigo de parte de Padre?

    2.      ¿Qué clase de fidelidad exige Dios de Israel? ¿Cree usted que Él espera menos de la iglesia, que es el cuerpo del Señor Jesucristo?

    3.      ¿Qué ha aprendido de la paciencia de Dios y de su bondad hacia el pueblo con el que estableció su pacto?

    4.      ¿Cómo pueden los hijos de Dios demostrar su amor por el Señor?  

     

    •  JOSUÉ

    1.      ¿Tiene por costumbre consultar al Señor y su Palabra, y actuar luego conforme e ella?

    2.      Josué recibió la exhortación de esforzarse y ser valiente. ¿Cuál cree usted que sea el significado de esa exhortación? Lea Apocalipsis 21:8 y tome nota de lo que allí se dice en cuanto a los cobardes.

    3.      ¿Ha decidido usted a quién seguir? ¿Ha considerado lo que pudiera costar? ¿Qué lo llevaría a contemporizar con el mundo? ¿Será posible hacerlo y no sufrir las consecuencias? ¿Valdrá la pena pagar el precio?

     

    •  JUECES

    1.      ¿Qué ha aprendido del libro de los Jueces en cuanto a escuchar atentamente al Señor y obedecer sus mandamientos?  ¿Qué consecuencias ha visto que tiene el hacer lo que a uno mismo le parece correcto?  ¿Qué consecuencias ha visto que tiene el hacer lo que  uno mismo le parece correcto?  ¿Qué relación de semejanza piensa que hay entre los pecados cometidos en Jueces 17 al 21, y los que hoy día se cometen? ¿A qué conclusión lo lleva esto?

    2.      ¿Por qué no se rompió el ciclo del pecado en tiempos de los Jueces? ¿Es su propia vida un ciclo de pecado que lo tiene atrapado? ¿Qué puede hacer para interrumpir el ciclo?

    3.      ¿Qué ha aprendido de su estudio de la vida de los Jueces? Repase atentamente la hoja de trabajo de la página 293 que ha llenado respecto a ellos, y piense en las lecciones que de allí se derivan para su propia vida.

     

    •  RUT

    1.      ¿Qué le enseña la historia de Rut en cuanto a la lealtad? ¿Qué significa ser fiel a Dios, a su pueblo y sus preceptos, y creer que Dios cumplirá sus promesas?

    2.      Al pensar en Booz como redentor de Rut, recuerde que en el Señor Jesucristo tiene un redentor cercano. Piense en el hecho de que el Señor, mediante su encarnación, actuó en favor de usted, cual pariente cercano, para redimirlo de sus pecados y vencer a la muerte (Hebreos 2:14-15.) No olvide que fue redimido de su vana manera de vivir, no con plata ni oro sino con la sangre preciosa del Cordero de Dios, cordero sin mancha ni defecto (1P 1:18-19)

    3.      Los últimos versículos de este libro dejan constancia de que Rut llegó a formar parte de la genealogía de David y, por lo tanto, del linaje humano de nuestro Señor Jesucristo. Dios, en su soberanía, no sólo incluyó en la genealogía de su Hijo a Rahab, que era una prostituta, sino también a Rut, que no era israelita. A diferencia de sus contemporáneos, estas dos mujeres optaron por confiar en Dios. Considere cómo el ejemplo de ellas pudiera aplicarse a la vida de usted.

    4.      En el libro de los Jueces, los israelitas abandonaron al Dios verdadero para volverse a los ídolos, mientras que en el libro de Rut sucede todo lo contrario: una extranjera desecha a los ídolos para servir el único Dios verdadero. ¿Con cuál de los dos casos se identifica usted?

     

    •  1 SAMUEL

    1. ¿Qué lección ha recibido de la relación que había entre Elí y sus hijos?  ¿Está consciente de la responsabilidad que tiene ante Dios, de disciplinar a sus hijos?

    2. ¿Qué ha aprendido de la vida de Samuel, Saúl y David en cuanto a buscar a Dios, escucharlo y obedecerle? ¿Tiene consecuencias el no hacerlo?

    3. ¿Notó usted el tiempo transcurrido desde que David fue ungido como rey? Sin embargo, 1 Samuel llega a su fin y David todavía no reina sobre Israel. Piense en  todo lo sucedido desde que Samuel ungió a David. ¿Qué puede aprender de todo eso con relación a las promesas de Dios, a su propósito, y a su manera de manejar el tiempo? ¿Espera con paciencia el momento en que Dios cumpla en usted sus promesas

     

    •  2 SAMUEL

    1. ¿Qué lección ha recibido de la relación que había entre Elí y sus hijos?  ¿Está consciente de la responsabilidad que tiene ante Dios, de disciplinar a sus hijos?

    2. ¿Qué ha aprendido de la vida de Samuel, Saúl y David en cuanto a buscar a Dios, escucharlo y obedecerle? ¿Tiene consecuencias el no hacerlo?

    3. ¿Notó usted el tiempo transcurrido desde que David fue ungido como rey? Sin embargo, 1 Samuel llega a su fin y David todavía no reina sobre Israel. Piense en  todo lo sucedido desde que Samuel ungió a David. ¿Qué puede aprender de todo eso con relación a las promesas de Dios, a su propósito, y a su manera de manejar el tiempo? ¿Espera con paciencia el momento en que Dios cumpla en usted sus promesas

     

    •  1 REYES

    1.      ¿Ha experimentado usted la bondad y la paciencia de Dios? El no procura “devolver el golpe”, sino que más bien nos lleva al arrepentimiento y a la obediencia. ¿Qué reacción provoca eso en su corazón? ¿Cómo debe conducirse cuando Él  es el Señor de su vida?

    2.      ¿Ha observado cómo “empezar bien es de muchos y acabar me l es de todos” cuando se trata de caminar con el Señor?  ¿A qué le atribuye usted esto? ¿Qué puede hacer para que su propia vida no termine así? Haga un repaso de lo que ha anotado en los márgenes en cuanto a los reyes y su relación con Dios. ¿Qué lecciones puede aplicar usted a su propia vida?

    3.      ¿Se dio cuenta de la soberanía de Dios? ¿De cómo Dios convierte los corazones, dirige a los espíritus, entroniza y derroca a reyes y a otros, para que se cumpla sus propósitos y su voluntad? ¿Vive usted a la luz de esta verdad en cuanto a Dios?

    4.      ¿Ha tenido usted la idea de que debe ser absolutamente perfecto antes que Dios lo pueda usar? ¿Se ha dado cuenta de que Elías “era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras” (Santiago 5:17), y que no obstante Dios lo usó? ¿Qué ha aprendido de 1 Reyes? ¿No es verdad que, al llegar a su fin la vida de David, Dios dijo de él que era un hombre conforme a su corazón? A pesar de sus debilidades, David era un hombre de Dios porque le era fiel y le obedecía

     

    •  2 REYES

    1. Al pensar en la vida de Elías, y en la de Elíseo, ¿qué ha aprendido en cuanto a la fe y a la confianza en Dios?

    2. Al pensar en el cautiverio de Israel y de Judá, y en las razones por las que debieron sufrirlo, ¿qué ha aprendido en cuanto a la necesidad de llevar una vida recta? ¿Qué aplicaciones prácticas tiene esto para su propia vida? Tenga presente que el conducirse según su propia voluntad puede ser placentero por algún tiempo, pero  que el Dios justo lo llamará a cuentas y lo juzgará por su pecado.

    3. Luego de haber estudiado 1 y 2 Reyes, ha visto que siempre ocurre lo que Dios anuncia. En vista de que su palabra se mantiene firme y nadie puede hacerla cambiar, ¿se da cuenta usted de la importancia que tiene creer en Dios y apegarse a su palabra, al margen de lo que digan o hagan los demás?

     

    •  1 CRÓNICAS

    1.      2 Timoteo 2:13 dice: “Si fuéremos infieles, él permanece fiel; él no puede negarse a sí mismo.” ¿Qué ha aprendido de la fidelidad de Dios en el libro de 1 Crónicas?  ¿Qué seguridad le da saber eso?

    2.      En la última sección marcó la palabra corazón. Repase sus observaciones acerca del corazón en el capítulo 29. Repase también sus observaciones cuando David bendijo al Señor. Reflexiones ahora en cuanto a usted mismo: ¿Cómo es su corazón con relación al Señor? ¿Cómo puede convertir la bendición de David en una oración al Señor?

    3.       Al pensar en todo lo que ha aprendido acerca de los sacerdotes y sus obligaciones, y al considerarse a sí mismo y a otros creyentes en Cristo como un reino de sacerdotes para Dios (Apocalipsis 1 y 5), ¿puede ver algo que se aplique a usted y a sus responsabilidades como sacerdote para Dios?

     

    •  2 CRÓNICAS

    1. Este libro le puede enseñar mucho en cuanto a orar y buscar a Dios. Repase lo que aprendió al marcar las palabras clave. Piense en lo que 2 Crónicas 6 le enseñó en cuanto al pecado, la oración, la confesión y el arrepentimiento.

    2. 2 Crónicas abundan en ejemplos vivos de cómo enfrentaron algunos las pruebas y las dificultades. ¿Se puso usted en el lugar de esas personas? ¿Qué aprendió de la vida de hombres como Asa, Josafat, Ezequías o Uzías? ¿Sintió usted que Dios le tocó el corazón mientras estudiaban este libro? ¿Qué exhortaciones o advertencias recibió de parte de él?

    3. ¿Qué aprendió de este libro en cuanto al corazón? ¿Está sirviendo al Señor con todo el corazón, o solo a medias? ¿Qué aprendió en cuanto a clamar al Señor? ¿Qué pasó  con los que clamaron a Él? ¿Fueron siempre dignos de ser escuchados?

    4. ¿Qué aprendió en cuanto a la soberanía de Dios? ¿Hasta qué punto interviene Dios en los asuntos humanos? ¿De qué diferentes maneras castigó Dios a quienes no le obedecieron? ¿Tiene usted un reverente amor de Dios?

     

    •  ESDRAS

    1. ¿Qué hacían los contemporáneos de Esdras con relación a su pecado? ¿Cómo sabe si la angustia que mostraban los llevaba al arrepentimiento, o si no era más que simple remordimiento? ¿Qué hace usted en cuanto a su propio pecado? ¿Cómo se trata el pecado en su propia congregación?

    2. ¿Qué aprendió en cuanto a la oración y al ayuno? ¿Son estas prácticas parte integral de su vida diaria con el Señor? ¿Por qué?

    3. Al repasar lo estudiado en Esdras, ¿qué ha aprendido acerca de Dios, sus promesas y sus caminos?  ¿En qué medida afecta ese conocimiento su propia vida?

     

    •  NEHEMÍAS

    1. Lea  una vez más el capítulo 9 de Nehemías, reflexionando en cuanto al carácter de Dios y al modo en que se relaciona con Israel. ¿Que puede aprender acerca de Dios y de la conducta de Israel, que sea aplicable a su propia vida?

    2. ¿Se ha imaginado que pasaría si la congregación de una iglesia se reuniera y públicamente confesara sus propios pecados, y luego los pecados de toda su nación?

    3. ¿Que aprendió de la vida de Nehemías? ¿Cómo piensa usted aplicarlo a su propia vida, de manera practica?

     

    •  ESTER

    1. ¿Que ha aprendido de la vida de los principales personajes de este relato histórico? Repase sus listas acerca de Ester y Mardoqueo. ¿Esta consciente de que también usted “para esta hora a llegado al reino” (4:14)? ¿Cuales son las buenas obras que Dios quiere que haga? Lea Juan 15:16 y Efesios 2:8-10.

    2. ¿Se ha preguntado por que Mardoqueo no quiso inclinarse ante Aman? ¿Se ha “inclinado” usted ante alguien, comprometiendo así su llamado y su lugar como hijo de Dios? Lea Gálatas 1:10

    3. Ester y Mardoqueo se apoyaron decididamente en el ayuno y la oración para cambiar el curso de los acontecimientos. ¿Hace usted lo mismo?

     

    •  JOB

    1. Compare el final de Job con su principio, y luego reflexione con detenimiento si el sufrimiento de Job valió la pena. ¿Que piensa usted de su propio sufrimiento? ¿En que redundaría si respondiera usted de la manera adecuada? ¿Y cual es la manera adecuada? ¿Que ha aprendido usted de Job?

    2. De la lectura de este libro, ¿qué ha aprendido acerca de Satanás y de la relación que tenía este con Dios? ¿Cómo pueden estas nuevas perspectivas infundirle ánimo?

    3. Lea Job 31 una vez más y, si acaso no lo ha hecho ya, marque de manera distintiva el condicional si. Piense en como Job apelo a su propia integridad en varios aspectos de su vida. Examine esos aspectos con mucho cuidado. ¿Cuan íntegro es usted cuando encara casos semejantes? ¿Que debe recordar, hacer, retener, soltar, comenzar, concluir?

     

    •  SALMOS

    1.      Cuando se sienta desanimado, confundido, temeroso o herido; cuando sienta la necesidad de hablar con Alguien que lo entienda, acuda a los Salmos. Haga a un lado sus luchas y, a la manera del salmista, espere en Dios. Él actuara en su favor.

    2.      Piense en el valor práctico de los Salmos, y permita que sea este libro su primer recurso cuando busque consejo, sabiduría y comprensión. Recuerde que es bienaventurado el que no anda en consejos de malvados, sino que se deleita en la ley del Señor, y en ella medita de día y de noche (véase Salmo 1.)

    3.      ¿Ha pensado en terminar cada día como termina el libro de Salmos, es decir, con un salmo de alabanza? “Regocíjese los santos por su gloria, y canten aun sobre sus camas. Exalten a Dios con sus gargantas… Todo lo que respira alabe a JAH. Aleluya” (Salmo 149:5-6; 150:6.) Haga la prueba, y verá lo que Dios puede hacer.

     

    •  PROVERBIOS

    1.      ¿Lleva usted una vida en el temor del Señor? Temer a Dios significa mostrar un profundo respeto hacia Él y tener confianza reverente en su Palabra y en su carácter, así como llevar una vida integra.

    2.      ¿Resuelve usted los problemas cotidianos según su propio entendimiento, o le pide a Dios que le dé sabiduría?

    3.      A la vez de las nuevas perspectivas  y de la sabiduría  recibidas de estos proverbios, ¿qué decisiones piensa usted que debe tomar?

    4.      En vista de que los capítulos de este libro son 31, hay quienes leen un capítulo diario, mes tras mes. No esta mal hacerlo así, siempre y cuando no se pasen por alto otras porciones de la Palabra de Dios, sin dejar de dedicar tiempo suficiente a meditar en estos  proverbios.

    a)      Después del capítulo 9, muchos de los proverbios están compuestos de solo dos a cuatro versos poéticos. Tal vez usted quiera limitarse a reflexionar en uno o dos proverbios al día, evaluando a la luz de ellos su vida y sus relaciones humanas.

    B)     También pudiera seleccionar algún tema que haya marcado en todo el libro, y hacer luego una lista de todo lo que aprendió en conjunto, a fin de meditar en torno a ese tema. Por ejemplo, pudiera meditar en lo que aprendió acerca de la lengua, o de la diligencia frente a la pereza.

     

    •  ECLESIASTÉS

    1. ¿Dónde ha buscado usted el sentido de la vida?  ¿Que ha andado buscando para sentirse realizado, o para hallar la felicidad?

    2. ¿Dónde puede hallarse el sentido de la vida? ¿Dónde no puede hallarse?

    3. Si el autor de Eclesiastés es Salomón, el hijo de David, él más rico y más sabio de todos los seres humanos, ¿qué ha aprendido usted de la experiencia de Salomón que pueda serle de ayuda?

    4. Repase todo lo que haya aprendido acerca de Dios en este libro. Puesto que Dios traerá a juicio toda obra, aun las de los creyentes en Cristo (2Co 5:10; Ro 14:10), ¿qué obras puede seguir realizando usted, y que obras tendrá que abandonar? ¿Esta dispuesto a hacerlo así?

     

    •  CANTARES

    1. Son muchas y diversas las interpretaciones en cuanto al significado de este libro. ¿Se refiere al Cantar solamente al aspecto físico y emotivo del amor y del matrimonio? ¿O es mas bien un símbolo de la relación entre Dios e Israel, o entre Jesucristo y la Iglesia (su novia) o los creyentes en particular? En caso de que el libro trascienda de lo material a lo espiritual, ¿qué considera usted que pudiera aplicar a su relación con el Señor Jesucristo?

    2. Si este libro tiene que ver sólo con los aspectos físicos y afectivos del matrimonio, ¿qué enseñanza tomaría usted para aplicarlas a su propia relación conyugal? Reflexione en la comunicación que se da entre la novia y el novio, las cosas que comparten, la naturaleza de su relación física, el origen de los problemas y la forma en que los solucionan.

    3. ¿Qué enseñanzas ha recibido de Cantar de los Cantares que le pudieran servir como preparación para el matrimonio? Por ejemplo, ¿qué ha aprendido en cuanto a entenderse a sí mismo y a entender a su cónyuge (o a su futuro cónyuge), o en cuanto a la importancia de la intimidad, la pureza y la unión física?

    4. ¿Cómo piensa usted que una relación adúltera afectaría la intimidad entre el novio y la novia? Santiago 4:4 nos dice que la amistad con el mundo (es decir, con su sistema) nos lleva al adulterio espiritual. ¿Cómo afecta eso nuestra relación de intimidad con Dios? Lea 2 Corintios 11:2-3 y reflexione el respecto

     

    •  ISAÍAS

    1. El carácter de Dios nunca cambia. Por eso lo que en tiempos de Isaías lo entristecía, también lo entristecerá hoy día. Lo que entonces mereció su juicio, no lo pasara por alto ahora. ¿Hay algo que usted deba confesar a Dios, y abandonar por completo, para enmendar su vida? ¿Que pasara en casa de que usted se muestre renuente a hacerlo así? ¿Piensa usted que Dios pasara es por alto? Reflexione sobre lo que ha aprendido acerca de Dios y de sus caminos.

    2. Dios es soberano, y en los días de Israel regia a las naciones ¿Las rige todavía hoy? ¿Que conclusión  saca usted de esto? ¿Dónde encaja su nación dentro de este panorama?

    3. Amós declara que Dios no hace nada sin antes revelárselo a sus siervos, los profetas (Amós 3:7). Por lo tanto, ahora que ha estudiado el libro de Isaías, ¿qué puede asegurar usted, con plena certidumbre, que habrá de suceder? Si las profecías acerca de la primera venida de Jesucristo se cumplieron al pie de la letra (como en efecto sucedió), ¿no habría de cumplirse plenamente las profecías sobre la segunda venida? ¿En vista de esto, cómo va usted a vivir ahora?  

     

    •  JEREMÍAS

    1. Judá se portó como una ramera. Y usted, que es la novia de Jesucristo, ¿cómo se ha portado? ¿Ve en los pecados de Judá alguna relación con usted? En Santiago 4:4, a los amigos del mundo Dios los llama almas adúlteras; ¿cómo cree que Dios lo llamaría a usted?

    2. ¿Con cuanta regularidad proclama usted a otros la Palabra de Dios? ¿Que puede aprender, en ese sentido, de la vida de Jeremías? ¿Titubea usted al hablarles a los demás acerca de la Palabra de Dios, por temor o porque piensa que no le harían caso? ¿Se siente demasiado al ver la manera como reaccionan? ¿Que debería hacer? Reflexione en todos los casos en que marco los sinónimos “escuchar” y “oír” en el libro. Judá no le hizo caso a Dios; sólo prestaba atención a los profetas a quienes le encantaba oír. ¿Cuanta atención le presta usted a la Palabra de Dios?

    3. ¿Hubiera cambiado Dios de parecer en cuanto a la calamidad que iba a traer sobre Judá? ¿Por qué no lo hubiera hecho? ¿Que le enseña esto?

    4. Dios usa a las naciones como vara de su juicio, pero aun así las hace responsables de sus propias acciones. ¿Que puede aprender de esto en cuanto a Dios y a la responsabilidad que usted tiene ante Él?


    • LAMENTACIONES

    1. ¿Ha cobrado usted mayor conciencia de las consecuencias del pecado?

    2. El juicio de Dios se manifiesta de diferentes maneras. Él reina soberanamente. Nadie puede detenerlo ni decirle: “¿Cómo pudiste hacer eso? Lo mismo entre las huestes celestiales que entre los habitantes de la tierra, Dios actúa conforme a su voluntad (Dn 4:34-35). ¿Acaso cree usted que puede pecar sin que Dios lo castigue? El juicio debe comenzar por la casa de Dios. Véase 1 Corintios 11:31-32.

    3. ¿A que se debe que Dios castigue el pecado de la manera como lo hace? ¿Cómo debería responder usted? Lea el capítulo 3 en actitud de oración, pidiendo que su “danza” no llegue a convertirse en “lloro” (31:13).

     

    •  EZEQUIEL

    1. Al pensar en la vida de Ezequiel y el llamamiento que recibió de Dios, ¿cómo pudiera usted aplicar a su propia vida la responsabilidad que le correspondió a Ezequiel como vigía? Si la gente no estaba dispuesta a escuchar, ¿debía Ezequiel pronunciarse a pesar de tal renuncia (Ez 2,3,33)? No olvide que lo tenemos en el Antiguo Testamento se escribió para que nos sirviera de ejemplo, consolación y paciencia (1 Co 10:6-11; Ro 15:4).

    2. Antes que Ezequiel intentará comunicar el mensaje de Dios, recibió instrucciones de comérselo, grabárselo en el corazón, y escuchar atentamente al Señor (Ez 3). ¿Que lecciones puede derivar de su ejemplo? ¿Cómo pudiera ayudarle este método inductivo de estudio de la Biblia? ¿Que debe tener presente al estudiar de manera sistemática?

    3. Del estudio de Ezequiel, ¿qué ha aprendido usted acerca de Dios y de sus caminos? Así como Dios se desposó de Israel, Jesucristo es el esposo celestial de los creyentes en Cristo (2Co 11:2-3.) ¿Ha fornicado usted espiritualmente, a la manera de Israel? 


    • DANIEL

    1. Teniendo presente lo que significa el nombre de Daniel, es decir: “Dios es mi juez”, haga un repaso mental de la manera de vivir y del carácter d Daniel, y resuelva imitarlo, pues cuenta con esta promesa del libro que lleva su nombre: “El pueblo que conoce a su Dios se esforzara y actuara” (Dn 11:32b). Usted cuenta con el Espíritu Santo de Dios, y cuenta con su gracia (Jn 14:17; 1Co 15:10).

    2. ¿Que sabía Daniel de Dios, que le ayudó a aceptar lo le sucedió? ¿Cómo puede este conocimiento de Dios ayudarle a usted a encarar cualquier circunstancia en su propia vida?

    3. ¿De qué manera el tener conocimiento de los acontecimientos futuros le ayuda a entender y a encarar los actuales sucesos que hacen noticia a nivel mundial? ¿Ha pensado en usar el libro de Daniel como un medio para hablarles  a los demás acerca del evangelio? Son muchos los casos en que la profecía abre puertas que de otro modo permanecerían cerradas.

     

    •  OSEAS

    En 2 Corintios 11:2, Pablo escribe: “Os celo con celo d Dios; pues os he desposado con un solo esposo, para presentaros como una virgen pura a Cristo.”

    1. ¿Hay alguna semejanza entre la relación de usted tiene con Jesucristo y la relación de Israel con Dios? ¿Qué hace usted para agradar a su Esposo celestial? ¿Está quebrantando el corazón de Dios en alguna manera?

    2. ¿Qué debe de hacer usted al respecto?

    3. ¿Cómo cree usted que respondería Dios? ¿Por qué lo cree así?

     

    •  JOEL

    1. ¿Que acontecimientos tienen lugar en el mundo, o en su nación, que pudieran representar el juicio del Señor?  ¿Que podemos aprender de las exhortaciones de Joel? ¿Que pudiera hacer usted en particular al respecto?

    2. ¿La ha fallado usted a Dios de alguna manera? Por lo que ha visto en Joel, ¿tiene la oportunidad de volverse a Él? ¿Que pudiera hacer usted?  ¿Cómo puede aplicar el mensaje de Joel a su propia vida? ¿Que cree usted que pasaría si su iglesia, en conjunto, se arrepintiera y se volviera al Señor de esta manera? Reflexione sobre todo y pídale a Dios que lo dirija para saber que hacer.

     

    •  AMOS

    1. Las riquezas, la vida acomodada, la posesión de bienes, la búsqueda de la felicidad, ¿han contribuido a que usted adore a Dios sintiéndose satisfecho de sí mismo? ¿Cómo adora usted a Dios?  ¿Cómo se le antoja a usted, o como Dios quiere que se le adore?

    2. Al repasar la lista de los pecados de Israel, ¿encuentra usted que es culpable de alguno de ellos? Según lo que ha leído en Amos, ¿podría Israel, o cualquier otra nación, pecar y no pagar por las consecuencias? ¿Puede hacerlo usted?

    3. ¿Qué propósito tienen los juicios de Dios? Cuando Dios decide juzgar, ¿qué podemos hacer nosotros?  ¿Qué podemos esperar?

     

    •  ABDÍAS

    1. Hay ocasiones trágicas e injustas que nos llevan a preguntarnos dónde está Dios. Si Él es justo, íntegro y omnipotente, ¿por qué no interviene? ¿Qué puede aprender de Abdías, que pueda ayudarle a responder a tales preguntas? ¿Qué puede aprender de aquí, que tenga que ver con su propia vida?

    2. ¿Cómo debemos reaccionar ante las tragedias de nuestros semejantes o ante las horas sombrías  por las que atraviesan nuestros enemigos? ¿Qué piensa Dios cuando nos aprovechamos de las desgracias de los demás?

     

    • JONÁS

    1. ¿Quién, o qué, suscita la compasión de usted? ¿Cómo se compara su corazón con el de Dios? ¿Anhela usted lo mismo que Él? ¿Por que?

    2. ¿Sabe de algo que Dios quiere que usted haga, y que aún no haya hecho? ¿Que puede aprender usted de la vida de Jonás?

    3. ¿De qué manera interpretó Jesús este relato de Jonás? Lea Mateo 12:39-41; 16:4. ¿Acepta su resurrección con un relato mitológico?

     

    • MIQUEAS

    1. Repase lo que ha aprendido en este libro acerca de Dios el Padre y Dios el hijo. Medite en esas verdades, y exprésele a Dios en oración se deseo de conocerlo de una manera más íntima. Pídale a Dios que le abra los ojos del entendimiento, y que le permita vivir conforme a la revelación que Él le ha dado de sí.

    2. Miqueas 4:12 dice que las naciones no conocen los pensamientos del Señor ni entienden su propósito. Sin embargo, los hijos de Dios pueden llegar a conocer todo eso estudiando su Palabra. Amos dijo: “No hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas” (3:7.) El consejo secreto de Dios y su plan para el futuro se encuentran en la Palabra de Dios. ¿Ha ordenado usted su vida de tal manera que puede dedicar tiempo al estudio de su palabra?

     

    • NAHÚM

    1. ¿Qué ha aprendido usted en este libro acerca de la justicia de Dios y de la inmutabilidad de su Palabra?

    2. ¿Hay algo que pueda impedirle a Dios cumplir con su palabra o con sus planes?

    3. ¿Pueden las personas compasivas comunicar un mensaje como el de Nahúm? ¿Qué pasaría si Dios le pidiera a usted que les diera a otros una advertencia como esta? ¿Le diría que sí? ¿Que lo impulsaría, o detendría, en el cumplimiento de su misión? A propósito, no olvide lo que significa el nombre Nahúm. (consolador)

     

    • HABACUC

    1. ¿Qué ha aprendido usted de Dios, de sus caminos, de su Palabra y de su carácter? Si Él es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos, ¿cómo pudiera influir tal conocimiento de Dios en la relación que usted tiene con Él y con su Palabra? ¿Cómo pudiera ese conocimiento influir en la manera como usted afronta sus circunstancias?

    2. ¿Qué ha aprendido usted acerca de los soberbios que se enorgullecen? Santiago 4 dice que Dios resiste a los soberbios. ¿Entiende usted por qué? ¿Hay en la vida de usted elementos de soberbia o de orgullo  a los que deba poner fin?

    3. Repase lo que ha aprendido acerca de los ayes emitidos por Dios. Pídale a Dios que escudriñe el corazón de usted. ¿Vive usted de tal modo que esos ayes le sean aplicables? ¿Necesita usted confesarlos a Dios, y recibir su perdón y su purificación (véase 1Jn 1:9)?

    4. Al observar cómo comienza y cómo termina Habacuc, reflexione en lo que produjo ese cambio en él, y aplíquelo a su propia vida. ¿Se encuentra usted cuestionando a Dios, o dudando de Él y de su modo de actuar? ¿Lo desespera eso? ¿Que necesita hacer?

     

    • SOFONÍAS

    1.      El día de Jehová también se menciona en el Nuevo Testamento, por ejemplo, en 1 Tesalonicenses 5:1-11. Si el día de Jehová está aún por venir, ¿qué preparativos debiera estar haciendo usted para la llegada?

    2.      ¿Qué ha aprendido en cuanto a la nación de Israel y su futuro? ¿Esta recurriendo usted a estas verdades al tratar con los judíos – que son el pueblo de Dios – el tema de las buenas nuevas de Jesucristo?

    3. Reflexione un poco en cuanto a lo que haya aprendido en Sofonías acerca de Dios, y en cómo ese conocimiento debiera afectar su manera de vivir.

     

    • HAGEO

    1. ¿Ha estado usted dándole demasiada atención a sus asuntos personales, y descuidando las cosas de Dios, que son importantes para la difusión del evangelio y el desarrollo de su obra?

    2. ¿Qué nos querrá decir Dios mediante sucesos catastróficos? ¿Aprovecha esos acontecimientos para dirigir la atención y pensamientos de las demás personas hacia Dios?

    3. Cuando usted se siente desanimado en su servicio a Dios, ¿se da por vencido, o persevera valientemente, resuelto a serle fiel y a dejar que Dios se encargue de los resultados? 

     

    • ZACARÍAS

    1. Durante su estudio de Zacarías, ¿ha sentido usted alguna sensación de asombro ante la soberanía de Dios? ¿Qué significa para usted que Dios es soberano sobre todas las naciones? ¿O saber que Él nos anuncia lo que ha de suceder, antes que suceda? ¿O que sus planes se cumplen conforme a su propósito? Si Dios puede resolver los problemas de las naciones, ¿no podrá también resolver los problemas que usted afronta?

    2. ¿Dedica usted tiempo a escuchar, prestando mucha atención a los que Dios dice en su palabra? Si acaso usted no lo ha escuchado, la invitación de Dios a volverse a Él aún está allí en Zacarías. Crea lo que dice ... y vuélvase a Él.

    3. ¿Cómo puede usted aplicar la verdad de Zacarías 4:6-7 a su propia vida? Recuerde que las cosas que se escribieron en el Antiguo Testamento, se escribieron para nuestra paciencia y consolación. No se trata de simples relatos históricos; son el pan de vida que nos sustenta.

    4. En Zacarías 2:10 se nos anuncia que Jehová viene, y morará en medio  de nosotros. ¿Se encuentra usted preparado? Según 1 Juan 3:2-3 la venida del Señor es una esperanza purificadora. ¿Qué tiene que hacer usted para no avergonzarse cuando Él venga?

     

    • MALAQUÍAS

    1.      De la palabra de Dios a los sacerdotes, ¿qué puede aplicar a su propia vida? Lea toda la lista que recopiló en torno a “los sacerdotes”, teniendo presente que usted también forma parte de quienes son reyes y sacerdotes para Dios, si de veras pertenece al Señor Jesucristo. ¿Qué clase de sacerdote es usted? ¿Cree, en principios, que Dios espera menos de usted como creyente en Cristo? Por ejemplo, ¿qué  le ofrece usted al Señor de su tiempo y talentos, diezmos y ofrendas? ¿Instruye usted a otros según la palabra del Señor, o según la filosofía en boga de este mundo?  ¿Y qué de su pacto de fidelidad con su cónyuge?

      2. ¿Se ha cansado ya usted de servir a Dios? ¿Teme a Dios? Si es así, ¿en qué  promesa de Dios puede confiar?


    • MATEO

    1. ¿Se ha postrado ya usted ante Jesucristo, reconociéndolo como Rey de su vida? Lea Mateo 7:21-27, y reflexione sobre la diferencia que hay entre solamente oír algo, y oír y vivir conforme a lo que se ha oído. ¿De qué lado está usted?

    2. ¿Pudiera explicar usted a otra persona, partiendo de las Escrituras, por que Jesucristo es el Rey del reino prometido?

    3. ¿Está consciente de que las palabras finales de Jesús a sus discípulos  (Mt 28:19-20) van dirigidas también a usted? ¿Qué está haciendo para cumplir con la Gran Comisión de Jesús?  En su diario andar, ¿está haciendo discípulos? Si es así, ¿les está enseñando a cumplir con todo lo que Cristo nos ha ordenado?



    • MARCOS

    1. Con frecuencia se dice que Marcos nos presenta a Jesús como siervo. En efecto, aunque la palabra siervo no aparece en Marcos más de cinco veces, en 10:45 dice que Jesús “no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos”. ¿Se asemeja usted a su Señor en este aspecto?  ¿Dirían los demás que usted es una persona servicial?  ¿O piensan, más bien, que usted quiere ocupar el primer lugar en todo?  ¿Cómo se ocupa el primer lugar a los ojos de Dios?

    2. En este evangelio Jesús enseña sobre el discipulado. Según Jesús, ¿qué se espera de un discípulo?  ¿Considera usted que puede llamársele un verdadero discípulo de Jesucristo?  ¿Por qué piensa así?  Reflexione sobre Marcos 8:34-36 y 10:28-31.

    3. ¿Puede usted afirmar, como Pedro: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente?”   ¿Obedecerá usted a Jesucristo, tal como lo ordena el Padre?

     

    •  LUCAS

    1. ¿Ha sido usted “tardo de corazón” para creer todo lo que Moisés y los profetas escribieron acerca de Jesucristo?  ¿Ve usted a Jesús como el Hijo del Hombre y como el Cristo, el Hijo de Dios?  ¿Lo ve como el cumplimiento de la profecía? ¿Se ha rendido usted  a Él, reconociéndolo como Señor de su vida?

    2. Jesús buscó a los afligidos, a los pecadores y a los rechazados. Los visitó en sus hogares, y siempre estuvo dispuesto a responder a su llamado. ¿Cuál es la actitud de usted?  ¿Se conmueve al ver a esa gente?  ¿Vive para sí mismo, o invierte su vida en el bienestar de sus semejantes?  Al ver a Jesús responder al llamado de los demás, ¿qué ha aprendido usted que pueda aplicar a su propia vida?

    3. Con frecuencia Jesús necesitaba ir a solas a un lugar solitario para orar. ¿Qué hace usted? ¿Tiene la oración un lugar prioritario en su vida? ¿Entiende usted los principios que en cuanto a la oración Jesús enseña en el Evangelio según San Lucas?  ¿Los ha hecho suyos?

     

    • JUAN

    1. ¿Cree usted realmente que Jesús es Dios? ¿Vive de acuerdo con esa realidad?

    2. ¿Puede usted guiar a otros a través de las Escrituras y mostrar que Jesús es Dios?

    3. ¿Reconocen los demás  que usted es un discípulo de Jesucristo en razón del amor que usted tiene por sus semejantes y por la Palabra de Dios?

    4. ¿Busca usted el apoyo y el consuelo del Espíritu Santo de Dios?  ¿Da el Espíritu Testimonio por medio de usted?  ¿Está realizando el Espíritu la obra de Dios por medio de usted? ¿Está el Espíritu guiándolo a toda verdad?

    5. ¿Ve usted a otros creyentes en Cristo y se pregunta por qué Dios lo trata a usted de una manera diferente? ¿Necesita que se le repitan a usted las preguntas de Jesús a Pedro: “Si quiero que él quede hasta que yo venga, ¿qué a ti? Sígueme tú” (Ju 21:22)? ¿Está  dispuesto a seguir a Jesús a donde Él lo lleve, aun cuando tenga que seguirlo solo?  ¿Está  hablándoles a los demás acerca de Jesucristo? 

     

    • HECHOS

    1. ¿Qué ha aprendido en este libro acerca de Espíritu Santo y de la responsabilidad que tiene usted de ser testigo del Señor Jesucristo?

    2. De lo que observo en los sermones predicados y en los testimonios personales presentados, ¿cómo mejoraría su propio testimonio público? ¿En qué pondría el mayor énfasis?

    3. Al estudiar la vida de los primeros apóstoles y ver el compromiso de la iglesia primitiva, ¿qué ha sentido de parte de Dios?  Deténgase un poco para reflexionar sobre su propia vida a la luz de la vida de los primeros creyentes en Cristo. ¿ Habita el Espíritu Santo en usted? ¿Acaso no es El  mismo ayer, hoy y para siempre? Si usted está lleno del Espíritu Santo, y no lo apaga, ¿qué debe suceder en su vida?

     

    • ROMANOS

    1. Si alguien lo acusara de no ser seguidor de Cristo, ¿cómo demostraría usted que sí lo es?

    2. ¿Sabe tratar el tema del evangelio con otra persona?  ¿Cómo lo hace?

    3. Según se estudio de la Epístola de Romanos, ¿cómo se salva una persona?

    4. ¿De qué manera cambiarán las relaciones que usted mantiene con sus superiores, o con sus hermanos en la fe, al aplicar la verdad de esta carta a su propia vida?

    5. ¿Esta dispuesto a defender el evangelio?  ¿Está en condiciones de refutar a los judaizantes y antinomistas de hoy?

     

    • 1 CORINTIOS

    1. ¿Enfrenta usted en su propia vida o en su iglesia alguno de los problemas que enfrentaban los corintios? ¿Considera usted que esta carta tiene la respuesta a sus problemas y preguntas? ¿Cómo puede aplicar lo que ha aprendido?

    2. Según el contexto de 1 Corintios 3, ¿qué significa ser un cristiano carnal o mundano? Recuerde que el contexto rige sobre la interpretación acertada.

    3. ¿Vive usted en la ignorancia con respecto a los dones espirituales?  ¿Está al tanto de uno o dos de ellos, pero de los demás? ¿Está su fe y lo que usted les enseña a los demás, sobre todo lo que la Biblia  tiene que decir al respecto, o simplemente se ha dejado llevar por  su experiencia y su razonamiento? ¿Valora usted los dones de los demás, aun cuando éstos difieran de los suyos?

    4. Las convicciones que usted tiene en cuanto  al matrimonio, al divorcio y a las segundas nupcias, ¿sobre qué la basa? ¿Qué aprendió  de 1 Corintios 7 acerca de estos temas? ¿Hizo ese capítulo que usted cambiara las ideas que tenía antes de leerlo?

    5. La palabra de la cruz, ¿es para usted una locura, o la demostración del poder de Dios?

     

    • 2 CORINTIOS

    1.      ¿Qué propósito tiene la aflicción?  Cuando usted necesita consuela, ¿acude a las personas o a Dios?

    2.      ¿Acaso siempre es malo sentirse triste, afligido o quebrantado de corazón? ¿Acaso es siempre malo entristecer a alguien, afligirlo o quebrantarle el corazón?

    3.      ¿Cómo trata usted a sus opositores? ¿Cómo atiende a quienes se encuentran en medio de un conflicto y no saben a quién creer?

    4.      Pablo era tan humano como nosotros, y tenía sentimientos como los tenemos nosotros. ¿Qué podemos aprender de él en cuanto a cómo vivir y responder, a pesar de lo que sintamos?

    5.      ¿Está usted listo para comparecer Ante el tribunal de Cristo?

    6.      ¿Qué importancia tiene en su vida el ministerio de la generosidad?

    7.   Si usted hiciera un examen de sí mismo, ¿comprobaría que está llevando una vida cristiana genuina?

     

    • GÁLATAS

    1.      ¿Vive usted bajo la gracia o bajo la ley?  ¿Acaso ha aceptado la salvación de Dios por gracia, pero en la vida diaria sigue sujeto a la ley?

    2.      Según Gálatas 5:16-21, si vive bajo la gracia y bajo el control del Espíritu de Dios, ya n o puede llevar una vida controlada por la carne, que produce las obras de la carne. Evalúe su propia vida a la luz de esos versículos.

    3.      ¿En que sé gloria usted?

    4.      Al observar la vida de Pablo, ¿qué ha aprendido que pueda serle de provecho en su propia vida

     

    • EFESIOS

    1.      Deténgase ahora y repase todo lo que ha observado y anotado en cuanto a su posición como hijo de Dios. Vuelva al capítulo y tome nota de todo lo que Dios ha hecho por usted. No pase por alto el pronombre él. Note también los adverbios según y conforme, y el sustantivo voluntad. Piense en lo que Dios ha hecho por usted, y en por qué lo ha hecho. Déle gracias y dígale que desea vivir como Él quiere que viva.   

    2. Efesios 2:8-10 con versículos sumamente importantes. Piense en lo que Dios le está diciendo, y pídale que le haga ver si, para llegar al cielo, está confiando en la gracia de Él o en sus propias obras. Pero no se detenga allí. Piense en la relación que hay entre las buenas obras y la vida del creyente. ¿Còmo anda usted con Cristo? Memorice estos versículos

    3. ¿Vive en su hogar conforme a lo que dice Efesios 5:18 al 6:4?

    4. ¿Se está manteniendo usted firme o está dejando que lo derroten las artimañas del diablo? No olvide dónde está sentado con Cristo (2:6). Piense en la armadura de Dios. ¿La tiene puesta? ¿Está firme en la verdad, la justicia, la paz, la salvación y la fe? ¿Sabe usar la Palabra de Dios para arremeter contra el enemigo? 

     

    • FILIPENSES

    1.      ¿Qué ha aprendido de Filipenses en cuanto a sufrir  como seguidor de Cristo? ¿De qué modo afectará su manera de afrontar el sufrimiento?

    2.      ¿Puede afirmar, como Pablo: “Para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia?” De no ser así, piense en lo que está ocupando el lugar en su vida que le corresponde sola a Cristo.

    3.      ¿Qué a aprendido del ejemplo de Cristo, que pueda aplicar a su propia vida? ¿Tiene el mismo  sentir de Cristo con respecto a Dios y a los demás?  ¿Considera a los demás como superiores a usted mismo (2:3)?

    4.      ¿Permite que las circunstancias de la vida le roben la paz? ¿Hay algo que le impida disfrutar de la paz de Cristo?  De  su lectura de Filipenses 4, ¿ha aprendido algo que le ayude a vencer las preocupaciones de la vida?

    5. ¿Qué ha aprendido en cuando a lo que usted necesita y en cuanto a la generosidad hacia los necesitados?

     

    • COLOSENSES

    1. ¿A qué aspira usted?  ¿Tiene valor eterno eso que busca?  ¿Lo acerca más a Dios, o le esta impidiendo hablar a solas con Él y dedicar tiempo al estudio de la Palabra? ¿Está usted poniendo la mira en las cosas de arriba,  o en las de la tierra?

    2. ¿Lo están engañando a usted las filosofías y  tradiciones contemporáneas, que no se hallan en la Palabra o que la contradicen?  ¿O se está dejando guiar por reglas legalistas que no enseña claramente el Nuevo Testamento? ¿O por enseñanzas o profecías místicas que no apoya la Palabra de Dios, o que tienden a añadir cosas que no están en ella, o que parecen estar dirigidas solo a un grupo selecto?

    3. Es estudio inductivo de la Biblia no es fácil. El enemigo hará todo lo posible por impedir que usted conozca íntimamente a Dios y su palabra, ya que ésta es la principal arma ofensiva y defensiva que usted tiene en la guerra espiritual. ¿Está dispuesto a que la Palabra de Cristo more en abundancia en usted y que sus preceptos le sirvan de guía?

    4. ¿Está proclamando al Señor Jesucristo, firmemente asido de Él y de todo lo que en Él tiene, tal y como lo ha leído en Colosenses?

    5. En su estudio de esta carta, ¿ha descubierto algunos aspectos de su vida que no corresponden a lo que Dios espera de usted? ¿Está desobedeciendo en algo la Palabra de Dios? ¿Qué piensa hacer al respecto?

     

    • 1 TESALONICENSES

    1. En esta carta Pablo se entrega a la tarea de adiestrar a otros que van a poder seguir proclamando el evangelio. ¿Está usted instruyendo a alguna persona según lo que ha recibido de Dios, para ésta a su vez enseñe a otra?

    2. A veces se nos hace difícil dar gracias en todo, pero esa es la voluntad de Dios. Haga un repaso de sus experiencias de los últimos días para ver si hay sucesos en su vida por los que no ha dado gracias. Propóngase cumplir fielmente con ese mandato.

    3. ¿Son difíciles las circunstancias por las que usted está atravesando? ¿Cómo está reaccionando ante ellas? ¿Qué piensan los demás acerca de la conducta de usted? ¿Mantiene usted una relación con Dios digna de ser imitada por los demás?

    4. ¿Se está absteniendo de toda inmoralidad sexual? ¿O está más bien descuidando a otros en este sentido? ¿Está consciente de que, si sus pasiones sexuales lo llevan a desobedecer la Palabra de Dios, se hace acreedor del justo castigo de Dios?

    5. ¿Ora usted sin cesar (5:17) por las personas que están a su alrededor y que no conocen al Señor? ¿Se acerca confiadamente al Señor en busca de soluciones a sus problemas? ¿Ora usted constantemente por los demás?

     

    •  2 TESALONICENSES

    1. ¿Cómo reacciona usted ante las pruebas?  ¿Cómo responde a la persecución?  ¿Recibe Dios la gloria por eso?  ¿Pueden los demás ver su fe?  ¿Manifiesta usted el amor de Dios?

    2. ¿Lleva usted una vida disciplinada?  ¿O es usted un mal ejemplo de pureza para los demás? ¿Puede usted decir a otros: “Sigan mi ejemplo?”  ¿Contribuye usted al avance del reino de Dios, o simplemente está esperando la segunda venida del Señor?

    3. ¿Cómo se siente cuando nadie muestra aprecio por el bien que hace, y ni siquiera lo nota? ¿Para quién está haciendo ese bien? ¿Seguirá haciéndolo?

    4. Lo que usted cree en cuanto a la profecía o a cualquier otra doctrina, ¿es resultado de un estudio cuidadoso y personal de la Palabra de Dios, o se deja llevar por las enseñanzas que están de moda?

     

    • 1 TIMOTEO

    1. ¿Se rige por los principios de la iglesia a la que asiste usted?

    2. ¿Qué piensa usted acerca de los líderes, de su iglesia local?

    3. ¿Ora por todos, incluso por las autoridades?

     

    • 2 TIMOTEO

    1. ¿Qué responsabilidad tiene usted hacia el evangelio?  ¿Hasta que punto llegará usted para cumplir con esa responsabilidad?

    2. ¿Qué está haciendo para asegurarse de usar la Palabra de Dios debidamente? ¿Se limita a repetir lo que le enseñan, o esta estudiando la Palabra de manera cuidadosa y sistemática?

    3. ¿Está dispuesto a sufrir por quienes necesitan conocer al Señor y recibir la salvación?

    4. ¿De qué clase de hombres y mujeres debe cuidarse en estos últimos días?

    5. ¿Qué clase de vida lleva usted?  ¿Se ha portado como un cobarde, o ha peleado la buena batalla de la fe?

    6. ¿Está preparado para morir?  ¿Qué cree que sentirá cuando vea a Jesucristo cara a cara?

     

    • TITO

    1.      La vida que lleva el mundo es una negación. En la vida que usted lleva, ¿renuncia a la impiedad y a los deseos mundanos?  ¿O satisface usted los deseos de la carne?

    2.      Definitivamente no es fácil tratar a todos con consideración. ¿Recuerda la última vez que usted falló en este aspecto?  ¿Está dispuesto a ser amable y apacible, incluso en las situaciones más difíciles y con las personas más exasperantes? No olvide que sus hechos hablan más alto que sus palabras.

    3.      Su salvación no se originó en lo que usted hizo sino en la gracia y en la misericordia de Dios. ¿De que lo ha salvado a usted su Padre celestial? Reflexione sobre la bondad de Aquel que lo llamo a usted de la muerte a la vida, y del reino de las tinieblas al reino de su luz admirable. ¿Le ha dado gracias últimamente por aun amor y su misericordia? Si no lo ha hecho recientemente, ¿por qué no lo hace ahora? ¿Por que no ora por los seres queridos que aún no han experimentado la gracia salvadora de Dios?   

     

    •  FILEMÓN

    1.      ¿Esta usted dispuesto a defender a otra persona, es decir, a hacer las veces de abogado?

    2.      ¿Que ha aprendido del modo en que Pablo se dirigió a Filemón para abogar por Onésimo?

    3.      ¿Hay alguna persona a quien usted deba perdonar y brindarle una renovación de la amistad que tenía con ella?

    4.      ¿Se puede apelar al carácter de usted para que haga lo que es justo, o se le tiene que obligar a hacerlo mediante reglas, leyes o algún tipo de “soborno?” 

      

    • HEBREOS

    1. Reflexione sobre las verdades aprendidas acerca de Jesucristo. ¿Considera que Él es “superior?”  ¿Qué rango de superioridad le ha dado usted en su vida?

    2. Conforme avanza hacia una madurez cristiana ideal, ¿siente que tiene mayor confianza en Dios? ¿Se está fortaleciendo en la fe? ¿Se  está acercando más a Dios? ¿Piensa que Cristo entiende los problemas que está enfrentando? ¿Cree que realmente le puede ayudar?

    3. ¿Se está despojando de todo peso y del pecado, y está corriendo con paciencia la carrera que tiene por delante? De no ser así ¿qué le está impidiendo que lo haga?

    4. ¿Cómo es su conducta moral? ¿Está consciente de que Dios juzgará a los fornicarios y a los adúlteros?

    5. ¿Está ofreciendo continuamente sacrificios de alabanza? ¿Por qué motivos puede dar gracias hoy a Dios

     

    •  SANTIAGO

    1. ¿Cómo está afrontando usted las pruebas en su vida?

    2. ¿Es usted un hacedor de la Palabra, o apenas un oidor?

    3. ¿Trata usted a todo el mundo de una manera imparcial? ¿Hace acepción de personas?

    4. ¿Son las obras que usted hace un reflejo de su fe?

    5. ¿Es usted amigo del mundo?

     

    • 1 PEDRO

    1.      ¿Que ha aprendido en cuanto a la manera como debe vivir? ¿Cómo debe responder a los demás, aun cuando ellos no vivan rectamente ni lo traten bien a usted? ¿Que ejemplo nos ha dejado Cristo, según 1 Pedro 2:21-25? ¿Esta dispuesto a seguirlo?

    2.      Al pensar en los sufrimientos de los creyentes contemporáneos de Pedro, ¿cree que deba sorprenderle a usted si le sucede lo mismo? ¿Que efecto tendría en su vida el sufrimiento?

    3.      Aun cuando no haya ningún Nerón que lo amenace a usted, ¿anda su adversario el diablo como león rugiente, buscando a quien devorar? Según 1 Pedro, ¿qué debe hacer usted?

    4.      Cuándo vuelva nuestro Señor Jesucristo, ¿lo hallara a usted firme en la gracia que le ha concedido? ¿Que debe usted hacer, o que debe cambiar, a fin de estar listo para verlo cara a cara?

     

    • 2 PEDRO

    1. ¿Qué tendría que hacer para vivir de tal modo que sea hallado sin mancha e irreprensible cuando venga Cristo?

    2. ¿Corremos peligro hoy día de que  surjan falsos maestros entre los hermanos, como en los días de Pedro? ¿Qué debe saber para poder descubrirlos?

    3. ¿Que puede hacer para no caer de su propia firmeza (3:17)? ¿Qué debe hacer en la práctica para crecer en la gracia y el conocimiento de Jesucristo?

     

    • 1 JUAN

    1. Según los criterios establecidos en esta carta, ¿cómo puede saber usted si tiene o no la vida eterna?

    2. ¿Qué ha aprendido de esta carta en cuanto al pecado? ¿Practica usted la justicia o el pecado?

    3. ¿Ama lo que hay en el mundo? ¿Se halla atrapado en la vanagloria de la vida y en los deseos de los ojos?

    4. Según 1 Juan 3, ¿qué debe hacer cuando su corazón lo reprende o condena?

    5. Lo que cree usted acerca de Jesucristo, ¿corresponde con lo que 1 Juan enseña acerca de Él?

     

    • 2 JUAN

    1. ¿Qué dice esta carta acerca de quienes no perseveran en la doctrina de Cristo? ¿Conoce a alguien que viva de esa manera? ¿Qué debe hacer usted al respecto?

    2. Tal vez haya notado que el versículo 4 dice que “algunos” de los hijos andan en la verdad. ¿Tiene cuidado usted de andar en toda la verdad que conoce? ¿Está consciente de su responsabilidad ante Dios de vivir conforme a la verdad que se le ha confiado?

    3. Según esta breve carta, ¿qué significa andar en amor? ¿Anda usted en amor?

     

    • 3 JUAN

    1. ¿Qué testimonio da usted ante los demás?   ¿Se le conoce por su amor a sus semejantes, o por su amor a sí mismo?  ¿Comparte sus bienes con los demás?  ¿Tiene oídos para lo que dicen otros?  ¿Tiene que ser siempre el primero?

    2. Según lo que Juan dice en esta carta, ¿qué tiene que ver la manera como usted vive con su relación con Dios?

    3. ¿Esta usted siempre dispuesto a amar, a exhortar, a defender la verdad?  ¿Qué debe hacer al respecto?

     

    • JUDAS

    1. Piense en las promesas a los “santificados en Dios”. Dedique tiempo a la oración y dé gracias a Dios por lo que ha de hacer por usted. Piense luego en las responsabilidades que le corresponden a usted, y pídale a Dios que le indique cómo quiere El que usted las cumpla en el curso de su vida en la tierra.

     

    1. Repase las características de los impíos. ¿Conoce a alguien que corresponda con esa descripción? Según los versículos 22 y 23. ¿Cómo quiere Dios que reaccione ante esa clase de personas? ¿Está dispuesto a obedecer a Dios en esto? Hable con Dios al respecto.

     

    • APOCALIPSIS

    Capítulos 1- 3

    1.      Luego de examinar el mensaje del Señor a cada iglesia, ¿considera usted que esos mensajes tienen vigencia para la iglesia de hoy? Vuelva a leer los mensajes de Jesucristo  a las iglesias en los capítulos 2 y 3 y tome nota de lo que el Espíritu Santo le está diciendo al que  “tiene oído”. ¿A quién se está refiriendo el Espíritu Santo? ¿Qué quiere que oiga o que haga usted?

    2.      Reflexione sobre lo que ha aprendido de estos tres capítulos respecto a Jesucristo, y luego dedique tiempo para adorarlo por lo que Él es.

    3.      ¿Es usted un vencedor? ¿Cómo puede saberse? ¿Hay algo que usted no está haciendo, pero que debe hacer para no quedar avergonzado cuando se manifieste Jesús?


     Capítulos 4-22

    1.      Apocalipsis revela el juicio de Dios contra los malvados por causa de lo que adoran, y también nos da una vislumbre de cómo adoran los justos. ¿Se asemeja en algo la adoración que se observa en Apocalipsis y la que usted rinde al Señor? Le convendría volver a estudiar en Apocalipsis las escenas en las que se adora a Dios, para tomarlas como modelo de adoración.

    2.      Ahora que comprende mejor la ira que se cierne sobre los incrédulos, ¿cuánta importancia debe darle a hablarles a los demás acerca del evangelio? ¿Se le da prioridad en su iglesia al evangelio personal? ¿Es el evangelio personal una prioridad en su vida?

    3.      ¿Está seguro usted de que es hijo de Dios? De no ser así, ¿está dispuesto a reconocer como Dios al Señor Jesucristo, recibir su perdón y permitir que tome control absoluto de su vida? A estas alturas ya se habrá dado cuenta de que el Señor es digno de gloria, y de confianza.

    ¿Qué ha aprendido usted acerca de su Dios? En vista de eso, ¿aguarda usted con esperanza la venida del Señor?