IV SUBIDA AL MONCAYO.

IV SUBIDA AL MONCAYO

Este año hemos organizado dos excursiones para conocer nuestro querido Moncayo: Una para subir a la cumbre y otra por el Barranco de Horcajuelo y Torre Morana.

El grupo de senderistas nos concentramos en Veruela, éramos 17 personas de las que 7 tenían pensado ascender a la cumbre con nuestro veterano guía, Juan Pablo y el resto pensábamos en la segunda opción por su belleza y facilidad. Después de completar los respectivos recorridos nos volvimos a agrupar en una comida de hermandad que como todos los años sirve para reforzar lazos de amistad y conocerse en un terreno tan placentero como es la gastronomía.

A continuación copiamos la descripción que Felix nos hace del segundo recorrido.

El día 30 de Junio,10 atrevidos senderistas nos adentramos por el Barranco de Horcajuelo, lugar verde, florido y húmedo con una temperatura excelente. Una senda para no olvidar y con ganas de volver a hacerla en otra ocasión. Fuimos todo el camino bordeando y vadeando el rio Huecha con un agua clara y fresca que apetecía beber, y que es lo que hicimos en varias ocasiones. Si levantabas la vista, veías farallones de rocas, gigantes, descendientes de “Caco”, que nos saludaban dándonos la bienvenida, cuyo representante más ilustre y significativo es la Torre Morana. Lugar bonito donde los haya. Tuvimos la suerte de que el día fue fresco lo cual nos ayudó a aguantar mejor nuestra andada. Una senda llena de arbustos y hojarasca que nos tapaba el sol matutino y nos ayudaba a caminar con más alegría y agilidad. Llegamos al final del barranco donde nos esperaba la Pradera de Horcajuelo, un lugar abierto, de buenos pastos, que en tiempos anteriores sustentaba numerosos rebaños. Estamos en el entorno protegido del Moncayo, un paraje de belleza espectacular, donde inicia su recorrido el rio Huecha, que bien merece hacer un alto para almorzar y reponer fuerzas.

El regreso, después de decidirlo de forma democrática, se hizo por un recorrido alternativo, por eso de ver más mundo, por una pista forestal que coge bastante altura que nos llevó frente a las Peñas de Herrera, disfrutando de vistas espectaculares donde hicimos buenas fotos.

La pista desciende serpenteando entre numerosos acebos que están en todo su esplendor y, al llegar al punto frente a donde habíamos dejado los coches, la abandonamos para lanzarnos ladera abajo, con arrojo y valentía, por un pedregal, que fue algo duro y muy costosa la bajada. Pero por fin, llegamos a los coches y partimos, después de un buen trago de agua fresca del rio Huecha, hacia el lugar de encuentro con los de la excusión que subió al Pico del Moncayo.

Una vez todos juntos hicimos la comida de hermandad, llena de buen humor y buen yantar. Al finalizar, como es preceptivo, nos despedimos muy efusivamente.

CIMA

HORCAJUELO