Nerja, su historia y sus recuerdos

Nerja se encuentra en un espléndido escenario geográfico. Es el asiento de un acantilado de altura moderada, ente el Mediterráneo.Por su posición recibe los primeros rayos de sol de la mañana. De ese bienfamado sol de España, que siempre se detiene tanto por aquí, y cuya luz, en la diáfana atmósfera de Nerja, hace azules las mañanitas y dorados los crepúsculos vespertinos. Por el lado de tierra, toda Nerja desemboca en las amenísimas perspectivas de alcores y colinas que, en suave descenso desde la Sierra Almijara, van a sumergirse en el mar.

No se sabe con exactitud cuándo, pero sí quienes pusieron a Nerja donde ahora está, "al pie de una sierra y a lomos de un acantilado". Todo, había empezado antes de tal operación y en las cercanías de la actual Nerja, allí donde los árabes habían establecido una alquería.

Llamada Narixa o Naricha ("manantial abundante"), la alquería fue cuna de la que, andando el tiempo, sería Nerja.

Las primeras noticias fidedignas de su existencia se deben a dos árabes distinguidos, un historiador, Almacarri de Tremecen, y un geógrafo, Ibn Saadi. Éste era también poeta dejó a la posteridad un testimonio conmovedor de las gracias que descubrió en Naricha, donde se detuvo hacia 917:

"Tendido sobre alfombra de mágicos colores

mientras el dulce sueño mis párpados cerraba,

Naricha, mi Naricha, brotando entre las flores

Con todas sus bellezas mi vista recreaba"


Dice, al tiempo que del "murmurante río" (el Chillar, que baña Nerja), se alzaba "un canto de venturas" que

"mezclaba sus endechas de amable poderío

de las pintadas aves al melodioso arrullo"


La alquería, que prosperaba gracias a sus talleres de hábiles tejedores de sedas así como a su agricultura, fue un día aldea y, más tarde, población de alguna importancia, Dejó de ser musulmana cuando, durante la Reconquista, se rindió a los Reyes Católicos sin fuerza de armas, y fue designado primer alcaide cristiano de su castillo Pedro de Córdoba. La primera concesión real de tierras tuvo efecto en 1490.

Una de las consecuencias para Nerja de la ocupación musulmana sería su repoblación definitiva, comenzada desde principios del siglo, por cristianos viejos, traídos de otras regiones españolas, en sustitución de los moriscos expulsados. Pese a la derrota de los sublevados, la pacificación en toda España no sería completa hasta 1609, bajo Felipe III.

Mientras tanto, Nerja, después de reconstruir su castillo, en 1509, aumentó su importancia militar con otro, en 1577 (en la playa de Torrecilla) y completó así el sistema defensivo del litoral. Cooperaban al mismo las torres que a todo lo largo de la costa, registraban el mar y daban aviso de lo que descubrían, todavía quedan en pie algunas.

A finales de siglo XVI, Nerja ve prosperar su economía, gracias, al renacimiento del cultivo de la caña de azúcar, introducido desde la 2ª mitad del siglo XII por los árabes. En 1591, el malagueño Juan de Briones instala el primer ingenio importante en la zona, llamado "San Antonio Abad", y cuyas ruinas pueden verse bajo el cortijo "El Cerro", muy cerca del río Chillar, a la entrada de Nerja.

Casco viejo visto desde el Balcón de Europa

En esta época se edificaron muchas casas y algunos de los caserones solariegos que, están algunos en pie; y se levanta una primera iglesia, dedicada a San Vicente Ferrer. En 1697, se dio término a la obra de la actual bella iglesia parroquial, ampliada en el siglo XIX. Del año 1720 es la ermita de la patrona, la muy venerada Virgen de las Angustias, con muy interesantes pinturas al fresco. Representan la última Cena, y su autor, desconocido, pertenecía a la escuela granadina de comienzos del siglo XVIII.

Este pueblo es muy apasionado en sentimientos, pensamientos y actos religiosos. En Nerja se vive intensamente la Semana Santa, a mediados del mes de abril, aunque ahora se ha deteriorado la participación de los jóvenes. La juventud nos muestra como es la Semana Santa, como es ese espíritu cofrade, de hermandad, servicio y amor. De cómo las cofradías en sí y todo cuanto ostenta de esplendor, vitalidad, fervor cívico y religioso, sacrificio y belleza, hermandad, dedicación y entrega, es un culto al misterio y a la realidad de los Titulares de la Hermandad.

La Cofradía del Resucitado, fue en los años finales de la década de los sesenta la referencia de la juventud nerjeña, el enfoque que se le dio a esta Hermandad, en aquella época con escasez de libertades, sirvió para que la juventud de Nerja y de la comarca fugaran en sus diversas y variopintas actividades.

Semana Santa Nerjeña 1957

La Semana Santa de este maravilloso pueblo comienza con el bullicioso anuncio festivo y alegre de la Semana Grande, es Domingo Ramos, desde la Iglesia, los hermanos de las dos Cofradías, Cofradías de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima y la Cofradía del Resucitado, y nuestro pueblo entero, con palmas y olivos, en procesión recorren las calles.

A partir del Jueves Santo se vive hacia dentro la Pasión, la Muerte y resurrección de Jesucristo; el Jueves Grande, es cuando nuestro pueblo empieza a manifestar su sentir. Salen por las calles, al filo de las diez, la Hermandad de Jesús Nazareno y María Santísima de los Dolores; que representan y hacen llegar al resto de las personas su espíritu y su amor.

Viernes de Dolor, Viernes Santo. Cristo Muerto, la soledad de la madre de Dios en las calles nerjeñas es exaltada por las mujeres del pueblo. De nuevo la Hermandad hace llegar a todos sus sentimientos, sentimientos de Pasión, Humillación, Sufrimiento, Dolor y Muerte.

La Vigilia Pascual del Sábado de Gloria es la primera procesión de Cristo Resucitado. Se celebra la fiesta grande de la Iglesia. La bendición del fuego, la procesión con el cirio pascual. Las luces resplandecen de nuevo.

Doce de la mañana, termina la misa. Cristo Resucitado y María Santísima, precedidos por la Cruz Guía, salen a la calle, todo es júbilo, así lo proclama la juventud, así lo sienten los que participan en el acto.

Vista aerea del Balcón de Europa

El aspecto de Nerja tiene un gran atractivo, especialmente por su sencillez. bien cuidada y de talante risueño conserva casi intacta la traza primitiva de sus vías, que corren un poco torcidas en todas direcciones. Soleadas y siempre inundadas de luz, la cal destella al mediodía en su blanquísima arquitectura popular. En cualquier rincón se puede observar pintorescos callejones, plazuelas y rinconadas; ventanas enrejadas y balcones con adornos de forja bien trabajados y embellecidos con macetas de flores. Sobre todo, se siente el sabor añejo y la gracia inconfundible de las poblaciones andaluzas.

  El atractivo exclusivo que atrae a los visitantes es el Balcón de Europa. Este famoso e insólito mirador, se llama así desde que el rey don Alfonso XII, de paso por Nerja el 20 de enero de 1885, e impresionado por el soberbio panorama que domina, le impuso un nombre que ha hecho fortuna. Este belvedere tiene tantas originalidades como la de adentrarse en el Mediterráneo. Su situación privilegiada, de evidente valor estratégico, se levantaba el castillo de Nerja, aquel que fue reconstruido en 1509, y que, como el de Torrecilla, fue demolido, después de haber sido cañoneado en 1812 por una escuadra inglesa, para evitar que fuesen utilizados por el invasor francés. Del castillo de Torrecilla quedan en pie trozos de muros, que montan ahora ahí una guardia inútil. Del de Nerja, algunas piedras forman la plataforma del Balcón de Europa que, en recuerdo del historial castrense del sitio, conserva como ornamento dos venerables cañones, jubilados hace mucho tiempo. De reliquias del pasado militar de Nerja pueden considerarse, también, las bóvedas de la planta baja de un hotel inmediato al Balcón de Europa ya que mucho tenían que ver con la Torre de las Guardas.

El Balcón de Europa se abre al final del Paseo; en la plaza frente a la iglesia parroquial, reina el árbol del Cerote, una majestuosa conífera de una estatura grandiosa.

Sierra Tejeda desde el Balcón de Europa, se ve la torre de la Iglesia y el famoso árbol

Desde el Balcón de Europa, el mar, que se ve casi completamente, y el cielo, que lo ocupa todo, forman parte del mejor panorama de Nerja y único de la Costa del Sol. De él hay que señalar la opulencia de sus formas y un colorido gozoso y rutilante y los continuos cambios del relieve, líneas y sombras, según la hora del día y la estación del año.

Mirando hacia levante, se distinguen cerros y altozanos cubiertos de bosques, barrancos, hoces, precipicios; se aprecian respingos de la sierra entre grietas y gargantas, y alguna que otra sima como la de Maro. Las elevadas cresterías de la sierra; la más próxima es la Cuesta del Cielo de 1500 metros de altura, de base muy robusta, es cónica, muy erguida, de líneas armoniosas y empinadas hacia lo alto. Otra muy destacada, es la del Almendrón, remata una enorme peña brava y tajada a 1700 metros; y las más retiradas son las Navas, la Cabeza del Caballo, la Atalaya, las Lomas Llanas.

El escenario de la bahía se extiende en curva desde la Calahonda, minúsculo puerto de pescadores, al pie del Balcón de Europa hasta el Cerro Gordo. Desde aquí se pueden divisar otras playas como la de Burriana y caletas, entre promontorios rocosos, farallones y otros accidentes menores.

Playa de el Salón antes de su explotación turística

En dirección poniente está la playa de El Salón, detrás la Torrecilla y sobre todo hay un espectáculo, cada atardecer, a la hora del crepúsculo, que llenan el cielo de tonalidades y modulaciones de luz.

Cada año que pasa, Nerja gana en población e importancia. El turismo es uno de los sostenes más firmes de la economía; pero afortunadamente es aún más lugar de descanso que de mundanerías.

En expansión y fuera del casco antiguo, surgen edificios residenciales.


Nerja además de mar, tiene tierra. Aquí se desarrolla la caña de azúcar, se cosechan frutas tropicales y los variados productos de sus huertas son muy solicitados. Olivos, almendros, algarrobos, duraznos, granados, membrillos, azofaifas, melones, nísperos del Japón, aguacates, la batatilla de Nerja, plátanos, chirimoyos, higueras, peros, viñedos, tomatales, maizales crecen por todas partes.

La naturaleza colmó de dones y de atractivos múltiples su campiña y el labrador ha transformado en vergeles que parecen jardines lo que era pura y silvestre geografía.

Interior de la Cueva de Nerja, se puede observar las estalactitas

Entre la exuberancia tropical de sus alrededores, Nerja posee un majestuoso tesoro; cuyo hallazgo inesperado en el seno de un cerro, fue una revelación sorprendente y maravillosa de la grandeza de la naturaleza. Esa maravilla natural es una cueva, la famosa cueva de Nerja, que tanta curiosidad despierta desde su descubrimiento en 1958.

Fue un día del mes de octubre de ese año cuando cinco muchachos del vecino pueblecito de Maro, lograron penetrar en su interior. Vieron lo que nadie había visto en los últimos 3000 años; y lo vieron en el mismo estado en que quedó al ser desalojada, hacia el año 1.000 antes de Cristo, por la gente del Neolítico que la utilizaba como necrópolis.

Del Paleolítico Superior han quedado pintadas en las paredes unas veinte representaciones de los animales, restos antropológicos, utensilios y otros objetos encontrados.

A partir de Nerja, tierra adentro se llega a una de las poblaciones después de subir seis kilómetros por la ladera: la villa de Frigiliana. Ahí contra el fondo dramático de las murallas serranas y a una altura de 500 metros permanece desde que los árabes a finales del siglo X la fundaran al socaire de un castillo ya desaparecido.

Frigiliana se agarra a los pliegues roqueros de la Sierra Tejeda. Los caminos que a ella llegan se abre hacia muy lejanas perspectivas. Mantiene rasgos propios de los musulmanes como son el trazado y la intimidad árabes de su urbanismo, la blancura africana, sus casas encaladas y los pormenores de su albañilería moruna trae al presente su pasado sarraceno; de hace quinientos años. En esta época se libró una batalla que puso fin a la más enconada lucha que vieran las serranías próximas. El 11 de junio de 1569, Frigiliana y su castillo cayeron en las manos del comendador de Castilla, don Luis de Requesens;

al ser cuartel general de la sublevación morisca en la comarca y bastión avanzado.

Todo comenzó en 1568, con la rebelión de los rudos y fanáticos moriscos alpujarreños. Las de Tejeda y Almijara, inmediatas a Frigiliana y a Nerja, participaron en combates bélicos. Y uno de los episodios decisivos de la campaña fue el asedio y la toma de Frigiliana por el ejército cristiano. Algunas figuras destacadas de estos turbulentos tiempos han quedado perdurablemente vivas en el recuerdo local honrando la memoria de Hernando el Darra, célebre caudillo morisco o el del capitán Hernando de Carabeo, cristiano distinguido distinguiendo calles de Nerja y Frigiliana con sus nombres.

El castillo ocupaba hasta el siglo XVI una incomparable atalaya; miradero del cerro del Castillo; de donde se puede disfrutar de la generosa y variada belleza del panorama. Aquí se disfruta del aire fino y limpio, suspendido entre perfiles montañosos y horizontes marinos. Ante el Mediodía, a lo lejos, cierra el panorama el leve engolfamiento de la bahía de Nerja.

En la entrada al casco viejo de Frigiliana se encuentra la casona, del siglo XVII, fue palacio de los condes de Frigiliana y hoy es fábrica de miel de caña. A continuación se entra en la antigua calle Real, pavimentada con arabescos de piedra, zigzagueante, que es su eje urbano y comercial. En ella está la Iglesia parroquial, del siglo XVII, con un gran artesanado mudéjar. En las calles se puede ver los dinteles de piedra y los balcones de hierro forjado. Parten, trepando o bajando cuestas, calles menudas, todas recatadas, pinas y tortuosas, y callejones imprevistos, en escalera, entre casas mínimas, apretadas unas contra otras.

Todas estas zonas comentadas jugaron un papel bastante importante en la guerrilla antifranquista de la Axarquía. En la época republicana y franquista de la Guerra Civil en Nerja (Huidos y "Niños de la Noche") Comprendida entre 1936 y mediados de 1939 ocurren varios fusilamientos: En Los Sifones, en el cementerio de Nerja, en el de Torrox donde vecinos de Frigiliana mueren fusilados. Se producen bombardeos de los que huyen hacia Almería; ponen bombas en el Puente de Ana María, en el Puente de Cantarriján y detienen a los huidos. En la primera fase de la Posguerra en Nerja huyen muchas personas de la Axarquía; matan a Victoria Ruiz Casanova con el comienzo de la Posguerra se incorpora a la sierra Antonio Sánchez Martín "Tejero" y en 1943 Cecilia, de Almuñecar, se evade y se une a "Tejero". En la segunda fase de la Posguerra en Nerja: guerrilleros de esta zona unidos a los que han desembarcado, procedentes del Norte de África. Es el 6º Batallón. Lo más importante de este período son las sucesivas caídas de los partidos comunistas y socialistas malagueños y de la Axarquía; produciéndose siempre detenciones. En la tercera fase se produce la agrupación guerrillera dirigida por Roberto. Esta etapa es muy sangrienta, se dieron lugar continuas muertes, fusilamientos y secuestros, tanto de la guerrilla como de la guerra civil. La época más tranquila fue el periodo comprendido de la desaparición de la guerrilla en el año 1952; donde los grupos de la guerrilla huían a Francia.

Con esta breve referencia hemos sacado una mancha negra en la historia de todos los españoles y por consiguiente este pueblo y sus alrededores, La Axarquía, también juega un pequeño y desagradable papel. Se han dejado muchos sucesos en el tintero pero se ha expuesto lo suficiente para saber que en Nerja también se sufrió mucho en esta Guerra y Guerrilla y para no despertar tristes recuerdos que ensucian la belleza de los hermosos recuerdos de ese pueblo. Cómo todos los recuerdos, siempre hay buenos y malos y hay que conocerlos todos para no repetirlos, sobre todo los desagradables.

Beatriz Santaolalla Jiménez  

1ºBach.        2000