Séptima Salida Senderista del Año 2026
DE PURUJOSA AL CABEZO DEL CAÍZ
(Por la Cara Oculta del Moncayo)
Realizada el domingo,10 de Mayo - 12 Km ida y 955 m de Desnivel de Dificultad Moderada
A la convocatoria de esta séptima travesía del año en curso, acudieron seis senderistas en dos vehículos. Concitados a las 7:00 en la puerta calle de la Estación Central de Autobuses se distribuyeron para viajar de la siguiente forma. En el coche de Diego Mª Luz y F. Javier, y en el de Luis Ángel, Son Sheng y Pascal. Puntualmente partieron en dirección a Purujosa vía Carretera de Madrid hasta El Frasno, desvío por la A-1503 hasta sobrepasar Jarque en cuyas afueras se cambió a la CV-698 hasta Calcena, donde por la CV-630 llegaron a Purujosa a las 8:55.
Ascendieron por las callejas en pendiente de este pintoresco núcleo hasta el mirador de donde partía el GR por el tramo de regreso de la Cueva de los Pilares, marcha que ya realizaron dos años atrás. Marcharon hacia el norte junto al riachuelo que llevaba más agua de la habitual observando como destaca arriba la ermita de la Virgen de la Cueva que según la tradición mandara construir el emperador Constantino. Por las zonas altas se aprecian varias cuevas tapiadas con piedras. El Pilón de la Virgen de la Leche se distingue abajo en el barranco antes de torcer hacia el del Cuartúm. El sendero ha bajado de nuevo al nivel del agua del reguero, y a tramos se ha inundado por lo que descalzos o no hay que mojarse. Queda atrás el abrigo de la cueva de Cuartúm como gran cobijo de ganado, un lugar de fuerte tradición pastoril, y antes de que el valle se abra en la bifurcación de los corrales homónimos, un compañero sufre un percance al saltar por las piedras del curso de agua, se le ha resentido la rodilla tiempo atrás penosamente afectada, y ha de regresar al pueblo.
Rumbo al noroeste se ascienden repechos hasta la encrucijada de los corrales de Barrevinoso, construidos con piedras ocres, a 1.117 m de altitud y a una hora desde el inicio. Una pista de firme rojizo serpentea en dirección norte antes de introducirse en un bosque den pinos jóvenes que exhiben yemas vigorosas a raíz de las lluvias que han repartido su agua generosamente. La vegetación crece exuberante y todo el recorrido constituye un espectáculo "insolito" de una naturaleza agradecida.
La ruta cobra altura decididamente hacia el refugio forestal de Cerro Gordo. Hacia el norte se alza la mole calcárea del Morrón, un gigantesco mogote con arcos de roca prodigiosos. Se trata de la ya mencionada Cueva de los pilares, visitada tiempo atrás. La pista engarza con otra de trazado horizontal. Las cuestas que zigzaguean se enderezan hasta el recodo de la estacada de los Portillos, después ya de dos horas, a mitad pues de ascensión, y se sube por una pista que trepa con brío. Se gana un collado que inicia un breve descenso hasta e desvío de las Hoyas a 1.500 m, cerca de donde indica dirección Fuente de los Frailes: se mueve el grupo como dueños y señores de un espacio aéreo con reinos montesinos a sus pies, Una serie increíble de cimas redondeadas pivotan sobre el macizo. Estos pagos, recorridos a pie, contribuyen a conocer lo que es en realidad el Moncayo del que hasta entonces no se disponía más que una visión miope.
Están y van, circulan y avanzan por el techo de un paraje inesperado, revelador. Un vehículo y su tripulación, transportador de caballos que lucen por los prados conforme a una estampa tan bucólica, sale al paso del grupo, clarifican las ideas de los neófitos que siguen rumbo a lo desconocido, hollando los virginales confines moncaínos de la provincia de Soria hasta el siguiente portillo del collado del Horcajuelo a 1.600 m donde confluye la pista de Beratón. Al final, después de más de cuatro horas de bregar cuesta arriba se sube por una traza entre herbazales hasta la antecima sureste de 1.683 m. En otro "ea" por las laderas de la vertiente castellana permite alcanzar el lomo donde surge el hito del cabezo del Caíz a 1835 m.
El frío y la lluvia que rompen aguas de un nublado hasta entonces indeciso, ponen en marcha cuesta abajo por la pista de Beratón que circunvala en parte el Cabezo, bajo un aguacero que infunde respeto. Después de consensuar por teléfono con el accidentado de aterrizar en el pueblecito soriano, y no en el de Purujosa, desde donde acudiría a rescatar a los cinco de una diluviante tarde, sin apenas comer bajo un pino que precariamente les protegió.
El servicial compañero de fatigas a la llegada de los cinco ya estaba esperando. La decisión de trasladarse hasta Purujosa a 8 Km donde se encontraba el otro vehículo aparcado se tomó de inmediato. Los seis, incluido el conductor accidentado en la ruta senderista, se las compondrían para ir apretados en el interior del vehículo.
Después vuelta a casa y revisión de urgencia del paciente cuyo diagnóstico dictaminaba su baja laboral para mantener inmóvil la rodilla afectada.
Los senderistas comentan --> F.Javier Sanz: " Entorno exuberante con abundante agua y un paisaje distinto al acostumbrado del Moncayo. Día típico de primavera con cambios de tiempo, bueno para la andada hasta el mediodía, y lluvia a primera hora de la tarde que nos obligó a acelerar el paso de regreso a casa ¡Hasta la próxima! "