Tercera Salida Senderista del Año 2026 (Serie A)
DESDE EL PARQUE GRANDE A GARRAPINILLOS
(Por el Canal Imperial)
Domingo, 22 de Febrero - 11 Km sin Desnivel Alguno
Comentario previo: La salida senderista no se realizó a falta de transporte. Los participantes que acudieron a las 7:00 a la puerta calle de la estación central de autobuses trataron de suplir la deficiencia y optaron por efectuar la travesía por el Parque Cultural del Río Martín (de Alacón a Oliete), pero por no ser accesible con transporte público, barajaron la posibilidad de cambiarla por la de Montalbán - Peñasrroyas, a cuyo municipio se dirigía el autobús de las 8:00. Al comprobar que no regresaba hasta las 18:30 y llegaba a la ciudad de Zaragoza a las 21:30, tuvieron que desistir.
Por lo que respecta a la Tercera Salida (Serie A) desde el Parque Grande a Garrapinillos por la orilla derecha del Canal, la acogida de participantes se nutrió de un grupo de seis senderistas, Victoria, Antonia, Carmen, Angelines, Ignacio y Pascal. Se encontraron en la entrada del Parque Grande frente a la Cámara de Comercio a las 8:00, y escasos minutos después se dirigieron a la orilla del Canal pasando por el Rincón de Goya. Unos cuarentaicinco minutos después ya estaban a la altura de la Fuente de los Incrédulos. La percepción de esta Cuarta Vía de Agua de la ciudad era inédita: salvo el encharcamiento en el lecho, se mostraba vacío de contenido, esto es, de agua; algo inusual y casi nunca visto.
El itinerario sigue vivo entre la civilización y la naturaleza domesticada. Esta parece verse cada vez más arrinconada por el crecimiento tentacular de la ciudad. Urbanizaciones como Rosales del Canal y, a lo lejos, Plaza, parecen disputar el escaso margen que queda en el lado izquierdo. Un empobrecido soto, no fluvial, pero si lineal, hace de pulmón para los paseantes, corredores, senderistas y bicicleteros. Sus corpulentos álamos justifican, ahora más que nunca, su presencia en esta vía acuática orgullo de una nostálgica comunidad
Ya dejaron atrás la zona de decantación y depuración de aguas que espejean en la luminosa mañana y movidos por la nostalgia que despierta el pasado ahora sepultado por el cemento y el asfalto, dejan la vía común y se adentran en lo que queda del bosque avanzando entre troncos carcomidos y maleza invasora. Los almendros en flor ponen la nota de reclamo que rompe la monotonía gris y la desnudez invernal de una vegetación de savia adormecida.
El aeropuerto y sus pistas en crecimiento hace que un mastodóntico avión se haya instalado en el propio campo generando una composición extravagante. Los senderistas suben a la carretera que se interpone en el camino y por el arcén de fondo cruzan a la margen opuesta del canal y siguen hasta la rotonda donde se bifurca aquella en dirección Garrapinillos. Son las 11:30 y dan por buena y concluida la actividad andariega. Pocos minutos después el autobús se detiene en la marquesina para trasladar a los participantes a la ciudad después de haber desanquilosado con el ejercicio más natural del mundo todo el sistema músculo- esquelético.