LAS VANGUARDIAS HISTÓRICAS EN CAIXAFORUM.

Las vanguardias históricas. 1914-1945. Exposición en Caixaforum

Actividad desarrollada por Joaquín Fernández y Carlos Mas (16 y 17 de febrero de 2018). Son antiguos Profesores del IES Andalán, actualmente jubilados.

Asistimos unas 50 personas, 25 en cada uno de los dos días. Previamente a visitar la Exposición nos facilitaron un claro esquema sobre lo sustancial de los contenidos que iban a exponer.

Quedamos en la cafetería de Caixaforum, y en torno a una amplia mesa, Joaquín Fernández explicó el contexto histórico de las vanguardias artísticas. Comentó que la Primera Guerra Mundial fue un mazazo terrible, sobre todo para Europa, en ella murieron unos 10 millones de personas y quedaron inválidas 6’5 millones. Vino acompañada de numerosos problemas de nutrición, así como problemas económicos y sociales. Ante la falta de mano de obra, se incorporó la mujer en el mundo laboral. Más tarde se produjo la crisis económica de 1929.

Europa perdió su hegemonía política y económica en el mundo y como consecuencia de los nacionalismos se incrementó el número de Estados. Aparecen los totalitarismos (III Internacional o Internacional Comunista) y fascismos. También es el momento de la Segunda Revolución Industrial, con la utilización de nuevas fuentes de energía (petróleo, gas), nuevos materiales y nuevos sistemas de transporte (avión, automóvil) y comunicación (teléfono, radio). Hubo un gran desarrollo científico y técnico (fenómeno del maquinismo), una elevada producción de coches y un aumento del consumo.

En el ámbito del pensamiento surgen figuras como Marx que cuestiona la realidad política y social, Nietzche que rompe con el sistema de valores anterior y ve al hombre como creador, o Freud que analiza el mundo del subconsciente y refuerza la importancia de la individualidad. También está en plena vigencia la Escuela de Psicología de la Gelstat, defiende que nuestro cerebro es el que elabora la visión, construimos lo que percibimos, de ahí la importancia de la subjetividad.

La Primera Guerra Mundial supone un gran desastre moral, político y social, por eso los artistas quieren romper con el progreso y descubrir la individualidad. Todo lo anterior no sirve, a partir de ahí surge un gran experimentalismo, produciéndose una enorme libertad de estilos, tendencias y caminos.

Con Carlos Mas pasamos a visitar las diferentes salas de la Exposición y los distintos movimientos artísticos, centrándose en el comentario de obras concretas en cada uno de ellos.

Explicó la trascendencia que tiene este periodo, debemos tener presente que el diseño actual surgió hace un siglo. Estos movimientos se denominan “Vanguardias” porque van por delante, nacieron para ser protesta y han sido fagocitados por el arte y la cultura contemporáneos. Fue un periodo con un desarrollo creativo extraordinario y resulta difícil interpretar el arte actual sin pasar por el fenómeno de las vanguardias.

A los artistas de comienzos del siglo XX el mundo que observaban les inquietó profundamente porque es un periodo de ruptura entre dos sociedades: Una sociedad antigua, tradicional y agrícola, la existente hasta ese momento, que significa quietud y estatismo. Una sociedad industrial, a partir de entonces, que supone cambio y movimiento. En el cine aparecen imágenes de contrapicados, también surge la figura de Marcel Duchamp que es uno de los “popes” de la modernidad, está considerado el artista más influyente del siglo XX, se adelantó al arte conceptual y cambió radicalmente la idea de la belleza.

Los artistas se preguntan: “¿Puede aguantar todo esto nuestra civilización?” Como respuestas ante ese desconcierto surgen distintos movimientos:

- Cubismo: trata de plasmar todas las imágenes que el artista conoce sobre un objeto, es ver todo a un tiempo, crear el mismo objeto facetado y colocado a la vez, por eso se produce el cruce de planos. Se obtiene una geometrización de la realidad.

- Dadaísmo: siguen esta tendencia artistas anarquistas que pretenden destruir todo, van contra el sistema racionalista, rompen con el gusto, el artista y la obra.

- Primitivismo: quieren volver a los orígenes, a los pueblos primitivos (África) o a la Grecia arcaica (Xoanas), buscan la cultura no contaminada, representan máscaras. Se produce una introducción al feísmo, desean provocar, pretenden ver como el niño, el loco…

- Surrealismo: mantienen la postura de negar la realidad, defienden lo irracional, quieren mostrar que vivimos realidades absurdas.

¿Y la máquina? Nuestra civilización es la máquina, que se convierte en uno de los estandartes de la modernidad, estamos en el umbral del hombre-máquina. Se producen distintas posturas frente a ella, desde la adoración o fascinación (Cartel de la película Acorazado Potemkin), al rechazo (película Tiempos modernos de Chaplin).

- Abstracción: aparece como movimiento artístico y no solo es una vocación, es una necesidad. Se rompe con los temas y hasta desaparece el tema, se trata de quedarse con lo esencial, es el “Om”. La figuración es rechazada por el arte contemporáneo, a los artistas no les gusta la realidad y buscan otro mundo de armonía (Veronesi). Se produce un divorcio entre realidad e imagen. La abstracción no se parece a nada y se parece a todo.

- Funcionalismo: pretende que lo pequeño y lo grande se unan, también hay una fusión entre lo bello y lo práctico. La Bauhaus sentó las bases de lo que hoy conocemos como diseño industrial y gráfico. Es geometría y minimalismo. Aparecen nuevos materiales (hormigón armado, vidrio…).

- Expresionismo: tratan de decir “NO”, es la corriente artística más de izquierdas, es un movimiento de protesta.

- Cartelismo revolucionario: Es un arte de propaganda política de izquierdas.

Para entender mejor lo que sucedió en ese periodo, Carlos puso la metáfora del Titanic, el mayor transatlántico del mundo, construido con las técnicas más avanzadas, pero chocó contra un elemento de la naturaleza, un iceberg, y naufragó. Lo mismo les sucedió a la avanzada y orgullosa Europa y al mundo frente a la Primera Guerra Mundial.

Como se recoge en el esquema: “Las vanguardias artísticas se alzan entonces contra el pasado. Disponen todo un laboratorio de imágenes que enseña a ver de otra manera y preparan simultáneas rupturas para configurar un mundo que ya no podía ser el mismo”.

Joaquín y Carlos dieron prueba una vez más de su generosidad, sabiduría, profesionalidad, capacidad didáctica y de comunicación. ¡Pasamos una excelente mañana!